
Luis Roca Jusmet
Se cumplen ( el 15 de octubre ) 100 años del nacimiento de Michel Foucault, uno de los pensadores más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Toda una obra (aunque no le gustara la palabra) que consta de libros, artículos, entrevistas, transcripciones que se publicaron desde mediados de los 50 a mediados de los 80. A ello hay que añadir todas las publicaciones póstumas, de las que merecen destacarse las transcripciones de sus cursos del Collège de France, entre 1970 y 1985.
En los años sesenta del siglo pasado Michel Foucault elabora el método arqueológico, es decir las condiciones históricas que llevan a la constitución de una episteme, es decir la matriz que está en la base de las formaciones discursivas ( saberes) de una época. En los años 70 el método genealógico, es decir las relaciones de poder, las instituciones y las prácticas que conducen a un resultado presente. El método arqueogenealógico es, para Michel Foucault, una caja de herramientas. El mismo lo aplicó para estudiar la locura, la prisión y la sexualidad.
En los primeros años de los setenta,tanto en sus escritos como en sus cursos, Michel Foucault trabaja el tema del poder disciplinario. En 1975 publica "Vigilar y castigar" , que recoge de manera brillante sus conclusiones. Al iniciarse la modernidad se pasa del poder soberano de la ley, que prohibe y obliga jugándose la vida si no se obedece, al poder disciplinario sobre los cuerpos, que deben ser obedientes y productivos para el capitalismo naciente. Para ello está la familia, la escuela, el ejército y la fábrica. La prisión, con su panóptico que lo controla todo, viene a ser un modelo para la sociedad disciplinaria.
A mediados de los setenta Michel Foucault da un giro en su análisis del poder para pensar las formas liberales de la gubernamentalidad. Son especialmente importantes los dos cursos "Seguridad,población, territorio" y "El nacimiento de la biopolítica". El poder como dispositivo de seguridad basado en la estadística, el cálculo y el riesgo. Con un desplazamiento del poder pastoral y un reconocimiento formal de la libertad individual. Publica el primer volumen de su “Historia de la sexualidad" ( “La voluntad de saber").
A principios de los ochenta Michel Foucault está pasando una crisis. Decepción política por el maoísmo ( y por el marxismo) y por el resultado de la revolución iraní. Hay siempre una exigencia de libertad y la búsqueda de la posibilidad de construirse como sujeto ético y no limitarse a resistir la formas de dominio Es decir, conseguir la subjetivación (constituirse a sí mismo como sujetos) frente a la simple sujeción ( efecto campos saber y relaciones de poder).
En su propuesta de construirse como sujeto ético quiere aprender de los antiguos y se interesa por los trabajos de Pierre Hadot y su idea de que la filosofía antigua es un discurso práctico, una propuesta de forma de vida. Foucault se inspira en dos textos de Hadot, uno que habla de la filosofía como conversión y otro como ejercicio espiritual, en el sentido de una transformación en la manera de percibir, de pensar y de actuar.
Parresia es un término griego recuperado por Michel Foucault en sus últimos cursos y conferencias Se traduce por el coraje de decir la verdad. Puede interpretarse ética y políticamente una actitud de veracidad hacia uno mismo y hacia los otros. Ser veraz con uno mismo y con los otros ( verlos tal como se muestran) aceptando el riesgo que supone . No hay que confundirlo con la confesión cristiana, es decir el imperativo de decir la verdad de los propios deseos y afectos. La veracidad es lo contrario del autoengaño y el engaño, no de la confesión. Como ejemplo de vida verdadera inspirada en este coraje Foucault presenta a Sócrates y a Diógenes, fundador de la escuela cínica.
Hay que entender la diferencia entre la propuesta ética de Michel Foucault y la propuesta de gestión personal del neoliberalismo. En los dos casos se trata de un autogobierno de sí mismo, pero en sentidos radicalmente distintos. El primero se basa en unos principios éticos que trabajan lo singular para ir a compartir con los otros, con un compromiso político por lo común. En el segundo una especie de autogestión empresarial adaptado a los ideales capitalistas del éxito, individualista en el peor sentido de la palabra y falsamente apolítico.
Michel Foucault va definiendo a lo largo de su vida y sus escritos una experiencia ética que le transforma. La filosofía, cómo para Marx, debe ser transformadora. Pero del sujeto, no de la sociedad. Aunque el sujeto de Foucault lo es desde sus relaciones y prácticas. Por esto su ética tiene una dimensión política de resistencia. Pero a lo largo de su vida se va desencantando de las promesas emancipadoras de la sociedad.
Pierre Hadot criticó su lectura de las escuelas antiguas, ya que para él no tenían que ver con estas tecnologías del yo para una estética de la existencia de las que hablaba Foucault, ya que no tenían una perspectiva individualista y eran una manera de abrirse a lo Universal. Tampoco plantean una ética del placer como sostiene Foucault ( o en todo caso lo hacía el epicureismo, del que hablaba poco, y no el estoicismo, del que hablaba más). La muerte de Michel Foucault impidió un fecundo debate con Pierre Hadot sobre una ética del cuidado de sí basado en el trabajo sobre sí mismo entendido siempre como relación con el otro.
Para Michel sus escritos no son para leer sino para utilizar. Son, siguiendo una sugerencia de su amigo Gilles Deleuze, una "caja de herramientas". Para pensar y para actuar. Desde una arqueología del saber y una genealogía del poder. Para una vida más libre y verdadera. Esta es su apuesta filosófica, ética y política. Con sus luces y sus sombras,Michel Foucault nos da buenas herramientas para hacer hoy una “ontología del presente" que nos permita una comprensión crítica del mundo actual y aspirar a una vida más verdadera.










