domingo, 19 de junio de 2016

VIOLENCIA Y MONOTEISMO



Violencia y monoteismo

Jan Assmann

Introducción de Lluís Duch
Traducción de Myka Lahoz

Barcelona : Fragmenta editorial, 2014

Este es un libro que me parece de lectura imprescindible para entender la violencia política contemporánea. Es un libro sintético, claro y preciso, escrito por un buen conocedor del tema, de la cultura y la historia de las religiones,el egiptólogo Jan Assmann ( Langelsheim, Alemania,1938).
Assmann plantea la tesis de que el monoteísmo adquiere, desde su formación ( judaísmo) una forma violenta a partir de la distinción mosaica ( es decir de la Ley formulada por Moisés) entre la religión verdadera y la religión falsa. Distinción que establece la necesidad de la conversión a partir de la revelación. Este fenómeno tiene un carácter necesariamente revolucionario y surge de la idea de que hay un solo Dios verdadero y que el resto de los dioses son falsos, por lo tanto de establecer la dialéctica excluyente entre el amigo y el enemigo. La violencia religiosa aparece entonces con Moisés y su invención ( el judaísmo ) y continua con el cristianismo y el islamismo, porque es una violencia política en la medida en que se considera obligado a imponer una ley universal y la ley, como sabemos, necesita la violencia. "Allí donde había dioses debe advenir Dios" es la proclama monoteísta y con ella aparece la violencia iconoclasta.
Hay un análisis muy interesante de los tipos de violencia, al inicio del libro. Por una parte "la violencia pura", la que se basa en los afectos de la ira,los celos y el miedo. Contra la “ violencia pura” aparece otra, que es la cultural, que podemos dividir entre la social ( que es la que sostiene la autoridad), la jurídica ( como regulación interna), la de Estado ( orientada hacia lo externo), la ritual ( vinculada a lo religioso )y la religiosa, que aparece precisamente con el monoteísmo. En realidad la violencia política sería la que aparece en lo jurídica, en la de Estado y a partir de entonces en lo religioso. Es decir que la violencia religiosa no es algo consustancial a ninguna religión sino que surge históricamente con el monoteísmo y su manera de afirmarse. Lo cual quiere decir, y esta es la propuesta de Assmann, que es el monoteísmo el que debe separarse de la política. Separarse de la política le posibilitaría justamente ser lo contrario de lo que en buena parte, es decir tener una función de pacificar y no de alimentar la violencia.
 Hay muchos elementos sugerentes que se analizan en este libro, como por ejemplo la interpretación freudiana de Moisés y el monoteísmo como encuentro traumático y retorno de lo reprimido. Igualmente la importancia de lo escrito en el establecimiento de esta violencia.

¿ De qué se trata entonces ? Pues de despolitizar la religión. Porque cuando la política se mezcla con identidades religiosas o culturales entonces aparecen las lógicas excluyentes, el racismo cultural y el totalitarismo. Me gustaría añadir como este peligro no afecta únicamente a los fundamentalismos religiosos sino también a los ideológicos y etnicistas. Ideológicos en el sentido de que cuando una ideología se presenta como verdadera frente a las otras como falsas entonces nos encontramos con derivas como el estalinismo o el fascismo. Pero también el nacionalismo, que parece una herencia de este monoteísmo, puede adquirir esta violencia política de exterminio.
Se trata , en definitiva, de un libro recomendable, ya que como he comentado al principio, es una reflexión rigurosa pero divulgativo, no cae en la pesadez de lo académico. El estilo es fluido y la traducción impecable. La introducción de Lluís Duch, por otra parte, es una excelente introducción al autor y al tema.



4 comentarios:

  1. Hui he fet un article sobre la lleialtat i les ideologies, si es prima les ideologies o les idees sobre les persones, ja siguen aquestes idees, tot i que ben reals comunment dit, sobreix la violència, jo parle català-valencià, però com una aposta ferma pels que vull, amb amor, o estime molts déus, tot i que també en una contradicció paradoxal el Déu únic, tot cal mirar-ho des de l'òptica de primar els amors cap a les persones que no pas les ideologies i el fer del gaudi, de l'ideal el nostre far.

    Vicent

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  2. No fer del gaudi el nostre far, he volgut dir.

    Vicent

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  3. “Es decir que la violencia religiosa no es algo consustancial a ninguna religión sino que surge históricamente con el monoteísmo y su manera de afirmarse. Lo cual quiere decir, y esta es la propuesta de Assmann, que es el monoteísmo el que debe separarse de la política. Separarse de la política le posibilitaría justamente ser lo contrario de lo que en buena parte, es decir tener una función de pacificar y no de alimentar la violencia”

    Mmmm...

    No me parece tan sencillo. Recuerdo de que se le acuso a Sócrates cuando se le condeno a muerte. Claro que ese fue un caso en el que una cierta forma de entender el paganismo y la política se estrecharon la mano hasta más no poder. Y, hay inmensas diferencias en el modo en que aquellos griegos hicieron lo que hicieron y como obro después la inquisición en el cristianismo... Por no hablar ya de la frecuencia en que se dieron ese tipo de actos, mientras que en el paganismo se puede considerar aquello una excepción y no una norma. En todo caso lo que no dudo es que los creyentes en dioses celosos son por naturaleza más proclives al uso de la violencia y que eso represento siempre y aun lo representa hoy un grave problema.

    Por otro lado mal se puede mantener a parte de la política un monoteísmo si son precisamente los políticos los que corren a buscarles a ellos. Tengo entendido que los cristianos no representaban ningún problema de violencia, y tenían muy presente aquello de “el que a espada mata, a espada muere”, hasta que se les “invito” a formar parte del poder político. La violencia religiosa con frecuencia ha sido y aun es una herramienta política, por políticos “afilada” y “alimentada”, cosa muy fácil de hacer con monoteísmos intolerantes. Pienso, por ello, que lo que necesitan esos monoteísmos es más bien deshacerse de su intolerancia, cosa nada fácil cuando se afirma que un libro, que suponen revelado, contiene frecuentes referencias a ser intolerantes. La intolerancia es el problema desde mi punto de vista, eso aunque ellos no quieran siempre les va convertir en manipulables por los políticos y para la política.

    Las religiones abrahámicas, supongo que es a esas a las que se refiere el libro, tienen una peculiaridad de la que carecen otras, considerar su religión como revelada y por lo tanto les resulta muy difícil aceptar criticas bien intencionadas, constructivas, se anclan en textos que hay que interpretar, la interpretación es fundamental por lo tanto en ellas. Se puede hacer una interpretación intolerante y violenta o todo lo contrario. En cierto modo esas religiones son interpretación, por lo tanto, y como el agua que adquiere el color de la botella que la contiene, son una cosa u otra dependiendo del interprete, incluso cuando el interprete no es consciente de que su lectura de los textos es eso, interpretación. A veces me da la sensación de que esa interpretación con frecuencia nos dice más como es el creyente que como es esa religión, ya que fuera del creyente, fuera del mundo de la interpretación, ¿donde está la religión?.

    Por otro lado una lectura literal de esos textos, jamás es realmente literal, las llamadas de esa forma no dejan a su vez de ser una interpretación. Por ello esas religiones serán de amor y paz o todo lo contrario dependiendo de lo que sus creyentes decidan hacer de ellas.

    No sé si me explique. Pero en mi opinión la necesidad no estriba en otra cosa que en hacer lecturas correctas desde un punto de vista espiritual de esos textos, acordes por ello con el amor y la paz que la gente normal, creyente o no, le presupone al Dios de esas religiones y dejar de enseñar interpretaciones opuestas a esa concepción de la divinidad.

    Dios o merece ser Dios o no puede ser Dios, y eso lo resume todo. Una vez se comprenda ya no hay problema, mientras no se comprenda siempre lo habrá.

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  4. Efectivamente, Lilith, Dios o se comprende como Dios o no hay nada que hacer, si lo hacemos como un soldado, matarán sus correligionarios, si lo hacemos como un chamán se creerán con la intención de la bondad y si lo hacemos como un capitalista sus feligreses matarán por el dinero.

    Vicent

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