Mostrando entradas con la etiqueta JOHN STUART MILL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta JOHN STUART MILL. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de agosto de 2021

SOBRE LA LIBERTAD

 






Escrito por Luis Roca Jusmet

Libertad es un término muy ambiguo. Lo primero que hay que diferenciar es entre libertad interna y externa. La externa es la que tiene una dimensión social y política. La polémica actual está centrada, creo, en la concepción liberal republicana y la neoliberal. La primera está defendida por Philippe Pettit y se entiende como no dominación, es decir en defender que nadie puede privarte de tu libertad de manera arbitraria. Aquí se podría justificar, por ejemplo, las medidas restrictivas por el Covid. Los límites de la libertad son el bien común. La visión neoliberal considera que cualquier restricción va contra la libertad y solo puede limitarse por actos delictivos. La liberal republicana se basa en Spinoza. La neoliberal se basa más, aunque lo radicaliza, en Locke y en Mill.

Continuando con la libertad externa diré que es aquella con la que se encuentra un sujeto en una circunstancia histórica, en un tiempo y lugar determinados. Supone de entrada una determinada libertad política, que son las posibilidades de acción política que te permite una sociedad, que se niegan en una dictadura y se permiten en una democracia. Así lo entendemos los modernos. Luego están las libertades civiles, que es el marco de elección que te permite una sociedad. En estos momentos el régimen de los talibanes en Afganistán parece la expresión más clara de lo que es la falta de libertad, entiéndase esta en un sentido más liberal o más republicano.

El problema filosófico sobre la libertad no hace referencia a la libertad externa sino a la interna. Convencionalmente la pregunta es si estamos determinados a actuar de una determinada manera o estamos solo condicionados. En el primer caso el planteamiento es que nuestros actos están determinados, sea por un factor ( genético, social) o multifactorial. Nunca podemos hacer nada diferente de lo que hacemos aunque debamos asumir las consecuencias de nuestros actos, si no moralmente si penalmente. En el segundo se plantea que tenemos libre albedrío o libertad de la voluntad. En este caso, se plantea que por muy condicionados que estemos, siempre elegimos y podemos hacer algo diferente de lo que hacemos. Este es, para Kant, un postulado que aunque no podamos demostrar hay que asumir como condición para poder afirmar la naturaleza moral del ser humano. Me parece que hay que plantear el problema en otros términos. La libertad interna no creo que deba plantearse en términos de si estamos determinados o no. Lo estamos siempre, pero la libertad es este margen en el que podemos crear una distancia con todos los condicionamientos y dar un condicionamiento propio, algo que provenga de nosotros. En el sentido que apunta Spinoza, el del deseo que no es un puro automatismo, que aparece como conciencia de lo que necesitamos realmente para aumentar nuestra potencia vital. Es la razón que elige lo mejor para nuestra existencia singular.

La libertad es, entonces, no estar dominado por ti mismo ni por los otros. Dominio significa un poder que anula la conducta propia. No puedes actuar según tu visión porque o no tienes una visión propia o porque no puedes llevarla a cabo. Te limitas a repetir o a obedecer. Tus automatismos internos te llevan a dar una respuesta mecánica. La diferencia entre actuar y reaccionar. Es complejo, lleno de matices y de preguntas. Pero creo que la cosa va por aquí. La libertad no es una facultad que tenemos, sino un espacio que los humanos, en cuanto sujeto reflexivos con voluntad, podemos crear. No es algo que nos viene dado a los humanos. Es algo que hemos de arrancar a un Otro que, por otra parte, es absolutamente necesario sostener. Hablo del ser humano, pero de un ser humano que no es abstracto sino contemporáneo, que es el único que conocemos. Lo dijo muy bien Antonio Machado : "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar". Esto es, para mí, ser libre. Ir haciéndose un camino. No es poco y no es fácil. El problema no es solo un Otro que nos niega esta posibilidad. Los grandes obstáculos, lo dijo Kant de forma muy clara en su texto sobre la Ilustración, son la pereza y el miedo. Porque para ir haciéndose este camino lo primero es aprender a pensar por uno mismo.

domingo, 31 de mayo de 2020

UN ENCUENTRO POSIBLE ENTRE MILL Y MARX












Escrito por Luis Roca Jusmet


 John Stuart Mill ( 1806- 1873) y Karl Marx ( 1818- 1883) son casi  contemporáneos. El primero nació en Londres y el segundo en Renania. Sus trayectorias biográficas y políticas son, de toda maneras, muy diferentes. La de John Stuart Mill es la de un joven de la burguesía ilustrada educado para ser un reformista y que es lo que fue, y además de una manera brillante. La de Karl Marx, en cambio, es la de un desclasado procedente de la pequeña burguesía, con una existencia muy tortuosa y una actividad política revolucionaria clandestina y perseguida. Pero ambos fueron extremadamente inquietos, muy exigentes consigo mismos y compartían el sueño de una nueva sociedad emancipada. A ello dedicaron, en gran parte, sus respectivas vidas. Para ambos seguramente el ideal de la emancipación es el de una sociedad de hombres libres con igualdad de derechos. Hasta aquí de acuerdo. Mill y Marx fueron los dos defensores, contra corriente, del sufragio femenino. Pero veamos las diferencias. 
 El problema de Mill, desde una perspectiva de izquierdas, es su elitismo. Mill es educado por su padre como un reformista que puede dirigir la sociedad porque su superioridad moral e intelectual le sitúa por encima del resto. este elitismo le lleva a propuestas como el que el voto dependa de la formación cultural y que quiera excluir a los analfabetos. Mill desprecia intelectualmente a los obreros, aunque defienda que deben vivir en unas condiciones mínimamente dignas. Es, además muy eurocéntrico, porque defendió el colonialismo ( él mismo fue directivo de la Compañía de las Indias Orientales). Pero la teoría moral universalista de Mill y su defensa de la libertad individual, su crítica al paternalismo del Estado hacen de él el representante más interesante de lo mejor de la tradición liberal. Su libro "Sobre la libertad", sigue siendo imprescindible y una referencia para todos los defensores de la emancipación humana a través de la libertad.

domingo, 12 de abril de 2020

LAS BASES DE LA MORAL CONTEMPORÁNEA : IMMANUEL KANT Y JOHN STUART MILL














Escrito por Luis Roca Jusmet


 Lo que voy a plantear en este texto es la necesidad de entender a Immanuel Kant y a John Stuart Mill para ver en ambos las bases de una teoría moral contemporánea. Se acostumbran a contraponer al considerar al primero fundador de una moral a priori y de principios y al segundo de una moral a posteriori y de consecuencias. El primero una moral basado en la dignidad que se justifica a sí misma y el segundo una moral que es un medio útil para conseguir la felicidad. Digamos que esta es una posible lectura basándose en lo que les diferencia. Cierto que Kant defiende un imperativo categórico en el que se ha de seguir los principios que uno ha elegido y aplicarlos independientemente de la situación y sin pensar en las consecuencias. Y que el segundo, Mill, considera que la moral es un medio útil para conseguir la felicidad colectiva y por lo tanto hemos de pensar en las consecuencias que tiene para nosotros y para los otros. 
 Pero fijémonos también en lo que pueden concordar. En primer lugar la utilización de la razón como elemento determinante. Para Kant es la razón la que utilizamos para pensar cuales son estos principios morales necesarios. Para Mill para pensar las consecuencias para los otros de nuestros actos. En segundo lugar el buscar una legitimidad moral fuera de la religión y de la metafísica. La moral debe justificarse por sí misma. En tercer lugar la universalidad de ambos planteamientos. Para Kant esta universalidad lo es en el reconocimiento del otro como sujeto moral ( que nunca puede ser un medio, siempre un fin) y en la convicción de que este principio debería ser universal. Para Mill hay que buscar unas normas universales basados en el respeto a la libertad y los derechos del otro.

sábado, 11 de abril de 2020

CORONAVIRUS : DE LA MUERTE DE DIOS A LA CONSOLIDACIÓN DEL LEIVATÁN

Qué es el Leviatán de Thomas Hobbes?DIOS HA MUERTO Y LA VERDAD CON ÉL | Íkaro


Escrito por Luis Roca Jusmet

 En el siglo XVII Thomas Hobbes anuncia el nacimiento del Estado Moderno. En el siglo XIX Friedrich Nietzsche anuncia la Muerte de Dios.
 En las epidemias medievales ni había nacido Leivatán ni había muerto Dios. La religión cristiana impregnaba todos los ámbitos de la vida cotidiana y, como sabemos, daba un determinado sentido a la vida humana. La vida humana se presenta así como un tránsito, como una prueba para pasar a la vida eterna, la realmente importante. Para garantizar la salvación, que es el paso del alma a la vida eterna y que implica haber seguido la Ley divina. De otra forma estaríamos condenados sin remisión. La religión es así un consuelo y también una manera de dar sentido al sufrimiento. El mismo Nietzsche lo había constatado : si la religión tiene tanta influencia es porque es capaz de dar una significación al dolor humano. Las epidemias se vivían entonces como una prueba de Dios a los hombres. Esta seguridad espiritual se combinaba con una desprotección social absoluta. El poder pastoral , que tan bien supo explicar Michel Foucault era el que conducía al rebaño humano por el camino adecuado
 La sociedad moderna supone la aparición del Estado Moderno. Michel Foucault disecciona la aparición del Estado Moderno. El poder soberano mataba a los que no cumplían y dejaba al poder pastoral la administración de las vidas. El Estado moderno administra la vida de los ciudadanos. Se ocupa de la seguridad y el control de la población en un determinado territorio.

martes, 4 de febrero de 2020

LA ACTUALIDAD DE EPICURO

Resultado de imagen de epicuro

  Escrito por Luis Roca Jusmet

Epicuro nació en Samos ( Costa de Asia Menor) en el año 341 a.j.C. en pleno imperio alejandrino. Viajó a Atenas y allí fundó su escuela, abierta a cualquiera (incluso mujeres y esclavos) en el Jardín de su casa, donde explicaba y conversaba con los que querían escucharle.
 De sus enseñanzas conservamos los textos recopilado un siglo después por Diógenes Laercio. Son las tres cartas a sus amigos ( Heredoto, a Pitocles y a Meceneo) y algunos fragmentos con aforismos ( de los que destacan sus “máximas capitales”).
 En las dos primeras cartas vemos que la concepción de Epicuro sobre la Physis (Naturaleza) era atomista. Era por tanto seguidor de Demócrito, contemporáneo de Sócrates. La naturaleza se entiende como agregaciones de átomos ( invisibles) que forman cuerpos ( visibles ) que interaccionan entre sí moviéndose en el vacío. Los átomos tienen una determinada forma, con un tamaño y un peso específico.  Esta interacción provoca encuentros por azar que generan necesariamente unas consecuencias en función de la naturaleza de los cuerpos. Incluso las mentes o almas deben entenderse así. Todo se transforma : el nacimiento y la muerte son producto de estos canvios en lo que se forman y se diluyen los cuerpos. Es por tanto una ontología materialista. Los dioses, si existen, están en otras esferas y no tienen nada que ver con nosotros. Plantea igualmente una epistemología empirista que entiende las ideas como representaciones en nuestra mente a partir de las sensaciones. Van quedando en nuestra mente, por la memoria, restos de estas sensaciones, en forma de imágenes. Forman un conjunto, nuestro imaginario, a partir de ideas e imágenes conectadas entre sí, que nos permiten interpretar y anticipar los hechos. El sabio debe distanciarse al máximo de las opiniones que genera y no dejarse condicionar por ellas.
 En la “carta a Meceneo” y en  algunos fragmentos ( entre los cuales sus “Máximas capitales”)  es donde aparece lo fundamental de la filosofía de Epicuro, que es su ética, entendida como una terapia del alma.  La filosofía, por tanto, es necesaria siempre, ya que es la garantía de la libertad y felicidad. Las causas de la infelicidad (o enfermedades del alma) son el miedo y las pasiones (o deseos inmoderados y vanos que nos atrapan). Hay que meditar sobre los principios y aplicarlos.
 Estos principios son básicamente cuatro ( el quatrifármaco) : El primero es entender que la muerte no existe ( cuando existimos estamos vivos, cuando estamos muertos no existimos). No hay que preocuparse ni temer la muerte).
  El segundo es que los dioses o no existen o, si existen, no tienen nada que ver con nosotros: por lo tanto hay que perder el miedo a los dioses.
  El tercero es que vivir bien es fácil. Hemos de ser autónomos, no depender de nadie ni casi de nada, porque lo único que hemos de desear son los deseos naturales y necesarios (eliminar los artificiales y los naturales no necesarios). Hay que ser autosuficiente al máximo El bien es el placer y hemos de basarlo en el mero hecho de existir y saber disfrutar de ello). Para ello es fundamental para trabajar internamente para llegar al estado de la ataraxia, que es esta tranquilidad de ánimo, esta serenidad que nos permite disfrutar de la vida sin depender de elementos externos que nos perturben. Basar el placer en lo que tenemos y no en lo que nos falta. Recordar lo bueno y disfrutar de ello como si estuviera presente. La búsqueda del placer ha de ser racional, hemos de calcular los efectos de nuestros actos, porque algo doloroso puede ser benéfico y algo placentero puedo acabar siendo doloroso.
 El cuarto es que podemos evitar el sufrimiento. El dolor físico es inevitable pero es la actitud que tenemos delante de él y de otras cosas que nos ocurren la que genera sufrimiento. 

lunes, 13 de enero de 2020

CÓMO FUNCIONA EL PODER EN LAS SOCIEDADES LIBERALES AVANZADAS


http://1.bp.blogspot.com/-Ni6FAvrydJw/T6bhooK_HsI/AAAAAAAACk0/OpBkYqXa-T0/s1600/nikolas_rose.jpg




Escrito por Luis Roca Jusmet

  Nikolas Rose es sociólogo británico imprescindible para entender el mundo en el que vivimos. Pero es un desconocido en nuestro país.
Empecemos por situar a Nikolas Rose en su contexto. Forma parte de un grupo de psicólogos británico críticos, de formación marxista. Buscan en la noción de ideología de Althusser, en la de hegemonía de Gramsci y en los estudios del sociólogo Stuart Hall las referencias teóricas para sus estudios, aunque pronto se encuentran con sus limitaciones. El año 1977 inician la publicación de una revista que se llama Ideología y conciencia, sus propias investigaciones, ya distanciados de la perspectiva marxista. Algunos, como Ian Parker, encontraran su referencia en Lacan. Otros, como Rose, en Michel Foucault. Se les llamará a partir de entonces los anglofoucaultianos. Inicialmente parten de los textos sobre Arqueología del saber y El orden del discurso. Se interesan por la idea de discurso y la manera como éste delimita los modos de ver y de pensar. Más tarde continuarán con El nacimiento de la clínica, donde abordarán lo que son las practicas en relación con el discurso. En un tercer momento trabajarán el tema del poder, tanto en el análisis más microsocial que aparece en Vigilar y castigar como el macrosocial de Defender la sociedad. Finalmente tendrán acceso a las traducciones de sus últimos seminarios : Seguridad, territorio, población; El nacimiento de la biopolítica; Del gobierno de los vivos; Del gobierno de sí y de los otros. El gobierno es la actividad que se encarga de conducir a los individuos bajo la autoridad de un director responsable de lo que hacen y de lo que les sucede. Son técnicas y procedimientos para dirigir la conducta humana.
 Rose parte de una serie de planteamientos básicos. La primera es que el ser humano no tiene una naturaleza sino que se construye histórica y culturalmente. Su ontología es histórica. En Occidente el ser humano se construye alrededor de la idea de un yo, entendido como entidad con vida interior ( a la que se ha llamado psyque, alma, espíritu, mente ),que se considera encerrado en los límites del propio cuerpo. Se considera así agente voluntario de sus acciones : es intencional y responsable de sus actos. Esta es la base de la moral, de la legalidad y de la política occidentales. Los humanos se consideran así seres psicológicos, con una identidad y una autenticidad. Hay una serie de prácticas y de técnicas a partir de las cuales se entienden las personas y se actúa sobre ellas.
 La historia del yo que quiere elaborar Nikolas Rose, sobre la base del horizonte abierto por Michel Foucault, quiere establecer una genealogía de la subjetividad entendida bajo los presupuestos anteriores.
 se trata de saber cómo nos relacionamos con nosotros mismos a través de unas técnicas determinadas. El campo de investigación trata sobre la manera cómo los seres humanos han prestado interés a sí mismos y a los demás en distintos lugares, ámbitos y momentos.Pero Rose discrepa de los grandes sociólogos ( Giddens, Bauman, Sennett...) cuando considera que la genealogía de la subjetividad no depende de grandes transformaciones sociales. Estos son un factor condicionante, pero no genera directamente la experiencia del yo, que tiene una dinámica propia. De hecho hay unas prácticas y unos procesos heterogéneos que son los dispositivos de sentido que configuran una determinada experiencia.
 Lo que le recoge Rose de Foucault  son, sobre todo,dos cosas. En primer lugar la manera como los sujetos son producidos y reproducidos desde el poder. En segundo lugar como se plantea esta cuestión desde el liberalismo, que quiere gobernar la población indirectamente, sin hacerlo directamente desde el Estado. Se trata de "conducir las conductas" sin imponer nada. El poder no solo sujeta, en el sentido de disciplinar ( "estar sujeto a ..."), el poder crea sujetos libres. Foucault siempre había planteado esta formulación positiva del poder, al lado de la negativa o represiva. El poder no solo prohibe, el poder genera acción.

lunes, 4 de noviembre de 2019

UNA CRITICA AL MULTICULTURALISMO








Escrito por Luis Roca Jusmet


 
Criticar el multiculturalismo significa problematitzar dos cuestiones : En primer lugar la operatividad teórica de la noción de multiculturalidad para entender la sociedad contemporánea. En segundo lugar la propuesta política que hay detrás de la defensa del multiculturalismo.

  Pero voy a  aclarar cuál es la perspectiva a partir de la que orientaré la reflexión crítica, puesto que sólo podemos hacer una crítica si tenemos un criterio y quiero que éste sea explícito. Esta perspectiva es filosófica, lo cual quiere decir para mí que está orientada por la investigación de la verdad y del bien, sin mayúsculas ( no pueden tener un carácter absoluto) pero con determinación, es decir, sin perderse en un relativismo que acaba diluyendo cualquier afirmación. Hay un primer criterio epistemológico que es lo del realismo crítico, que por cierto formula muy bien uno de los autores que inspiran este texto, que es Kwame Antonthy Appiah. Este filósofo considera que aunque hay que mantener la idea de una realidad independiente del conocimiento, es la naturaleza del tema del cual hablamos el que nos trae a una posición realista o nominalista. y que justamente el problema de las identidad hay que abordarlo de manera nominalista. Y es nominalista en el sentido que, al margen de que nuestra identidad individual es real, todas las otras identidades ( las particulares y las universales) se basan en clasificaciones que son posibles pero no son necesarias. Es decir, que sin ser arbitrarias, sí son convencionales ( son productos del acuerdo, aunque estén basados en elementos comunes que representan propiedades reales ) pero con elementos subjetivos ( porque en última instancia hay un elemento fundamental en las identidades colectivas que es el de la identificación).
  En la perspectiva de la moral y la política, dice Appiah, también hay que mantener un cierto realismo, en el sentido de afirmar la existencia de elementos comunes incuestionables. La buena convivencia ( que es, creo, el objetivo de la moral y la política) se tiene que garantizar a partir del respeto y de unas normas que la posibiliten. Pero esto no se tiene que plantear en términos de valores porque estos principios universales no tienen que depender de ellos, puesto que son los que los posibilitan. El que hay que dejar claro es que estos principios comunes son concretos en el sentido que es a lo largo de la historia que se van cristalizándose. 
 Creo que lo hacen a través del respeto ( en la moral) y la democracia ( en la político). Considero inadecuada una moral que no se base en el respeto al otro, puesto que en caso contrario podemos hablar únicamente de una ética como sistema de valores ( tal como puede plantear Nietzsche, por ejemplo ) pero no de una moral, que siempre hace falta que esté orientada hacia el reconocimiento del otro y a las obligaciones que ello implica. Cómo dice el interesante y poco conocido filósofo francés Marcel Conche la moral debe ser universal mientras que la ética es particular y singular. La moral de los derechos del hombre es el absoluto moral de nuestra época porque hemos decidido intersubjectivamente que lo sea, no porque tenga un fundamento objetivo.. Del mismo modo no puede haber política sin democracia, como muy bien nos ha mostrado Jacques Rancière, puesto que si por política entendemos la acción pública, la intervención del pueblo transformado en ciudadano, sin democracia lo único que tenemos es un orden jerárquico y un sistema policíaco que lo mantiene.
Aquí hay que entender que, como dice Amatya Sen la democracia se tiene que entender no como un sistema político formal inventado por Occidente sino también como una conquista histórica de raíces mundiales, basada en la deliberación pública como premisa por las decisiones políticas.

 La teoría de referencia de defensa del multiculturalismo será la de Charles Taylor, filósofo contemporáneo canadiense y defensor de los derechos de la minoría francófona del Quebec en su país. La crítica del multiculturalismo lo orientaré a partir del análisis de un sociólogo crítico, Gerald Baumann y de algunas reflexiones teóricas de tres autores que ,curiosamente, tienen en común que aunque se han formado en nuestra tradición cultural europea proceden por su origen del nuestro el Otro : el Europa del Este, Asia y África. Son Slavoj Žizek y los anteriormente citados Amaryta Sen y Kwame Anthony Appiah, procedentes respectivamente de la antigua Yugoslavia, de la India y de Ghana. Seguiré este itinerario para llegar a una conclusión crítica respecto al multiculturalismo y formular una propuesta política alternativa.
  El término multiculturalismo apareció en Canadá en 1970 vinculado a la presión de la comunidad francófona quebenenca ante la mayoría de origen anglosajón. El año 1982 incorporó el reconocimiento explícito de la multiculturalidad a su Constitución. Este multiculturalismo aparecía, por lo tanto, como resultado de una demanda específica, que era la del reconocimiento de la identidad cultural de una comunidad minoritaria dentro de un Estado-nación. Lo podemos englobar dentro de una opción comunitarista, que considera que la identidad personal la adquirimos dentro de grupos culturales cohesionados de manera homogénea y claramente diferenciados de las otras comunidades. Sin denominarlo así, el nacionalismo catalán utiliza este concepto para reivindicar Cataluña como nación a partir de un identidad cultural propia. Este es el primer sentido que da Will Kymlicka que es, como Taylor, de nacionalidad canadiense y militante del movimiento francófono del Quebec. Su propuesta política es la de formular un tratado bilateral de respeto mutuo entre diferentes grupos culturales ( etnias) de un mismo Estado ( tomando como modelo el que ha pasado con la comunidad francófona de la cual él forma parte en Canadá). Desde esta posición considera que tenemos que entender el derecho a la propia cultura como un derecho humano, que en el caso de las minorías implica una política activa que hace falta que dé lugar a políticas de discriminación positiva. Kymlicka considera que este último punto, que es el de los derechos de las minorías étnicas, se tenía que incluir dentro de una Teoría de la Justicia.

jueves, 28 de marzo de 2019

MIL Y MARX : UN ENCUENTRO FECUNDO

Resultat d'imatges de mill y marx


Escrito por Luis Roca Jusmet

 La comparación entre John Stuart Mill ( Londres, 1806- 1873) y Karl Marx ( Trèversi, 1818-1883) resulta fecunda, si nos alejamos de las respectivas escolásticas. Según la escolástica marxista, cuyo representante más potente fue Althusser, Mill ( 1806-1873) representa una ideología y una clase: el liberalismo y la burguesía. Se trataría entonces de desmontarlo en función de un análisis científico de los procesos sociales. Hablaríamos entonces de la lucha de clases en el campo ideológico. Para los liberales Marx es, sencillamente, uno de los teóricos del totalitarismo moderno, En él estarían los gérmenes de las dictaduras comunistas. También hay que decir que los liberales aceptan a regañadientes a Mill. En el inmenso estudio de Lasalle ( ideólogo del partido Popular) dedicado al liberalismo no aparece Mill. 
 La mejor es ir a sus textos, a sus prácticas respectivas y al contexto sociopolítico en que se insertan.  Mill procede y forma parte del sector más progresista y reformista de la burguesía inglesa. Burguesia media, con un cierto capital económico ( ingresos, patrimonio) y sobre todo con mucho capital social y simbólico. Desde su perspectiva elitista quiere reformar política y moralmente a la sociedad capitalista. Una educación que nos enseñe a respetar y ayudar al otro en un sentido utilitarista. Lo útil es lo que beneficia a todos, es lo que nos hace defender la felicidad general. Pero la felicidad general no es otra cosa que la suma de las felicidades individuales. Si todos somos altruistas, todos salimos ganando. Mill es democráta cuando defiende el gobierno representativo y el sufragio femenino. También lo es cuándo propone medidas para evita la formación de oligarquías políticas : libertad de voto de los parlamentarios, sueldo que no sea excesivo, ausencia de privilegios, mandato limitado, control a la financiación de los partidos. Igualmente cuando reivindica derechos laborales para los obreros y la eliminación de la esclavitud. Pero lo es menos cuando dice que la democracia es posible en países muy civilizados como Gran Bretaña e imposible en los poco civilizados como la India. O cuando dice que los analfabetos y los que viven de la caridad pública no pueden votar. O que los que tienen más formación cultural deben tener un voto que valga el doble que los que tienen poca formación cultural.

 En todo caso Mill representa lo más que se puede esperar de un miembro de esta burguesía media ilustrada. Es progresista en la medida en que se lo permite su clase. Pero esto no quiere decir que las opciones morales y políticas sean simplemente opciones de clase. Es todo mucho más complejo. La defensa que hace Mill de la libertad individual es asumible por cualquier ciudadano que quiera una sociedad emancipada.
 Marx tiene razón cuando le dice a Mill que sin unas mínimas condiciones materiales lo que propone es inaccesible para la mayoría de la población. Cuando expone que la lógica del capitalismo es incompatible con al democracia real y con la felicidad general. Marx defiende la democracia plena, la parlamentaria con un sufragio universal sin limitaciones. O la democracia directa que conoció en la Comuna de París. En un contexto duro de lucha de clases el pequeño burgués Marx, al contrario que Mill, no fue fiel a su clase.Se desclasó y fundó la internacional comunista. Luchó al lado de la clase obrera y por la clase obrera. Tuvo una vida difícil.
  Pero en el capitalismo pueden coexistir lógicas diversas. La lógica del pacto social, que es la que defiende Mill, es la que ha defendido la socialdemocracia.

viernes, 8 de marzo de 2019

SOBRE LA ACTUALIDAD DE LA TEORÍA POLÍTICA DE SPINOZA


Resultado de imagen de spinoza


Escrito por Luis Roca Jusmet

 Baruch Spinoza siempre estuvo interesado teórica y prácticamente por la política. Hay una propuesta ética que el mismo Spinoza considera un camino difícil y, por tanto, en el que no hay que basarse para construir una alternativa política. Por el contrario, no hemos de partir de una idea del humano más perfeccionado de lo que realmente somos. Los humanos somos sujetos sometidos las pasiones y no guiados por la razón. Este le coloca en la tradición de la política realista de Maquiavelo y Hobbes y en contra de utopías como la de Tomás Moro.
 Spinoza sufre la intransigencia religiosa de los calvinistas y la política de los Orange. Pero vive una temporada en la que el gran pensionado de Holanda es un liberal, Jan de Witt. Spinoza se posiciona a su favor y deja incluso la redacción de la Ética para escribir su Tratado teológico-político. En el libro pretende sentar las bases para la emancipación de la política de la religión y de la política de los autoritarismos. Lo que quiere defender de manera radical es la libertad de expresión. En los últimos capítulos del libro Spinoza formula su concepción sobre los fundamentos del Estado. Parte del derecho natural, como aquello a lo que nos lleva el conatus, que tendrán una orientación básicamente irracional y nos enfrentará unos con otros, Contra el derecho natural queremos, también por el conatus, conseguir seguridad para vivir sin el peligro de ser atacados por los otros, que podrían seguir un conatus irracional regido por ideas inadecuadas como la avaricia, la soberbia, la venganza o la envidia. Esto nos lleva renunciar al derecho natural a cambio del derecho civil, es decir, de la ley. Este contrato social no implica, como en Hobbes, cambiar libertad por seguridad. No lo implica porque la libertad la entiende Spinoza de una manera diferente que Hobbes. No es la libertad natural de hacer lo que queremos de manera inmediata. A esto Spinoza no lo llama libertad.  La libertad, es, por el contrario, el resultado de un trabajo de transformación. Esto tanto a nivel individual como social, es la capacidad de ser guiados por la razón y superar las pasiones. Pero a nivel política no se puede esperar que los ciudadanos superen sus pasiones. La guía racional no depende de que los ciudadanos sean racionales ni que lo sean los gobernantes. Depende de que lo sean las leyes. Para ello es importante que las leyes están elaboradas por la multitud, por la mayoría. Esto nos lleva a su Tratado político, obra ´póstuma que desgraciadamente interrumpió su muerte justo cuando estaba desarrollando el tema de la democracia Porque la primera parte de este libro es una profundización de lo que ya anticipó en el Tratado teológico-político y la segunda es un análisis de las tres formas posibles de gobierno: monarquía, aristocracia y democracia. El contrato social transforma el derecho natural. A cambio de esta renunciar al poder natural somos libres, que es un poder mejor que el anterior. Porque la libertad es la capacidad de vivir racionalmente y dentro de la racionalidad está, precisamente, el seguir las leyes que nos permiten convivir como ciudadanos. Pasamos del derecho natural al derecho civil, que son las leyes que deben cumplirse, sea por convicción o sea por miedo. Aquí el Estado debe ser la garantía última de que la ley se cumpla y que por lo tanto yo pueda ejercer mi derecho a vivir libre y tranquilo. La libertad quiere decir no ser esclavo, pero implica ser súbdito. Somos esclavos cuando nos sometemos a nuestras pasiones o al dominio de los otros y somos súbditos cuando seguimos las leyes. Libertad no quiere decir independencia, quiere decir autonomía. Los cuerpos están todos en relación y ninguno es independiente de los otros.
 La finalidad del Estado es la libertad, la seguridad y la paz. La paz lo es porque debe regir las relaciones entre los Estados, que también deben ser racionales. Esta sería la expresión del derecho civil, mientras que la del derecho natural es la guerra, en la que las relaciones de confrontación dependen del propio poder, de lo que queremos imponer al otro. La monarquía, aunque tuviera un consejo consultivo, que debería tenerlo, no es buena. No solamente porque puede derivar en tiranía sino porque es contraria a la libertad, que también debería manifestarse en la elaboración de las leyes. La aristocracia sería para Spinoza un buen sistema si se hiciera una buena selección entre los patricios, pero como estos están sujetos a las pasiones, derivaría en oligarquía. Podemos ver una cierta influencia del último Platón, el de las Leyes, y de Aristóteles. En la democracia se excluyen las mujeres y los siervos, porque no tienen autonomía para decidir. Spinoza es un precedente claro de Locke, aunque este insistirá más en el tema del derecho a la propiedad que Spinoza. La política es la constitución de la sociedad civil, que es el conjunto de los ciudadanos.

jueves, 8 de noviembre de 2018

POR UN LIBERALISMO REPUBLICANO DE IZQUIERDAS



 Escrito por Luis Roca Jusmet


Resultat d'imatges de john stuart mill

Resultat d'imatges de philip pettit


  


Escrito por Luis Roca Jusmet


Me gustaría reivindicar aquí un liberalismo democrático y republicano de izquierdas. En esta tradición  voy a situar a Baruch SpinozaJohn Stuart Mill, Michel Foucault y Philip Pettit como principales representantes
 Baruch Spinoza existió antes de que surgiera el término liberalismo, por supuesto. Pero de manera retroactiva ( no anacrónica ), si consideramos el liberalismo político como una tradición centrada en la defensa de las libertades individuales políticas aquí tenemos al filósofo holandés. Toda la vida de Spinoza está centrada en la defensa de la libertad personal y la libertad política, especialmente la libertad de expresión. Pero además es el primer filósofo político moderno que reivindica la democracia, que tenía entonces un sentido despectivo, de gobierno plebeyo. Para Spinoza es el gobierno mejor, el de la mayoría, el que auna fuerzas en lugar de dividirlas. Es el gobierno de los ciudadanos y no de los súbditos. Otra cosa es que tiene una visión selectiva de los ciudadanos, como los liberales posteriores hasta el siglo XX. Este será uno de sus defectos de origen. Spinoza excluye a los extranjeros, los siervos y las mujeres. Para Spinoza el súbdito es un esclavo. El ciudadano es un hombre libre porque domina sus pasiones y porque se somete a las leyes que él mismo ha producido.
Spinoza, que muere cuando estaba hablando de la democracia en su Tratado político no concreta como. Pero no parece que defendiera una democracia directa sino más bien representativa. La libertad, para Spinoza, era capacidad de elección y de decisión, dependía de elementos internos y externos. Spinoza es republicano en la medida 
  John Stuart Mill es un filósofo del que creo que hoy todavía puede enseñarnos algunas cosas interesantes. Es, efectivamente, un representante de la burguesía ilustrada británica de su época y como tal era colonialista ( la democracia la consideraba únicamente para los paises civilizados, no para la India) y elitista / ( pretendía excluir a los analfabetos y gente que vivía de la caridad pública del sufragio, voto cualitativo). Fue, de todas maneras, menos clasista que John Locke, que consideraba que el voto era solo para los propietarios. Defendió el sufragio femenino, lo que le valió su expulsión del Partido Liberal y su pérdida de condición de parlamentario, Su teoría económica podría de calificarse de socialdemocracia  porque defendía una intervención del Estado, reformas laborales para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y también la existencia de servicios públicos públicos.Planteó también cuestiones interesantes : máximo de siete años, voto personal no sujeto al centralismo del partido, condición no privilegiada...).Su teoría del utilitarismo es la del Principio de la Máxima Felicidad Posible : máxima felicidad para el máximo número de personas. Sienta así las bases de unos principios universales basados en el respeto y la solidaridad con el otro. Entendiendo por Felicidad lo que cada cual entendiera como tal. Claro que Marx tenía razón cuando planteaba que sin condiciones materiales dignas de existencia no hay felicidad posible. Pero el planteamiento como tal es bueno, es la base de los derechos humanos universales. Sitúa la moral como unas normas hacia el otro, como una ley que es independiente de las creencias y de los valores. Lo que él entendía por utilidad era muy amplio, quería decir lo que nos producía bienestar.

sábado, 6 de octubre de 2018

MI FILOSOFÍA POLÍTICA

Resultat d'imatges de luis roca jusmet

 Escrito por Luis Roca Jusmet

Después de muchos años de reflexión sobre los conceptos y las teorías políticas ( tiempo de comprender ) voy a concluir algo ( provisional, como todo lo que se concluye). Voy a dar cuatro apuntes.
 Si tuviera que encuadrar en una tradición política lo que hoy defiendo me resultaría difícil hacerlo. Digamos que estaría entre la socialdemocracia y el liberalismo igualitario. Lo que comparten es el esfuerzo por conciliar lo mejor del republicanismo, el liberalismo y el socialismo. Al mismo tiempo que excluir lo peor de cada uno de estos planteamientos, claro. El objetivo es la emancipación humana. Lo que quiere decir una sociedad en la que cada ciudadano tenga las condiciones materiales y culturales para poder ser un sujeto libre. Entiendo aquí libre en el sentido que apuntaba Philip Pettit ( republicano liberal) cuando hablaba de la libertad como no-dominación. Con este término superaba la supuesta contradicción apuntada por Benjamín Constand entre la libertad de los antiguos y la de los modernos, la libertad como participación y como elección, lo que el liberal Isaiah Berlin llamaba la libertad positiva y la negativa. Ser libres aceptando unicamente los límites que vienen de las normas ( legales y morales) que posibilitan la libertad de todos y la igualdad de derechos. Que podamos ser, en definitiva, sujetos de derechos. No únicamente de derechos cívicos en sentido restringido sino de derechos económicos ( los que garantizan una vida materialmente digna) y también laborales ( y aquí estaría la aportación del socialismo). Deberíamos añadir también los derechos para las generaciones presentes y futuros de Pero sujetos de derechos para poder decidir al máximo la vida que queremos llevar. En esto soy más liberal que republicano. Pienso que la referencia es siempre el sujeto individual y que el camino pasa más por lo privado que lo público. Es decir, que la búsqueda de la felicidad es más a través de lo privado que de lo público ( entendiendo por esto la participación política). Discrepo de Aristóteles y de Rousseau y me apoyo en Spinoza y en Mill.
Al mismo tiempo hay que reconocer la importancia de Kant al señalar en su libro "La paz perpetua" el camino del cosmopolitismo. 
 Para mí se trata de ir hacia un equilibrio entre lo singular y lo universal. La política es lo particular, ciertamente, porque no hay ni debe haber un gobierno mundial. No debe haber un gobierno mundial porque un poder centralizado de tales dimensiones solo podría aguantarse en un sistema absoluto de control. Si deben haber Estados federados que se base en los principios que he señalados, que donde mejor se recogen en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Estados que deben regular el mercado a nivel interno y externo ( ya que como sabemos formamos parte de una economía-mundo, como nos enseñó Immanuel Wallernstein). 

viernes, 21 de septiembre de 2018

LA TEORIA CONTRACTUALISTA Y SUS DERIVACIONES CONTEMPORÁNEAS


Escrito por Luis Roca Jusmet

Resultat d'imatges de contractualismo

 La filosofía política moderna se inicia con Thomas Hobbes y su teoría contractualista como base de un Estado de Derecho. Estado de derecho que garantiza la igualdad de derechos de los ciudadanos, entendidos como universales. Con Hobbes los ciudadanos son sujetos de derechos pero no sujetos políticos. Es una idea del Estado de derecho que plantea que la única garantía para garantizar la igualdad de  derechos es desplazando toda la soberanía al Estado, El Estado es puramente defensivo, cambia libertad por seguridad.
 A partir de él aparecerán tres versiones más del contracto social, que son las de John Locke, Baruch Spinoza y Jean-Jacques Rousseau.
 El planteamiento de Locke es que no hay que transferir todos la soberanía al Estado, con lo cual el ciudadano se mantiene como sujeto político con derecho al voto y con derecho a la rebelión. El Estado de derecho es democrático pero con una concepción del sujeto político que es el ciudadano limitada a su condición de propietario. Cada sujeto político defiende sus intereses privados a través de los representantes que considera convenientes. El estado como garantía de los derechos naturales ( vida, libertad, propiedad ) y como gestor de los intereses privados.
 Baruch Spinoza será el primero que defienda que el Estado de derecho debe ser democrático. Lo hace desde una visión de la sociedad y del Estado como resultado de una cooperación de las potencias individuales de los ciudadanos. Las leyes no solo garantizan derechos sino que los amplían. El Estado no es solo defensivo ni gestor es también un canalizador de la cooperación ciudadana. El sujeto del derecho y de la política es el ciudadano, pero un ciudadano que se implica en un proyecto común. Un sujeto político activo. 
 Jean Jacques Rousseau, que aparece ya entrado el siglo XVIII introduce un nuevo concepto que será el nuclear dentro de su elaboración política, el de voluntad general. El contrato social desplaza la soberanía no al Estado ( Hobbes) sino al pueblo, a la nación. El ciudadano deja de ser el sujeto político ( como en Locke y en Spinoza ) y pasa a serlo "el pueblo" como confluencia de esta voluntad general. Rousseau reivindica la libertad republicana enlazando su propuesta con la de los antiguos romanos.
 Podemos considerar que sobre estas bases ( se acepte explícitimanente o no la teoría contractualista) aparecen las diversas tradiciones políticas que se han desarrollado hasta la actualidad.
 ¿ Cuales son las derivaciones de Hobbes ? Las explica muy bien el politólogo Sheldon S. Wolin en su libro "Democracia S.A. La democracia dirigida y el fantasma del totalitarismo invertido". El Estado de derecho de Hobbes adopta formas democráticas, como no puede ser de otra manera después de lo ocurrido en los siglos XIX y XX, pero con componentes autoritarios, dando un poder excepcional al ejecutivo y a los recortes de libertades. El ejemplo de libro es el de los gobiernos de Reagan y Bush en EEUU. 
  Locke se ha considerado el fundador y principal inspirador del liberalismo político, aunque el término sea retroactivo ( aunque no anacrónico). La democracia liberal y la separación de poderes desde una idea del ciudadano como sujeto de derechos civiles y como sujeto político limitado que delega, de manera controlada, en sus representantes. El liberalismo se hace democrático en el sentido que va aceptando el sufragio universal ( por las luchas, no por su voluntad). Las corrientes liberales y democratacristianas ( en parte ) pueden considerarse su herencia. Merkel, Macron y Rivera serían hoy sus representantes más claros.

lunes, 16 de julio de 2018

SOBRE LA FELICIDAD Y LA INFELICIDAD

Resultat d'imatges de miro pintor placer



Escrito por Luis Roca Jusmet

 ¿ Qué es la felicidad para la filosofía moderna ? Me parece que podemos distinguir cuatro planteamientos básicos.   El primero es el que considera la felicidad como posible, aunque en términos relativos. Un buen ejemplo es John Stuart Mill. Mill, ya bien entrado el siglo XIX, corrige a su maestro Jeremy Bentham. Este último mantenía que todos los seres vivos, incluido la especie humana, buscan el placer y evitan el dolor. El bien para los humanos es entonces el placer y el mal el dolor. Placer quiere decir satisfacción y dolor insatisfacción. No hay más, el resto son ficciones metafísicas o religiosas. Otra cosa es que en el caso humano hay una búsqueda racional que incluye el cálculo de las consecuencias de nuestros actos. La corrección que Mill plantea a Bentham se basa en la afirmación de la diferencia humana con respecto al resto de los animales por su capacidad reflexiva. Esto hace que los humanos tengan la capacidad de dar una dimensión cualitativa y no solo cuantitativa a sus vidas. ¿ Qué quiere decir "cualitativo" ? Es algo que va más allá de la sensación placer/displacer o del estado satisfacción/insatisfacción. Porque aparece algo nuevo, relacionado con el sentido, incluso algo que podríamos llamar "espiritualidad". Tiene que ver con la singularidad humana. El proceso civilizatorio nos va separando de lo puramente animal y la felicidad ya no es cuantitativa. Cada cual elige su camino y este puede comportarnos dolor e insatisfacción, aunque no renunciemos a él porque es el que hemos elegido. Todo se vuelve más complejo. Mill sostiene que deseamos y solo deseamos lo que creemos que nos hará felices y que evitamos lo que nos hará infelices. Cuando esto no ocurre es que ha fallado la voluntad, nos ha dominado la incontinencia o el miedo. Somos felices cuando hacemos lo que queremos, entendiendo el querer no como un impulso sino aquello que nos hacer sentir bien. Por tanto, de lo que se trate es que en nuestra vida dominen los momentos de felicidad respecto a los de infelicidad. 
 Un lector de Mill, que incluso lo tradujo al alemán, fue Sigmund Freud. Hay inicialmente en Freud un acuerdo con Mill, que plasma en su formulación del principio del placer y el principio de realidad, que viene a ser este placer calculado en cuanto que se adapta a las exigencias de la realidad. Pero posteriormente Freud planteará que hay "un más allá del principio del placer". Este más allá tiene que ver con la pulsión, que viene a ser lo que queda de la separación del instinto de su objeto natural. la pulsión es una tensión, que puede ser la excitación sexual orientada a una fantasía ( el deseo) o una pulsión de muerte destructiva. la pulsión nunca se acaba de descargar y el deseo es siempre de algo que falta. Por ello Jacques lacan utiliza el témino goce, para referirse a aquello que nos liga la pulsión, que puede ser autodestructivo. Por todo ello Freud dirá que la felicidad es un ideal inventado por los humanos que es imposible. de esta manera ligará con un filósofo del siglo XIX profundamente pesimista que es Artur Schopenhauer.
 Queda una tercera opción que es la que nos propone en el siglo XIX Friedrich Nietzsche ( y que en el siglo XX planteará Georges Bataille ) que es la felicidad como un riesgo, como la intensidad de una vida llevada al límite. La felicidad como gasto y no como cálculo.
 Finalmente Spinoza recupera tradiciones antiguas como la epicúrea y la estoica y considerará la felicidad como un estado posible al que se llega a través de un largo trabajo interior. 

jueves, 11 de mayo de 2017

HANNAH ARENDT : ¿ QUE ES LA LIBERTAD ?



 


 Escrito por Luis Roca Jusmet

En filosofía lo más radical es lo más básico. Con esto quiero decir que son las preguntas aparentemente más sencillas las que requieren una reflexión más compleja y más clara. Porque este es el auténtico reto de la buena filosofía, contemplar todos los matices sin dispersarse en un juego retórico, ser preciso y riguroso manteniendo la claridad de la argumentación. Esta es una de las virtudes de la filósofa Hanna Arendt.
 La idea básica de Hanna Arendt es que hay que recuperar la libertad de los antiguos frente a la libertad de los modernos. Hanna Arendt insiste siempre en el valor de la tradición sin caer en el conservadurismo. No se trata de volver a los antiguos sino de aprender de ellos corrigiendo la desviación de los modernos.
 La libertad es, para los antiguos, una práctica política. No se formula como un problema si contemplamos el proceso que va de Parménides a Plotino. Solo en la Antigüedad tardía se contempla la libertad como una actitud interna, al margen de la política. Es el caso de Epicteto. la política ha perdido aquí su nobleza, es un oficio más. La buena vida está al margen de lo político.

 Es con el cristianismo cuando aparece la libertad como problema. Con Pablo de Tarso y, sobre todo, con Agustín de Hipona. Lo plantea en el contexto de su conversión personal. Aparece como libre albedrío, la capacidad humana de elegir entre el bien y el mal. Aquí se consolida la diferencia introducida por el estoico Epicteto entre la moral y la política. Al cristianismo no le interesa la política sino la moral. La libertad es, entonces, una elección moral. Queda unida entonces a la voluntad. Es la libertad de la voluntad de actuar bien o mal.
 En el mundo moderno se da un giro importante con Kant. Porque él planteará el problema que aparece con la contradicción entre la experiencia subjetiva de la libertad y el reconocimiento de la causalidad del mundo físico. El mundo fenoménico, analizado por la ciencia newtoniana, esta regido por el principio de causalidad. Pero este principio es resultado d euna categoría que aplicamos los humanos. Es la manera humana de ordenar el mundo. ¿ pero que es entonces nuestra experiencia subjetiva de la libertad ? Quizás aquí Kant y la misma Hanna Arendt no lo señalan con claridad. Es la experiencia histórica del hombre moderno configurada por siglos de cristianismo. No es un hecho universal sino un hecho histórico. ¿ Cómo lo soluciona Kant ? Considerando que la libertad no se puede argumentar científicamente, que no es posible en el mundo fenoménico. Pero que, más allá del mundo aparente, podemos afirmarla a nivel práctica. Sería como un supuesto necesario desde el punto de vista de justificación de la responsabilidad moral. Es una decisión que hemos de tomar para fundamentar una moral. El problema, marca correctamente Hanna Arendt, es que de esta forma negamos la posibilidad de la libertad desde el punto de vista del conocimiento.

sábado, 2 de abril de 2016

SLAVOJ ŽIZEK Y RICHARD RORTY






Escrito por Luis Roca Jusmet

 Zizek critica radicalmente el liberalismo en diferentes textos. Veamos su critica a Richard Rorty, como un representante postmoderno del moderno Mill. La diferencia entre lo privado, en la que debe existir una libertad perfecta, y lo publico, donde las normas limitan el espacio del otro, se concretan en Rorty en la autocreación y la solidaridad, que no es otra cosa que el respeto a la singularidad del otro. Todo esto está muy bien, dice Zizek, si no hubieran dos problemas. En el problema de la autocreación no tenemos en cuenta la roca del inconsciente. Es decir, que podemos narrarnos nuestra vida como queramos o podemos llevar a termino nuestra fantasía pero no llegaremos nunca a lo que el psicoanálisis considera que nos define realmente, que es el síntoma. Lo real de cada cual se manifiesta en el síntoma, dice el lacaniano, y hemos de atravesar la fantasía que nos atrapa para enfrentarnos a nuestro sin toma y saber que hacer con 'el, que quiere decir que deje de ser motivo de sufrimiento para pasar a ser motivo de goce, nuestro modo singular de gozar. 
 Pero el autentico problema es para Zizek las consecuencias morales y políticas del liberalismo. Porque para Rorty la ética de la solidaridad con el otro es la que nos permite convivir en un mundo donde cada cual puede realizar su fantasía. Pero este límite, para Zizek, es un imperativo del superyo y el superyo siempre es obceno, siempre retiene un goce. Esto quiere decir que detrás de la solidaridad hay un goce, una obcenidad que nos impide un respeto racional por la ley. No es posible que la moral pública sea neutra porque es patológico, esta impregnada de goce y esto es lo que lo hace peligroso, torcido.

jueves, 17 de diciembre de 2015

SOBRE LA FELICIDAD



Escrito por Luis Roca Jusmet

 Nuestro polémico Zizek  nos plantea en este video una cuestión interesante, que es la de problematizar el concepto de felicidad. Ya Michel Foucault contestaba en una entrevista cuando le preguntaban por la felicidad que no tenía nada que decir porque esta palabra era una quimera, no quería decir nada, más allá de un ideal imposible o una banalidad.
 De todas maneras sigo pensando que es un término que resulta útil en la medida en que entendamos por ello lo que decía John Stuart Mill, que era aquello que deseamos los humanos. Es decir, que Mill ya desmarcaba la felicidad de la satisfacción criticando a su maestro Jeremy Bentham. porque Bentham sí que parece que planteaba la felicidad en términos de satisfacción, es decir, máximo placer y mínimo dolor. justamente Mill le critica el que los humanos tienen un deseo que va más allá de la satisfacción. "Más vale ser un Sócrates satisfecho que un cerdo satisfecho" decía Mill. Con ello quería plantear dos cuestiones : la primera es que la felcidad, en el caso humano, debe plantearse en términos cualitativos y no cuantitativo. La segunda es que el deseo humano no se reduce a la satisfacción. Mill decía además que la felicidad no era un ideal sino algo vivo y concreto. Es decir, que cuando hacemos lo que nos gusta es esto la felicidad. Lo cual significa que la felicidad es un conjunto inestable de actividades, de actos. Algo heterogéneo y frágil que cada humano va definiendo desde su singularidad.
 Lo cual nos podría llevar al psicoanálisis y a Lacan.Este también polémico psicoanalista francés ( y maestro absoluto de Zizek) plantea que el deseo es la diferencia entre la demanda y el goce. Es decir que los humanos siempre pedimos algo ( una demanda que siempre es demanda de amor, dice Lacan, pero que podríamos llamar demanda de felicidad) que nunca acabamos de encontrar. El deseo no sería por lo tanto de felicidad, como dice Mill ( a ello le llamamos demanda) y el deseo es este resto indestructible. Es lo que mueve a Sócrates a no ser "este cerdo satisfecho".
Lo cual nos conduciría a la felicidad como un ideal imposible.
El deseo nos hace humanos. 

viernes, 16 de octubre de 2015

AUTORIDAD, DEMOCRACIA Y PATRIARCADO





Escrito por Luis Roca Jusmet

Empecemos por definir la autoridad. La autoridad es una relación de poder y una relación de poder consiste en que alguien ( individuo, grupo ) decide sobre la conducta de otro (s). Es decir que uno (s) manda y el otro (s) obedece. ¿ Por qué un individuo obedece lo que le dice otro ? Por un reconocimiento, por una investidura : yo le doy al otro este poder. Este reconocimiento se basa, en principio, en el lugar simbólico que ocupa. Es decir yo le doy una autoridad a alguien Le doy porque es el Emperador, el Monarca, el Señor, el Padre, el Maestro. Es la servidumbre voluntaria a que conduce una sociedad jerárquica establecida en torno a unas creencias y un imaginario que lo interiorizan totalmente. Otra forma de poder es, evidentemente, la fuerza y el miedo. Maquiavelo, ya advertía en "El Príncipe" que para mantener el poder es necesario el amor y el miedo de los súbditos pero que el miedo es, finalmente el decisivo. Pero si solo funciona la fuerza o el miedo es que no existe autoridad. El que tiene autoridad no necesita amenazar ni violentar porque es su autoridad la que determina la conducta obediente.
Si hablamos de la historia de nuestra civilización podemos constatar varias cuestiones. Para Cornelius Castoriaidis la democracia es un régimen de cuestionamiento de la autoridad. Se da en Atenas y en la Europa moderna. Quiere decir que se cuestiona la autoridad política, que no se acepta, y se sustituye por la deliberación ciudadana en la elaboración de leyes y normas. El ciudadano es libre porque tiene autoridad. Otra cosa es que se mantuviera la autoridad sobre la mujer, sobre los hijos y sobre los esclavos. En la Europa moderna aparece el liberalismo republicano, la ilustración. Locke es el que plantea poner límites al poder del monarca y hay en ello un cuestionamiento que más allá del Monarca llega al Padre. Así lo ve, por ejemplo, el profesor del siglo XX, Norman O. Brown, en un singular libro que se llama "El cuerpo del amor", en el que Intenta explicar en clave freudiana lo que representa el liberalismo a partir de la teoria de Locke; lo interpreta como una rebelión de los hijos contra el Poder del Padre. Entre todos lo matan para repartirse su patrimonio.
Es Kant, con su texto sobre la ilustración, que reivindica el pensar por uno mismo, el decidir por uno mismo cumpliendo las leyes. John Stuart  Mill acabará de delimitar la diferencia entre la esfera privada y la pública como ámbitos de decisión diferentes. La autoridad de la sociedad compete al ámbito público, que es el que afecta los derechos de los otros, Pero no es la autoridad de una persona o grupo sino de las leyes. El gobierno tiene el poder que le dan las leyes y se obedecen o por racionalidad o por miedo. El reconocimiento es el de las leyes y del gobierno como garantía del cumplimiento de las leyes, es una delegación. Evidentemente el proceso político es muy complejo porque las mujeres no tienen hasta el siglo XX ( aunque Mill fuera uno de los que lo reivindicaron en el S.XIX ) Tampoco en la familia hay democracia ni en la empresa. Hanna Arendt hablaba de la emancipación de los obreros, las mujeres y los niños en el siglo XX, que pasan a ser sujetos de derechos. Ser sujeto de derechos quiere decir aquí no estar sometido a ninguna autoridad. Estamos sometidos al poder de los que garantizan las leyes. Tienen poder pero no autoridad, ya que ellos mismos están sometidos a las leyes.
La emancipación conjunta de las mujeres y los niños marca el final de la sociedad patriarcal. Hanna Arendt se lamentaba de la emancipación de los niños porque implicaba la pérdida de autoridad de los padres y de los maestros.
  Gerard Mendel ( 1930-2004) es un psicoanalista y sociólogo interesante que plantea una hipótesis radical : la democracia y la autoridad son incompatibles. Esto quiere que si formamos democráticamente a los niños en la familia y en la escuela entonces el padre o el maestro pierden autoridad, por lo menos la autoridad simbólica que les corresponde al lugar que ocupan. Cuando hay que argumentar es que no hay autoridad. El que necesita dar razones no tiene autoridad.

jueves, 1 de octubre de 2015

EL DERECHO A UNA MUERTE DIGNA



Escrito por Luis Roca Jusmet

 John Stuart Mill, que representa lo mejor del liberalismo,que la izquierda no debe ni puede olvidar. Propuso un criterio claro para distinguir lo público de lo privado. Las leyes deben intervenir normativamente cuando estamos en el espacio público y espacio público quiere decir, o bien problemas que nos afectan a todos, o bien que afectan a los derechos de los otros. Lo que no afecta a los derechos de los otros debe ser el espacio privado, en el que las decisiones las toma uno mismo y en el que las leyes deben regular exclusivamente la manera de hacerlo.
 Vivir o morir es algo que afecta a uno mismo, es un derecho básico. No podemos decidir ni sobre la vida ni sobre la muerte del otro. La eutanasia es la ley que regula el derecho a cuándo y cómo morir. No son los médicos ni las leyes quién debe decidir. Es el afectado y, en su defecto, las personas más próximas, las que se ocupan de él. Siempre regulado para que las decisión sea meditada, en el primer caso, o que no hayan abusos en el segundo.
 Yo defiendo tanto la eutanasia ( no alargar la vida si el moribundo agoniza como el suicidio asistido. Y no entiendo como una sociedad liberal, sea de derechas o de izquierdas, se opone. O mejor dicho, lo entiendo pero no lo acepto. Los médicos como poder quieren tener el derecho a decidir y muchas veces se niegan siguiendo de una manera totalmente rígida el juramento hipocrático de que su deber es salvar la vida. Pero son sobre todo los poderes religiosos, en nuestro caso la Iglesia católica, quien se niega. La vida la da Dios, dicen, y solamente Él puede quitarla. esto es una creencia privada que cada cual puede tener, pero se puede imponer en una sociedad liberal que es por definición laica.

Temas

.LUIS ROCA JUSMET (18) .LUIS ROCA JUSMET. (1) ´ SATISFACCIÓN (1) ABRAHAM MASLOW. (1) AFECTO (5) AGUSTÍN LÓPEZ TOBAJAS (1) AGUSTIN BASAVE (1) AGUSTIN DE HIPONA (3) AGUSTIN GARCIA CALVO (2) AJOBLANCO (1) ALAIN (1) ALAIN BADIOU (7) ALBERT CAMUS (4) ALBERT EINSTEIN (1) ALBERTO CABALLERO (1) ALBERTO LÓPEZ BASAGUREN. (1) ALBERTO ROYO (1) ALBERTO SANTAMARÍA (1) ALBERTO SILVA (1) ALDOUS HUXLEY (1) ALEGRÍA (2) ALEJANDRO TEITELBAUM (1) ALEXANDER KÒJEVE (3) ALEXANDER NEHEMAS (2) ALFONSO GALINDO (1) ALFRED HITCHCOCK (3) AMADOR FERNANDEZ-SAVATER (2) AMARTYA SEN (6) AMOR (2) AMSTERDAM (1) ANA AZANZA (1) ANA CARRASCO-CONDE (1) ANALISIS POLITICO (50) ANÁLISIS POLÍTICO (1) ANANDA K. COOMARASWAMY (2) ANARQUISMO (2) ANDITIYAS SORARES DE MOURA COSTA MATOS (1) ANDRÉ BRETÓN (1) ANDRÉ MALRAUX (1) ANDREA GREPPI (1) ANDREAS MALM (1) ANGEL DIAZ DE RADA (1) ANNA QUINTANAS (1) ANNE-MARIA THIESSE (1) ANTONI DOMÈNECH (1) ANTONI VICENS (1) ANTONIN ARTAUD (1) ANTONIO FERNÁNDEZ-TEIXIDÓ (1) ANTONIO AGUILERA (1) ANTONIO DAMASIO (10) ANTONIO J. ANTON FERNANDEZ (1) ANTONIO MACHADO (6) ANTONIO MADRID PÉREZ (1) ANTONIO MIGUEL NOGUÉS (1) ANTONIO MUÑOZ MOLINA (1) ANTONIO ORIHUELA (1) ANTROPOLOGIA (5) ARISTOTELES (12) ARLIE RUSSELL HOCHSCHILD (1) ARNAULT SKOPRNICKI (1) ARNOLD i. DAVIDSON (10) ARTE (3) ARTE DE VIVIR (1) ARTE. (1) ARTUR RIMBAUD (1) ARTUR SCHOPENHAUER (17) ASEC/ASIC (1) ASUN PIE BALAGUER (1) ATEISMO (1) AUTOBIOGRAFIA (5) AUTORIDAD (4) AXEL HONNETH (4) AZAR (1) BALTASAR GRACIAN (2) BANSKY. (1) BARBARA RUIZ BALZOLA (1) BASHÔ (1) BÉATRICE HIBOU (1) BELLEZA (2) BENJAMIN CONSTAND (1) BERKELEY (1) BERLIN (1) BERTRAND RUSSELL. (1) BIOETICA (2) BIOPOLITICA (16) BRIAN GOLDWIN (1) BRUCE ROSENBLUM (1) BRUNO BETTELHEIM (1) BUDAPEST (1) BUDISMO (19) BUROCRACIA (1) BYUNG-CHUL HAN (1) CAPITALISMO (6) CARÁCTER (1) CARL J. JUNG (1) CARL J. JUNG ) (1) CARLO ROVELLI (1) CARLO SAVIANI (1) CARLOS CASTILLA DEL PINO (4) CARLOS JIMENEZ VILLAREJO (1) CARLOS LOSILLA (1) CAROLIN EMCKE (1) CATHERINE MALIBOU (1) CATHERINE MILLOT (1) CCOO (1) CESAR RENDUELES (1) CHANTAL MOUFÉE (1) CHARLES BAUDELAIRE (3) CHARLES TAYLOR (3) CHARLES TILLY (3) CHINA (6) CHRIS EALHAM (1) CHRISTIAN JAMBET (1) CHRISTIAN LAVAL (1) CHRISTINE ANGOT (1) CIBERESPACIO (2) CIBERGUERRA (1) CIBERSEXO (2) CICERON (1) CIENCIA (1) CIENCIA. (1) CINE (7) CINISMO (2) CIORAN (11) CIUDADANIA (1) CIUDADANO BIOLOGICO (1) CIUTADANS (1) CLASES SOCIALES (1) CLAUDE LEFORT (13) CLAUDIO NARANJO (3) CLEMËNT ROSSET (1) CLEMËNT ROSSET (9) CNT (1) COLECTIVO JUAN DE MAIRENA (1) COLETTE SOLER (1) COMUNISMO (3) CONCHA ROLDÁN (1) CONFINAMIENTO (1) CONFUCIO (4) CORNELIUS CASTORIADIS (35) CORONAVIRUS (5) COSMOPOLITISMO (1) CREENCIA (1) CRISTIANISMO; (1) CUERPO (7) CUIDADO DE LOS OTROS (1) CULPA (1) CULTURA (2) DAMASCIO (1) DANI INGLADA (1) DANIEL BLANCHARD (1) DANIEL COHEN (1) DANIEL GOLEMAN (1) DANIEL KAHNEMAN (1) DARIAN LEADER (3) DAVID GRAEBER (1) DAVID H. FINKENSTEIN (1) DAVID HARVEY (1) DAVID HELD (1) DAVID HUME (7) DAVID LYNCH (1) DELIRIO (3) DEMOCRACIA (26) DEPORTE (1) DERECHO (8) DERECHOS HUMANOS (10) DESCARTES (13) DESEO (5) DESIGUALDAD (1) DESTINO (1) DIANA S. RAVINOVICH (1) DIDACTICA DE LA FILOSOFIA (1) DIGNIDAD (2) DIÓGENES. (1) DISPOSITIVO. (1) DOGEN. (1) DOLOR (7) DOMENICO LOSURDO. (1) DOMENICO MORO (1) DONATELLA DI CESARE (1) DOROTEO SANTOS (1) DROGAS (1) DULCINEA TOMÁS CÁMARA (1) ECOLOGISMO (2) ECONOMIA CRITICA (6) EDGAR CABANAS (1) EDGARD MORIN (1) EDGARD STRAEHLE (1) EDGARDO CASTRO (1) EDUARDO GALEANO (2) EDUARDO GONZALEZ CALLEJA (1) EDUCACION (6) EJERCICIOS ESPIRITUALES (20) EL CUIDADO DE SI (3) EL VIEJO TOPO (1) ELEANOR ROSCH (3) ELISABETH ROUDINESCO (1) EMANUELE COCCIA (1) EMOCIONES (1) ENCUENTRO (1) ENEAGRAMA (4) ENFERMEDAD MENTAL (1) ENRIC BERENGUER (1) ENRIQUE UJALDÓN (1) ENVEJECER (1) EPICTETO. (3) EPICUREISMO (4) EPICURO (1) EPICURO. (3) EPISTEMOLOGIA (8) ERASMO DE ROTTERDAM (1) ERC (2) ERICH FROMM (2) ERIK OLIN WRIGTH. (1) ERNEST JÜNGER (1) ERNESTO LACLAU (2) ERNESTO MILA (1) ERNST BERTRAM (1) ERNST CASSIRER (2) ERNST CASSIRER. (2) ERNST JÜNGER (7) ERNST TUGENDATH (1) EROTISMO. (1) ESCRITURA (1) ESCUELA DE KYOTO (1) ESPAÑA (1) ESPIRITUALIDAD (1) ESQUIZOFRENIA (1) ESTADIO DEL ESPEJO (1) ESTADO (3) ESTADO DE DERECHO (4) ESTER JORDANA (1) ESTETICA (3) ESTÉTICA (2) ESTOICISMO (11) ESTRUCTURAS (1) ETA (5) ÉTICA (7) ÉTIENNE BALIBAR (3) EUGENIO TRÍAS (2) EUSKADIKO EZQUERRA (1) EUTANASIA (1) EVA GRANADOS (1) EVA ILLOUZ (5) EVAN THOMPSON (2) EXPERIENCIA (1) FALANGE (1) FANTASIA (1) FARÈS SASSINE (1) FEDERALISMO (2) FELICIDAD (4) FELIPE MARTINEZ MARZOA (12) FELIX GUATTARI (3) FÉLIX OVEJERO. (2) FERDINAN DE SAUSSURE (1) FERNAND BRAUDEL (1) FERNANDO COLINA (1) FERNANDO DIAZ (1) FERNANDO SAVATER (1) FERRAN LOBO (1) FERRAN PEDRET (1) FICHTE (1) FILOSOFIA (60) FILOSOFIA DE LA CIENCIA (7) FILOSOFIA DE LA CIENCIA. (2) FILOSOFIA DE LA CULTURA (5) FILOSOFIA DEL CUERPO (4) FILOSOFIA DEL LENGUAJE (5) FILOSOFIA ESPAÑOLA (2) FILOSOFIA FRANCESA (1) FILOSOFIA MORAL (27) FILOSOFIA MORAL. (4) FILOSOFIA Y CHINA (8) FILOSOFIA Y FISICA (2) FILOSOFIA Y LOCURA (7) FILOSOFIA Y MEDICINA (6) FILOSOFIA Y PSICOANALISIS (18) FLORENCIO DOMINGUEZ (1) FOC (2) FRANCESC GOMÁ (2) FRANCESC TOSQUELLES (1) FRANCIS GARCIA COLLADO (1) FRANCISCO J. VARELA (7) FRANCISCO JAVIER HIGUERO (1) FRANCISCO JAVIER MERINO (1) FRANCISCO VAZQUEZ GARCIA (11) FRANÇOIS ANSERMET (3) FRANÇOIS CHENG (2) FRANÇOIS EWALD (1) FRANÇOIS JULLIEN (12) FRANÇOIS ZOURABICHVILI (2) FRANÇOISE DOLTO (3) FRATERNIDAD (1) FRED KUTTNER (1) FRÉDERIC GROS (1) FREUD. (1) FRITZ PERLS (1) GAIZKA FERNANDEZ SOLDEVILA (6) GEOGRAFIA (1) GEORGES BATAILLE (6) GEORGES CANGUILHEM (11) GEORGES DIDI-HUBERMAN (1) GEORGES GRODDECK (2) GERARD GUILLERAULT (1) GERARD MENDEL (2) GERARD SZWEC (1) GERARDO PISARELLO (2) GERD BAUMANN (3) GESTO POR LA PAZ (1) GILLAD ATZMON (1) GILLES DELEUZE (20) GILLES LIVOPETSKY (1) GIOGIO COLLI (3) GIORGIO AGAMBEN (7) GIORGIO COLLI (2) GIOVANNI ARRIGHI (3) GIOVANNI GURISATTI (1) GLOBALIZACION (4) GOCE (2) GOETHE (6) GOETHE. ANDRÉS SÁNCHEZ PASCUAL (1) GONÇAL MAYOS (1) GRÉGOIRE LALIEU (2) GUIA ESPIRITUAL (1) GUILLEM MARTINEZ (1) GUILLERMO DE OCKHAM (1) GUINEA ECUATORIAL (1) GURDIEFF (1) GUSTAVO BUENO (1) GUY DEUTSCHER (2) GUY STANFING (1) HAIKU (2) HANNA ARENDT (11) HANS VAHINGER. (1) HAQ (1) HEBERT MARCUSE (1) HEGEL (7) HENRI CORBIN. (1) HERÁCLITO (1) HERVE TANQUERELLE (1) HINDUISMO (1) HINDUISMO. YOKO ORIMO (1) HISTORIA (4) HOLANDA (1) HOLDERLIN (1) HORACIO (1) HUMBERTO MARTURANA. (2) IAN HACKING (3) IAN PARKER (2) ICV (1) IDENTIDAD (4) IDENTIFICACIÓN (2) IDEOLOGIA (2) IDEOLOGÍA (1) IEPICUREISMO (1) IGNACIO ÁLVAREZ-OSSORIO (1) IGNACIO DE LOYOLA (2) IGNASI ALBADI (1) ILLYA PRIGOGINE (2) ILSETRAUT HADOT (1) IMAGINACIÓN (1) IMAGINARIO (8) IMAGINARIO SOCIAL (1) IMMANUEL KANT (46) IMMANUEL WALLERNSTEIN (13) INCONSCIENTE. (1) INDIA (3) INQUIETUD DE Sí (1) INTELIGENCIA ARTIFICIAL (1) INTELIGENCIA EMOCIONAL (3) INTELIGENCIAS MÚLTIPLES (1) INTERCULTURALISMO (4) INVIERNO (2) IRÁN (1) IRENE MORENO (1) ISAAC NEWTON (1) ISAIAH BERLIN (1) ISLAM (2) IZQUIERDA (5) JACOBO MUÑOZ (1) JACQUES LACAN (73) JACQUES RANCIÈRE (27) JAIME PASTOR (1) JASON W. MOORE (1) JAUME ROURES (1) JAVIER PÉREZ ANDÚJAR (1) JAVIER PETEIRO (2) JEAN ALLOUCH. (4) JEAN FRANÇOIS BILLETER (6) JEAN LAPLANCHE (1) JEAN MARIE GUYAU (3) JEAN OURY (1) JEAN PAUL SARTRE (4) JEAN SERROY (1) JEAN-CLAUDE NANCY (1) JEAN-JACQUES ROUSSEAU (8) JEAN-LOIS BEAUVOIS (1) JEAN-PAUL SARTRE (2) JEANNE CARLIER (5) JEREMY BENTHAM (1) JEREMY CORBIN (1) JEROME KAGAN (1) JESÚS ESQUERRA GÓMEZ (1) JOAN FERRAN (1) JOAQUIN ABELLAN (1) JOHN GRAY (1) JOHN LOCKE (9) JOHN NART (1) JOHN RAWLS (3) JOHN READ (1) JOHN SCOTT (1) JOHN STUART MILL (26) JORDI AMAT (1) JORDI PIGEM (1) JORDI RIBA (4) JORDI ROCA JUSMET (2) JORDI SOLÉ (1) JORGE ALVAREZ YAGÚE (3) JORGE LUIS BORGES (1) JORGE ULNICK (1) JOSÉ ALVAREZ JUNCO (1) JOSE ANGEL RODRIGUEZ RIBA (1) JOSE ANTONIO CERRILLO (2) JOSE ANTONIO PEREZ TAPIAS (1) JOSÉ CORREDOR-MATHEOS (1) JOSE LUIS MARTIN RAMOS (1) JOSE LUIS MONEREO (1) JOSE LUIS MORENO PESTAÑA (8) JOSE Mª RUIZ SOROA (1) JOSE MANUEL NAREDO (1) JOSE MANUEL ROCA (1) JOSE MARIA ÁLVAREZ (1) JOSÉ MARIA GUTIERREZ (1) JOSE MARIA RUIZ SOROA (1) JOSE MARIA VALVERDE (1) JOSE Mº TORTOSA (1) JOSE ORTEGA Y GASSET (1) JOSÉ ORTEGA Y GASSET (1) JOSÉ RAMÓN UBIETO (1) JOSEBA ARREGI (1) JOSEP ARAN (1) JOSEP FONTANA (1) JOSEP MARIA RAÑÉ (2) JOSEP MOYA (1) JOSEP NEEDHMAN (1) JOSU UGARTE (1) JUAN CAL (1) JUAN CARLOS RUIZ; ANTONIO CAMPILLO; ERNESTO CASTRO (1) JUAN CARLOS USÓ (1) JUAN COLOMAR (5) JUAN MANUEL NAREDO (1) JUAN ZURRIARRAÍN (1) JULIA SKLAR (1) JULIAN ARROYO (1) JULIAN MARÏAS (1) JUNG (2) JÜRGEN HABERMAS (1) JUSTICIA (2) KANT (2) KAREN AMSTRONG (1) KARL MARX (18) KARL POLANYI (1) KATE PICKETT (1) KENNETH APPIAH (2) KIERKEGAARD (1) KOJIN KARATANI (2) KORENT LORENTZ (1) KWAME ANTHONY APPIAH (4) LAO TSE (2) LAURA LLEVADOT (1) LEIBNITZ (2) LEIBNIZ (1) LENGUAJE (2) LENIN (1) LEON BLUM (1) LEOPARDI (1) LESLIE JAMISON (1) LEY (3) LIBERALISMO (11) LIBERTAD (11) LIGA CATALANA. (1) LIGA COMUNISTA (4) LIGA COMUNISTA REVOLUCIONARIA (2) LIONEL SHRIVER (1) LO REAL (4) LOCURA (1) LOGICA (2) LOREN M.MOSHER (1) LOUIS ALTHUSSER. (4) LUCIA GOMEZ (1) LUDWIG WITTGENSTEIN (9) LUIS ROCA JUSMET (70) LUIS BUÑUEl (1) LUIS CASTELLS (1) LUIS CHIOZZA (2) LUIS ROCA JUSMET (87) LUIS ROCA JUSMET. (1) LUIS VEGA REÑÓN (1) LUTERO (1) LYNNE RAMSAY (1) MAITE LKARRAURI (1) MALDAD (2) MAMARK EPSEIN (1) MANEL VILLAR (1) MANUEL ATIENZA (1) MANUEL FERNANDEZ BLANCO (1) MANUEL SACRISTAN (2) MAQUIAVELO (4) MARC PERELMAN (1) MARCEL REAL (1) MARCO AURELIO (5) MARCO DÍAZ MARSÁ (1) MARIA JOSÉ RAMOS (1) MARIO IZCOVICH (1) MARIO MONTINARI (1) MARK FISCHER (1) MARKUS GABRIEL (1) MARQUES DE CONDORCET (1) MARTIN ALONSO (5) MARTIN GARDNER (1) MARTIN HEIDEGGER (12) MASSIMO RECALCATI (12) MATERIALISMO (1) MATIAS MUGICA (1) MATTHEW STEWART (1) MAURICE MERLEAU PONTY (6) MAX WEBBER (1) MECANICISMO (1) MELAINE KLEIN (1) MENCIO (2) MICHAEL HARD (1) MICHEL FOUCAULT (159) MICHEL J.SANDEL (1) MICHEL LEIRIS (1) MIGUEL ABENSOUR (3) MIGUEL CANDEL (2) MIGUEL MOREY (6) MIGUEL POVEDA (1) MIQUEL BASSOLS (1) MIQUEL ICETA (1) MIRCEA ELIADE (4) MÏSTICA (1) MITO (1) MOHAMED HASSAN (2) MONTAIGNE (4) MONTSERRAT GALCERAN (1) MONTSERRAT RODRIGUEZ (1) MUERTE (1) MUERTE DE DIOS (1) MULTICULTURALISMO (4) MULTINACIONALES (2) MÚSICA (1) NACIONALISMO (22) NAZISMO (2) NECESIDAD (1) NEOLIBERALISMO (16) NEPAL (1) NEUROCIENCIAS (11) NICOLAS REDONDO; FELIPE GONZALEZ (1) NICOLAS SANCHEZ VARELA (1) NIETZSCHE (80) NIHILISMO (3) NIKOLAS ROSE (14) NOAM CHOMSKY (1) OCTAVE MANNONI (3) ODIO (2) ONTOLOGIA (2) OPUS DEI (1) ORIENTACIÓN FILOSÓFICA (1) ORIENTALISMO (1) ORIOL LEIRA (1) ORTEGA Y GASSET (1) OSCAR ICHAZO (1) OTOÑO (1) OUPENSKY (1) PABLO DIAS MORLAN (1) PACO FERNANDEZ BUEY (1) PANDEMIA (4) PARANOIA (1) PARMÉNIDES (1) PARRESIA (3) PASCAL (1) PASIÓN (1) PASIONES (4) PASQUAL MARAGALL (1) PATERNIDAD (6) PAUL CEZANNE (1) PAUL CHACORNAC (1) PAUL RICOUER (7) PAUL VEYNE (1) PCE (3) PECADOS CAPITALES (1) PEDAGOGIA (9) PEDERASTA (1) PEDRO LAIN ENTRALGO (1) PERCEPCIÓN (2) PERE SABORIT (4) PEREZA (1) PERSONA. (2) PERSONALIDAD (2) PERU ERROTETA (1) PERVERSiÖN (1) PHILIP PETTIT (11) PHILIPPE ARIÈS (1) PHILIPPE PETTIT (1) PIERRE BAYLE (1) PIERRE CLASTRES (2) PIERRE DARDOT (1) PIERRE HADOT (46) PIERRE MACHEREY (2) PIERRE MAGISTRETTI (3) PIERRE MARTY (1) PLACER (7) PLATON (15) PLOTINO (1) PODEMOS (6) PODEMOS UNIDOS (1) PODER (1) PODER PASTORAL (4) POESIA (1) PONTY (1) POPPER (1) POPULISMO (2) PP (1) PRAGMATISMO.KARL POPPER (1) PRIMAVERA (2) PRIMO LEVI (1) PROCESOS (1) PSC (8) PSICOANALISIS (22) PSICOANALISIS Y MEDICINA (5) PSICOANALISIS Y NEUROCIENCIAS (2) PSICOANALISIS. (5) PSICOLOGIA (11) PSICOLOGIA POSITIVA (1) PSICOSIS (4) PSOE (6) PSUC (4) PULSION (1) PULSIÓN DE MUERTE (3) QUENTIN SKINNER (1) QUIM MEILLASSOUX (1) RAFAEL BURGOS (3) RAFAEL LÓPEZ ROMO (1) RAFAEL POCH (1) RAMON CASARES (1) RAMÓN VALLS (1) RAYMOND ARON (1) RAYMOND DEPARDON (2) RECONOCIMIENTO (1) REINER SCHÜRMANN (1) RELIGIÓN (1) RELIGIÖN (1) REMO BODEI (2) RENE GUENON (2) RENÉ GUENÓN (3) REPUBLICANISMO (3) RESPETO (1) RESPONSABILIDAD (3) RICARDO ESPINOZA (2) RICHARD A. CLARKE (1) RICHARD P. BENTALL (1) RICHARD PEET (1) RICHARD RORTY (4) RICHARD RORTY. (2) RICHARD SENNETT (15) RICHARD WIKINSON (1) ROBERT CASTEL (1) ROBERT K. KNAKE (1) ROBERT MISRAHI (1) ROBERTO AUGUSTO (1) ROBERTO ESPOSITO (2) ROBERTO MUSIL (1) ROBERTO RODRIGUEZ (1) ROBERTO SAVIANA (1) ROGER BARTRA (1) RUDIGER DAHLKE (1) SALVADOR LOPEZ ARNAL (5) SAMI-ALI (2) SANDOR MARAI (1) SANDRA LAUGIER (1) SANTIAGO ALBA RICO (1) SANTIAGO CASTELLANOS (1) SANTIAGO LOPEZ PETIT (1) SELMA ANCIRA (1) SÉNECA (5) SËNECA (1) SENTIDO (1) SENTIMIENTO (1) SERGIO ADRIÁN PALACIO TAMAYO (1) SERGIO GALVEZ BIESCA (1) SEXUALIDAD (6) SHAKESPEARE (2) SHELDON S.WOLIN (2) SHIZUTERU UEDA (1) SIGMUND FREUD (42) SILVIA L.GIL (1) SIMBOLICO (6) SIMON ROYO (1) SIMONE WEIL (1) SIRIA (2) SISTEMA ELECTORAL. (1) SLAVOJ ŽIZEK (60) SOBERANIA (1) SOCIALDEMOCRACIA (6) SOCIALISMO: (2) SOCIEDAD (2) SOCIOLOGIA (7) SOCIOLOGIA. (14) SOCRATES (2) SÓCRATES (4) SÓCRATES. (4) SPINOZA (105) STEVEN B. SMITH (1) SUBJETIVACIÓN (1) SUICIDIO (2) SUJETO (2) SUPERYO. (1) TAISEN DESHIMARU (1) TAOISMO (6) TEMPERAMENTO (2) TEORIA POLITICA (102) TEORÍA POLíTICA (3) TERAPIA GESTALT (1) TERRORISMO (3) TERRY EAGLETON (3) THEODOR KALLIFATIDES (1) THOMAS HOBBES (13) THORDWARLD DETHLESFSEN (1) TIEMPO (1) TIM JACKSON (2) TOMÁS DE AQUINO (1) TOMAS MORO (1) TOMAS R. VILLASANTE (3) TONI NEGRI (1) TONY JUDT (5) TOTALITARISMO (2) TOUREAU (1) TRANSFORMACIÓN (1) TRANSICION (8) TRANSICIÓN (2) TRASTORNOS ALIMENTARIOS (2) TRIANGLE (1) TRISTEZA (2) TZEVAN TODOROV (2) TZVETAN TODOROV (1) UGT (1) VALENTIN GALVAN (1) VALOR (1) VEJEZ (1) VERANO (1) VERDAD (8) VERGUENZA (1) VIAJES (6) VICENTE SERRANO LOBATO (1) VICENTE SERRANO MARIN (5) VICTOR HUGO LÓPEZ MARTÍN (2) VIOLENCIA (2) VIRTUAL (2) VITALISMO (1) VOLKER PERLING (1) W.O. QUINE (1) WALTER BENJAMIN (1) WILHELM REICH (1) WILHELM SCHMID (1) WOODY ALLEN (1) XAVIER PAVIE (2) YIHADISMO (3) ZEN (1) ZENÓN (1) ZHUANGZI (4) ZYGMUND BAUMAN (5)