sábado, 30 de diciembre de 2017

PIERRE MACHEREY : SPINOZA Y HOBBES

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Escrito por Luis Roca Jusmet

 En 1990, el filósofo francés Pierre Macherey (1938) publica en el libro Michel Foucault, filósofo un texto que titula "Por una historia natural de las normas". Macherey llega tangencialmente a Spinoza y desde allí plantea lo que él considera la crítica que este realiza a Thomas Hobbes. Aceptando la influencia de Hobbes sobre Spinoza la diferencia sería radical en un punto crucial. 
 Para Hobbes el Estado es una defensa artificial del hombre contra la naturaleza. Para Hobbes, el hombre está naturalmente dominado por una pulsión agresiva que lleva a una guerra de todos contra todos. La norma-ley que instaura el Estado es una protección del hombre contra sí mismo. Es una concepción totalmente jurídica de la norma, que limita y prohíbe. Los humanos, a través del contrato social, transfieren su soberanía al Estado para que los proteja de sí mismo y de los otros. La norma trasciende lo natural y lo supera a través de la negación de lo naural, teniendo como resultado lo social. Macherey señala que Toni Negri 
tiene razón cuando ve en este proceso un anticipo de la dialéctica hegeliana. 
 En Spinoza la norma es una expresión de la Naturaleza. La norma social-ley no se contradice con la norma natural sino que es una derivación. Es decir, que la norma social es la manera como se manifiesta en los humanos la norma natural. Y la norma tiene entonces un sentido biológico y positivo de regulación. La norma es más productiva que represiva. Es la potencia que se manifiesta, que genera conflictos y normas para resolverlos. Pero desde sí misma, no desde una autoridad externa. 

martes, 26 de diciembre de 2017

PIERRE MACHEREY : DE CANGUILHEM A FOUCAULT

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 Escrito por Luis Roca Jusmet

 Pierre Macherey escribió en 1993 un texto muy interesante relativo a la relación de ambos filósofos que tituló "De Canguilhem a Canhilhem pasando por Foucault."  Aunque Georges Canguilhem fue un maestro de Foucault la influencia fue, como sabemos, recíproca. El tema que plantea Macherey como núcleo problemático es el de las normas, fundamental en ambos filósofos. En ambos casos la reflexión filósófica está ligada a las ciencias biológicas y sociales respectivamente. Las preguntas son :
¿ Porqué el ser humano se dota de normas ?
¿ De dónde saca su poder ?
¿ Hacia donde se orientan ? 

 Para Canguilhem todo ser vivo, no solo el hombre, es constitutivamente inacabado. Son los límites con los que se encuentra el ser vivo, sus errores, los valores negativos que le obligan a ser creativo, a forjarse normas. En su Ensayo sobre algunos problemas relativos a los normal y a lo patológico Canguilhem habla del viviente como sujeto de la experiencia, un singular existencia que tiene a conservarse desarrollando su potencia. Es el esfuerzo espontáneo de la vida. La experiencia puede ser consciente o no consciente. Las normas son inmanentes a la vida. En el caso de la enfermedad, tema del libro, Canguilhem critica la concepción positivista en la que el enfermo es el objeto y reivindica al sujeto de la enfermedad. Se trata de una descripción fenomenológica del juego de normas que se ponen en marcha frente a la enfermedad. 
 Veamos el planteamiento de Foucault. En El nacimiento de la clínica ( escrito en 1963, 20 años después del de Canguilhem ) señala un vértice en el que el enfermo ocupa el lugar del objeto mirado. En los otros está el médico y la institución. Pero la experiencia que se produce no es fenomenológica, es arqueológica en la medida reflejan una "a priori" histórico. 
 Pasamos de Canguilhem a Foucault de la normatividad biológica a la normalización social. La pregunta es si para Canguilhem es posible pasar la idea de normatividad biológica a lo social. La respuesta es que no. Lo social no es una derivación de lo biológico. Pero tampoco es su contraposición. Hay que reflexionar sobre lo natural y lo social. El conocimiento de la propia vida es social. El hombre es sujeto y objeto a la vez. 
 Macherey añade que la normatividad hace referencia al sufrimiento y la muerte, que es lo que devuelve al ser vivo a su realidad, que es la amenaza de la muerte. Por lo que la muerte, en la experiencia clínica, deja de ser un absoluto ontológico y pasa a tener un carácter epistemológico, ya que ilumina lo que es la vida, su secreto y su verdad. 
 En todo caso Canguilhem y Foucault nos plantean una interesante reflexión sobre las normas y el doble sentido de normativizarse o de normalizarse, en un aspecto biológico y otro social. Pero lo que indudablemente aporta Canguilhem a Foucault es el sentido positivo, productivo de la norma frente al puramente negativo-judicial de la prohibición.

jueves, 21 de diciembre de 2017

HAIKU DE INVIERNO

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 Sobre los cristales empañados

mis recuerdos son sombras chinescas

esta larga noche de invierno




martes, 12 de diciembre de 2017

EN DEFENSA DE UNA PSICOLOGÍA CRÍTICA

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CONTRA-PSICOLOGIA. De las luchas antipsiquiátricas a la psicologización de la cultura.

Roberto Rodriguez López ( editor )

Editorial Dado, colección distancias 2 : Madrid, 2016

449 páginas

Escrito por Luis Roca Jusmet

El libro que nos ocupa hay que situarlo en el esfuerzo crítico de una serie de filósofos, sociólogos y psiquiatras, principalmente, de combatir ideológicamente la psicología académica e institucionalmente Antpsychologicum ( Virus, 2006) puede considerarse un precedente en el empeño ( unos cuantos articulistas escriben en ambos) pero Contrapsicología , manteniendo el enorme interés del anterior, le gana en elaboración rigurosa. Es un libro que recoge un conjunto de artículos heterogéneos pero siguiendo un hilo conductor muy coherente. En este sentido, felicitaciones al coordinador, el profesor universitario de psicología social Roberto Rodriguez López, que realiza además un magnífico prólogo. La obra está muy bien estructurada en cuatro secciones : Historia, Epistemología, Ámbito Institucional y Ámbito Cultural. He de decir que ni uno solo de los artículos tiene desperdicio, los he leído todos con mucho interés. Voy a hacer una referencia a todos ellos y dejaré para la segunda parte de la reseña el comentario más pormenorizado de los que me han despertado mayor atención.
En la primera sección, al margen del de Nikolas Rose ( que dejo para el final) tenemos un análisis histórico, escrito por Oscar Daza sobre el papel de la psicología en EEUU entre los años 1900 y 1940 que pone de manifiesto su lado más oscuro como instrumento de control social. Seguidamente, Fernando Álvarez-Uria, bregado sociólogo crítico, muy influenciado por Foucault ( del que fue un gran divulgador), nos ofrece una serie de materiales históricos de la primera mitad del siglo XX : sociología del sujeto ético individual, literatura sobre la interioridad del yo ( Herman Hesse, sobre todo) y el psicoanálisis. Materiales que servirán para hacer una genealogía de la experiencia de un yo aislado, separado del mundo exterior, con la promesa de un universo interior personal e intransferible que hay que explorar y descubrir. En la sección de epistemología ( al margen de Ian Parker y de Francisco Vázquez García) tenemos un trabajo crítico sobre las clasificaciones diagnósticas del CIE y, sobre todo del DSM en su V edición. Indispensable para entender lo que es realmente y los intereses que esconde la considerada biblia de psiquiatras ( y que podríamos generalizar a psicólogos, médicos, educadores sociales...).
Respecto a los escritos del ámbito institucional ( dejando para el final el de Julio Rubio). Comenzaremos por Mario Domínguez , que escribe un sugerente texto sobre el sistema jurídico penal y las ciencias psi y su alianza hacia un Estado penal. Eduardo Crespo y Amparo Serrano Pascual nos explica como a partir de la psicologización del malestar creado por la precariedad se consigue despolitizar el problema y trasladarlo a la esfera del supuesto desajuste individual. Teresa Cabruja-Ubach entra en terrenos más polémicos con la argumentación de una hipótesis fuerte : las ciencias psi ejercen implícitamente, en sus discursos y prácticas, formas de violencia de género. Guillermo Rendueles, con una amplia trayectoria en la psiquiatría crítica hace una reflexión crítica sobre la medicalización postmoderna de la vida, Los problemas humanos, su propia experiencia, queda reducida a expresiones de trastornos que requieren la intervención del médica, del psiquiatra o del psicólogo. El fracaso de las luchas de la antipsiquiatria en los años 80 tiene mucho que ver, para el autor, con este estado de las cosas.
En los análisis del ámbito culturales hay también aportaciones muy destacadas. Empezando por el artículo escrito por el coordinador, Roberto Rodriguez López sobre el papel de la literatura de autoayuda en la gestión de las subjetividades en el proyecto neoliberal. Junto al de Jan de Vos ( que insiste en el mismo tema y luego comentaré, tenemos el artículo conjunto de (S) García Dauder y Patricia Amigo Leache, que cuestión el sexismo de la ideología que se escuda en las neurociencias y que se manifiesta a través del programa Redes de Eduardo Punset. Finalmente Santiago López Petit concluye con un texto potente en el que reivindica con fuerza la radicalidad la politización de su verdad biográfica.
Paso ahora a los artículos que, sin desmerecer a los otros, me han llamado más la atención. El primero es el de Nikolas Rose, sociólogo inglés que ha elaborado un trabajo teórico y empírico muy interesante desde el camino abierto por Foucault con su noción de biopolítica. Hay que destacar que solo hay un libro traducido al español del autor ( que además no se distribuye en España) que es Políticas de la vida. El resto son artículos como el que me ocupa, "La psicología como ciencia social" ( escrito en el 2008). Un texto que aborda una genealogía de la aparición de la psicología como ciencia social de lo individual desde su contexto sociopolítico ( malestar social, importancia educación, publicidad, marketing) y con una función normalizadora. Ello en el contexto histórico de las sociedades liberal-democráticas en su proyecto de introducir unos modelos determinados de racionalidad para moldear a los sujetos. Ello a través de una interiorización de los conceptos y discursos de la psicología a nivel cotidiano e institucional y a la aparición de un dispositivo académico importante : revistas, manuales, titulaciones, colegios profesionales, departamentos universitarios. Se trata entonces de entender que son las prácticas elaboradas para gobernar las conductas ( en la escuela, la fábrica, cuartel, prisión, hospital ) las que llevan a la creación de la psicología como ciencia social. Porque de lo que se trata es de dar pautas sociales para la adaptación a la sociedad, paralelamente al médico que dará las pautas biológicas, y de diseñar mecanismos para corregir las anomalías. Psicología es, entonces, un híbrido entre lo administrativo y lo filosófico, aunque tiene un papel preciso : administrar la conducta de los sujetos en el seno de la variedad de proyectos políticos que aparecen en el siglo XX. Pero lo que se pregunta finalmente Nikolas Rose ( y la respuesta, como demuestran sus trabajos posteriores, será afirmativa) sino pasaremos del siglo de la psicología y la mente ( siglo XX) al de las neurociencias y el cerebro ( siglo XXI). Hay también otro artículo del psicólogo crítico también inglés, que es Ian Parker. Investiga en su artículo sobre los modelos de locura ( biologista, cognitivo-conductista, sistémico y psicoanalítico) para abordar sus diferencias epistemológicas y ontológicas y a y las derivaciones prácticas que implican. Pero es muy interesante como abre el problema a la noción de justicia social aplicado a la locura, que consistiría en abrirse a un quinto modelo que sería el que se elabora desde la voz de los propios locos. Se trata entonces de no aceptar el dominio de los expertos. Y también en situar su problemática en el contexto de una sociedad que, como bien analizó Marx, es una sociedad alienada.
El artículo de Francisco Vázquez García , en el ámbito de la epistemología como el anterior, es el que puede considerarse más estrictamente filosófico. Tiene un interés excepcional, porque nos permite aproximarnos a los trabajos de un gran y desconocido filósofo francés del siglo XX, Georges Canguilhem (1904-1956). Ya en el año 1956 di{o una conferencia en la que cuestionaba el estatuto epistemológico de la psicología y ponía de manifiesto su papel clave dentro de los mecanismos de control social. En el primer aspecto señaló su incapacidad para construirle manera autónomo su objeto de estudio y hace una genealogía de la psicología a partir de esta dispersión. Posteriormente va elaborando esta crítica a partir de problematizar la noción conductista de adaptación y de abordaje del comportamiento como respuesta a un estímulo. Por el contrario, Canguilhem, va armando la noción de normatividad vital, para hacer referencia a la manera como los organismos vivos ( entre los cuales el hombre) va creando una manera propia de afirmar su autonomía frente al medio. También se muestra crítico con trasladar la noción biológica de adaptación a la sociedad. También criticó con rigor el reduccionismo de las neurociencias y los excesos farmacológicos. Criticó la medicina y la psiquiatría pero sin caer en las posiciones de la antipsiquiatría o la antimedicina. Pero también Georges Canguilhem apuntaba que otra psicología era posible. Excelente introducción a Georges Canguilhem, en todo caso, y a su rigurosa crítica de la psicología.

jueves, 7 de diciembre de 2017

JEAN ALLOUCH : FOUCAULT Y EL PSICOANÁLISIS


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Escrito por Luis Roca Jusmet

 En el libro Foucault et la psycoanalyse ( París, 2015) se publica un artículo provocador de Jean Allouch titulado "El psicoanálisis será foucaultiano o no será". 
 Allouch es un psicoanalista francés nacido en 1939, analizado por Jacques Lacan y discípulo directo del mismo. Es uno de los fundadores y destacados miembros de la École Lacanianne de Psycoanalyse ( ELP). Mantiene una posición crítica con el movimiento psicoanalítico y es crítico incluso con la mayoría de lacanianos. Prolífico como escritor, podemos destacar "Letra por letra", "El sexo del amo" y "Marguerite o la >Aimée de Lacan" o "El amor Lacan".
 En este artículo plantea lo que para él tienen en común Lacan y Foucault:
1)  Son guerreros ( samurai diría Paul Veyne refiriéndose a su amigo Foucault).
2) Para ambos lo que importa no es la verdad sino "el decir la verdad" y el precio que hay que pagar por ello.
3) A ambos les preocupa la subjetivización como proceso, como construcción. 
4) Los dos dejan no una obra cerrada sino un horizonte abierto que tiene diferentes recorridos posibles.
5) Ni Lacan ni Foucault quieren ser un nuevo maestro-amo, quieren dejar que sea el otro el que hable, no hablar en su nombre.
6) Lacan y Foucault tienen en común el principio de desasosiego que tan bien representa el Bernardo Soares ( heterónimo de Fernando Pessoa).
7) Los dos desean renovar una erótica que no separan de la espiritualidad.
 Existe un reconocimiento mutuo. Lacan alaba la "Historia de la locura" y asiste a la conferencia de 1969 sobre el "orden del discurso", en la que Foucault da al psicoanálisis el estatuto de discurso. el año siguiente, en su seminario "El revés del psicoanálisis Lacan formula su teoría de los cuatro discursos. Foucault se interesa por Lacan, asiste a algún seminario y dice de él "La hermenéutica del sujeto" que él y Heidegger son los únicos pensadores contemporáneos que formulan una teoría sobre la relación entre sujeto y verdad.También afirmará, tras la muerte de Lacan,
que éste buscaba una teoría del sujeto y no un proceso de normalización de los comportamientos. 

El primer capítulo del libro se titula "Chócala" y la parte más importante "spycanálisis" ( ya explicaré al final de este escrito el porqué). Es muy interesante porque presenta un dilema para el psicoanálisis lacaniano que es muy interesante. En primer lugar la necesidad de desmarcarse de lo que reivindica la función psic, que sería la rebelión de los psicólogos contra la medicalización de la salud mental. Por dos razones. la primera es porque esta función psi se basa en la idea de psicología que criticó en su momento Georges Canhilhem, uno de los maestros de Foucault, cuestiona la cientificidad del psicoanálisis defendiendo la herencia aristotélica en la que se considera el alama como principio de la vida y, por lo tanto, una parte de la biología. por lo que, para Canguilhem, la psicología solo puede ser psiconeurología o psico-endocrinologia. La idea de psicología cono introspección es herencia, siguiendo a Foucault, del cristianismo, y se inicia en el siglo XVI. Esta sería la herencia del poder pastoral. Pero hay también la mirada médica como parte del poder disciplinario. Es la herencia de la psiquiatría, que se impone como relación de dominación por la fuerza. Es lo que denuncia Foucault en la "Historia de la locura" y "poder psiquiátrico " ( curso 1973-4) y "Los anormales" ( curso 1974-5). En "la Historia de la sexualidad"se plantea también la cuestión del psicoanálisis". ¿ es un proto-poder" porque no puede imponerse por la fuerza ? ¿ tiene que ver con el poder pastoral por la confesión ? Hubo en Freud una ambivalencia, entre considerar el psicoanálisis como un poder médico o otra cosa, que no es precisamente la psicología.

sábado, 2 de diciembre de 2017

ESTUDIOS DE PSICOLOGÍA PATOLÓGICO



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 Reseña de

Estudios de psicología patológica

José María Alvárez

( Prólogo de Fernando Colina )

Barcelona : Xoroi ( La Otra psiquiatría )

Escrito por Luis Roca Jusmet


Estos "Estudios de psicología patológica" quizás no digan nada nuevo. Pero dicen mucho y lo dice de manera consistente, basándose en una experiencia clínica muy intensa y desde una perspectiva ética sólida. Porque José María Álvarez ( León,1960) no es nuevo en esta plaza. Médico y psicoanalista tiene una larga trayectoria en lo que podemos llamar ( como el grupo que el autor ha fundado y que da lugar a la colección de xoroi ediciones ) la Otra psiquiatría. Otra quiere decir alternativa, una práctica difícil que necesita una lucidez y una valentía importantes, en este mundo donde el DSM-V es la cómoda biblia de los psiquiatras que se mueven en este cómodo mundo del reduccionismo biológico. Pero lo que el autor del libro reivindica no es poco : el sujeto de la psicopatología. Este sujeto que la psiquiatría convencional biologista elimina sin más, reduciéndolo a un cuerpo etiquetado, normalizado y medicalizado.
José María Álvarez no es un ortodoxo, sino un hombre que sabe que sin teoría no hay clínica posible. Pero también que la teoría es un instrumento que debe servirnos para interpretar lo que le ocurre a este sujeto que sufre, es decir este paciente que reclama ayuda al profesional. Y que éste debe escucharlo y establecer un vínculo con él. Los conceptos son solo constructos que permiten orientar la actuación pero que siempre deben adaptarse a las dinámicas singulares del malestar psíquico. Nunca deben ser etiquetas para anular al sujeto.
Sus guías son Freud y Lacan y, por supuesto, su maestro Fernando Colina, cuyo prólogo no tiene desperdicio. La base del diagnóstico es la separación entre una estructura neurótica y otra psicótica. En este libro trata fundamentalmente de la estructura neurótica. Lo hace sin establecer una distinción rígida entre la neurosis obsesiva y la histeria, que se pueden combinar o transformar una en otra. Me parece un buen criterio. José Mª Álvarez hace un estudio en profundidad y muy original sobre la histeria a partir de su relación con el cuerpo, su insatisfacción ( el deseo formulado como imposible), su actitud desafiante y su audacia. Entra en muchos matices interesantes, como su relación con la tristeza. También hay otro estudio muy sugerente sobre la neurosis obsesiva, entrando en su relación con la melancolía.
Aunque la psicopatología que trata sobre todo en este libro es el de la neurosis ( en la misma editorial tiene otro sobre casos de psicosis ) también entra en lo que él llama la locura normalizada, que también se denomina psicosis ordinaria. Entra aquí en una cuestión tan espinosa como clave. ¿ Cómo diferenciamos la locura de todos los humanos ( como dijo Lacan, de la de los locos ? ¿ Cómo definir a un psicótico que no tiene fenómenos elementales, alucinaciones o delirios ? ¿ Es esta psicosis ordinaria una zona gris entre la psicosis y la neurosis ? Aquí el autor del libro hace una aportación interesante, que es señalar algunas características de esta locura normalizada : como la discordancia, el psitacismo, la mímesis o la desvitalización. El psitacismo es lo que llama lenguaje del loro, el hablar sin decir nada, y la discordancia el abismo entre lo que dice y lo que manifiesta el sujeto que habla. Hay por tanto una importancia fundamental del registro simbólico. Aunque lo imaginario se introduce también a través del mimetismo, es decir las identificaciones absolutas, totales.
El diagnóstico es, de todas maneras, necesario. Ha de ser un diagnóstico que combine lo Uno y lo Múltiple, lo universal y lo singular ( prefiero decir singular en lugar de particular, que no deja de referirse al grupo dentro del conjunto). Como dice muy bien el autor en la frase que cierra el libro :
"La clínica es humilde y compleja. Y el diagnóstico, cuando uno se lo toma en serio y gusta del detalle, es el mejor antídoto contra las falsas evidentes," .
El libro es muy interesante. Quizás pasa muy rápido por la reducción de las estructuras clínicas a dos, sin aclarar si lo que piensa sobre la estructura perversa. También me llama la atención su olvido de la pulsión. En todo caso son puertas abiertas para seguir aportando testimonios clínicos que, como el de Álvarez, se basan en el rigor conceptual y analítico, en la profundidad de la experiencia y en el respeto hacia el sujeto que padece y reclama ayuda al profesional. Que no es poco,




SPINOZA : LAS PASIONES Y LA POLÍTICA

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Escrito por Luis Roca Jusmet

 Spinoza nos enseña que el hombre se mueve por sus pasiones y no por su razón. Esta ha de ser la base de las propuestas políticas. Si el hombre se moviera por su razón, que para él quiere decir por las ideas adecuadas que nos permiten distanciarnos de los afectos y no dejar que nos atrapen.la cuestión sería diferente. Porque entonces nuestro estado interno sería la alegría y seríamos generosos con los otros. Entenderíamos además que lo mejor sería cooperar con los otros y que el respeto y el reconocimiento del otro sería lo mejor para todos. Si así fuera no sería necesario el estado ni las leyes y podríamos apostar por el anarquismo. Pero como las cosas no son así las utopías o son inútiles o acaban en pesadillas si se aplican. 
 Voy a reflexionar sobre cuales son las pasiones que dominan a los gobernantes y a los ciudadanos respectivamente. y hasta que punto podemos aprovecharlas o canalizarlas para que el Estado y la sociedad civil sean lo más útil posible para convivir bien.

  1)  Pasiones de los ciudadanos

 Miedo : tristeza al imaginar una cosa futura. Desde el punto de vista de Spinoza es necesario porque esto obliga a los hombres no sabios a cumplir las leyes.
Esperanza : alegría al imaginar una cosa futura. Crea expectativas positivas respecto al futuro de la propia sociedad.
 Los tres que vienen a continuación son los sentimientos morales 
Culpa : tristeza al considerar una acción propia como injusta.
Compasión : tristeza al identificarnos con la tristeza del otro. 
Indignación/ira : odio hacia el que consideramos que nos ha provocado tristeza por una acción injusta.
 Curiosamente podemos deducir  que, como dice Deleuze, Spinoza plantea una ética contrapuesta a una moral. La ética de Spinoza es la del hombre libre que desea vivir bien con los otros. La moral es necesaria para los hombres que no son sabios porque les obliga a no perjudicar a los otros. La compasión les frena, la culpabilidad los sanciona internamente, Aquí podemos hacer una comparación con Nietzsche, que siempre da resultados ambivalentes. En el primer aspecto están de acuerdo : ética contra moral, carácter negativo para el hombre libre de la culpa y la compasión. Pero en el segundo Spinoza acepta la moral como necesaria en su proyecto político y Nietzsche la rechaza en un proyecto político contrapuesto al anterior.
Admiración : imaginar en el otro algo que se considera por encima de lo que tienen los otros. La admiración tiene que ver con el segundo elemento de reconocimiento de la autoridad, como el miedo. Ya lo señaló Maquiavelo. también para Spinoza el hombre sabio no admira, aunque reconoce el valor del otro, pero los hombres guiados por sus pasiones sí. 
 Con la indignación y la admiración, de todas maneras, hay una oportunidad y un peligro. La oportunidad es que los ciudadanos pueden indignarse contra el tirano y admirar a los buenos gobernantes. Pero también podría ocurrir lo contrario.
 Otras pasiones que cita Spinoza son la envidia hacia los que están bien, que es el odio causado al que tiene lo que tú quieres. esta pasión es absolutamente negativa; y la venganza, que es el odio hacia los que consideran que te causan tristeza. Esta pasión se canaliza a través de las leyes y sanciones y queda claro que el ciudadano renuncia a actuar en consecuencia.

viernes, 1 de diciembre de 2017

LA BUENA ASCESIS.

 Sobre el libro “Ejercicios espirituales para materialistas” de Luis Roca Jusmet



 Escrito por Javier Peteiro


¿Para qué sirve la Filosofía? Ésta es una pregunta que cualquier persona sensata despreciaría. O quizá no, porque, aunque generalmente supone un sentido pragmático en el orden comparativo con el estudio de oficios o carreras para labrarse un porvenir, es legítimo plantearla porque podría servir para lo más importante, para vivir humanamente.

Hay dos modos básicos y complementarios de entender la Filosofía. Es bueno pensar por uno mismo sobre lo que a cada cual le afecta y eso, en cierto modo, es ya un ejercicio filosófico, pero es mejor hacerlo ayudado por otros que lo han hecho a lo largo de la Historia.

Podría decirse que la Filosofía nos sirve para vivir, aunque no podamos vivir de ella. Y les ha servido a otros. Hay grandes filósofos contemporáneos que han pensado y que lo han hecho apoyándose en lo que ya pensaron otros mucho más anteriores. Dos de ellos sostienen el libro aquí reseñado. Se trata de Pierre Hadot y de Michel Foucault.
Los “ejercicios espirituales” de Hadot y el “cuidado de sí” de Foucault muestran consonancias en lo que respecta a un objetivo principal, ayudar a vivir.

Luis Roca Jusmet hace una amena revisión de estos dos filósofos, que incluye también el repaso de otros grandes como Kant, Nietzsche, Heidegger, Wittgenstein… y, sobre todo, los antiguos, esos sobre los que muestra los acuerdos y disonancias que se dieron entre Hadot y Foucault a la hora de leerlos.

Los “ejercicios espirituales” de Hadot tienen en cuenta a los estoicos, epicúreos y cínicos. Es probable (no lo he visto en el texto) que esa expresión la haya tomado Hadot a raíz de su inicial impregnación cristiana. Fue San Ignacio de Loyola quien formuló esa práctica como forma de reflexión, bien distinta a la que aquí se plantea, mirada al más allá más bien que a una vida como puede ser concebida sin la referencia a lo trascendente.

El título del libro nos previene; se trata de ejercicios espirituales para materialistas. Un enunciado que en sí ya hace reflexionar, porque con demasiada frecuencia se plantea una dicotomía entre espíritu y materia que cada vez parece más discutible.

Pero esos ejercicios en Hadot, ese “cuidado de sí” en Foucault, suponen un método que tiene analogías con el cristianismo en el sentido de que implican una ascesis que mira a la vida buena, a esa eudaimonía que a veces se confunde malamente con la felicidad.

El autor nos habla en este hermoso libro del sujeto, diferenciándolo del individuo, y contemplándolo desde las perspectivas ética y moral (con una discusión sobre la relación entre éstas), política, artística o científica.

Pero hablar del sujeto y de ejercicios para vivir acaba siendo otra cosa que una filosofía que aspira a un saber no encarnado. Y, por ello, son inevitables las relaciones de este discurso con el mítico, el religioso y el psicoanalítico. Al final es citado Lacan; no podría ser de otro modo pues de deseo se habla. También la perspectiva mística es contemplada.

Desde mi modesto punto de vista, lamentablemente no sostenido por un saber filosófico básico, todo el texto gira en torno a una pregunta, ¿qué eres? íntimamente asociada a la ética ¿qué quieres? ¿qué quieres ser? ¿cuál es tu deseo?

No es fácil la respuesta, pudiendo ser tarea de toda una vida, aunque haya grandes maestros espirituales que la han obtenido pronto (pero no podemos copiar a maestros, sólo guiarnos por ellos). Indudablemente, el psicoanálisis, que, en cierto modo es una anti-filosofía porque se fija en lo que menos racional se nos muestra, puede desvelar lo importante, ese deseo. La filosofía también puede facilitar las cosas cuando es asumida como búsqueda de lo esencial, cuando uno acepta ese “sapere aude”. Y, en ese camino, los “ejercicios espirituales” pueden ser un buen apoyo.

Luis Roca tiene la valentía y honestidad de mostrar los que a él le sirven. De ellos, yo destacaría dos. Uno, vivir el presente, algo muy distinto a lo que a veces se formula de ese modo; esa vivencia estaría facilitada en el autor por una perspectiva zen incluyendo ejercicios qigong. Otro, me parece fundamental y lo abordaré con más extensión en otra entrada de este blog. Se trata de lo que él llama “visión global”, la que nos sitúa en el mundo, confiriéndonos una perspectiva adecuada y que tantas veces ignoramos.

Estamos ante un texto que es doblemente interesante. Lo es por su contenido intrínseco, en el que discute la relación entre Hadot y Foucault, sus biografías, sus acuerdos y disonancias. Pero lo es también porque estimula al lector a practicar otro de los “ejercicios espirituales” mostrados, la lectura. No es fácil leer. García Gual hablaba en una entrevista de la necesidad de una lectura “despaciosa”. El libro de Roca Jusmet es un estímulo para ir leyendo con calma a más filósofos sin caer en la tentación de un academicismo que, por las circunstancias de cada cual, puede ser inviable.

Libro reseñado:

Roca Jusmet L. (2017) Ejercicios espirituales para materialistas. El diálogo (im)posible entre Pierre Hadot y Michel Foucault. Barcelona. España. Terra Ignota Ediciones. 

domingo, 26 de noviembre de 2017

BUDISMO ZEN Y FILOSOFÍA


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Escrito por Luis Roca Jusmet

 Lo que une al budismo zen con la filosofia es la transformación de la mirada, del sentir, del pensar y del hacer. La espiritualidad sin espiritualismo. El budismo zen y la filosofía son dos caminos, el del no-pensar y del pensar, para conseguirlo. Ambos rechazan lo que es el estado habitual de la mente humana : el vagabundeo mental, la inercia, el imaginar. Tanto uno como otro implican una disciplina mental, un trabajo interno y un cierto ascetismo. Una ética, transformadora en definitiva.
 Me gusta del budismo zen es su enfoque extraordinario de lo ordinario. Es en lo cotidiano donde hemos de afirmar el valor de la vida, su intensidad. Es el mismo planteamiento que encontramos en la filosofia antigua, 
 El budismo zen viene de China, donde el budismo que se origina en la India se combina con el taoismo. El taoismo le da fluidez y alegria a un budismo originariamente más pesimista y serio. En el Japón el zen lo hace más duro, más simple, más esencial.
 La filosofía viene de Grecia y, siguiendo lo que plantea Pierre Hadot, se entiende como una forma de vida. Luego pierde este sentido originario pero modernos como Spinoza o Nietzsche o en contemporáneos como Wittgenstein o Foucault. Y por supuesto en Pierre Hadot cuando concibe la filosofía como un ejercicio espiritual.

martes, 21 de noviembre de 2017

CAPITALISMO Y LIBERALISMO

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Immanuel Wallerstein

El moderno sistema mundial IV. El liberalismo centrista triunfante 1789-1914

( traducción de Victoria Schussheim )

Madrid ; Siglo XXI España. 525 páginas

Immanuel Wallerstein es un gigante teórico de nuestro siglo. Defensor de la sociología histórica como unificación de la falsa división entre las ciencias humanas, este profesor americano de Sociología reconocido mundialmente, ha producido una obra escrita fundamental para estudiar lo que llama la economía-mundo capitalista. Lo más relevante de estos estudios es su trabajo continuado, preciso y crítico sobre este moderno sistema mundial del que formamos parte. Se acaba de traducir el tomo IV de la serie, que publicó en versión original el año 2011, con 81 años.
Los anteriores tres libros anteriores del conjunto habían tratado, el primero, sobre la agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo en la Europa del S.XVI. El segundo sobre el mercantilismo y la consolidación, bajo la hegemonía de las Provincias Unidas, de la economía-mundo europea entre 1600-1750. El tercero se centra en la segunda expansión de la economía-mundo capitalista, ahora bajo la hegemonía de Gran Bretaña, entre 1730 y 1850. La metodología combina el aspecto estructural ( sincrónico) con el histórico ( sincrónico ). Para ello sigue una línea histórica de manera no lineal, lo que hace que un libro no empiece exactamente donde acaba el otro. En el libro que nos ocupa su estudio del liberalismo centrista como sistema político y sobre la competencia entre Gran Bretaña y Francia por la hegemonia, abarca desde la Revolución francesa (1789) hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial ( 1914). El liberalismo será la doctrina dominante en la geocultura durante este tiempo, ya que las dos regiones centrales de la economía-mundo capitalista de la época, Gran Bretaña y Francia, construirán Estados liberales.  Pero será un liberalismo que, a pesar de su retórica universalista. será discriminatoria. ya que se exluirán a las mujeres, las minoría étnicas y la clase obrera. La construcción del estado liberal, entre 1815 y 1830, se da, sin embargo, en el marco de importantes conflictos de clases. El problema de los notables es, justamente, el de cómo mantener sus privilegios y poder frente a unas demandas de soberanía popular que lo que exigían era ser consecuentes con la propia ideología liberal. 
 El liberalismo era, de hecho, una ideología modelada por múltiples intereses, a veces contrarios. Dentro de este término se incluían inicialmente a los mismos radicales que después lo criticarían y se llamarían "socialistas" o "revolucionarios". Lo que les unía era que combatían a los conservadores reaccionarios. Pero más tarde estos conservadores se convertirán en liberales y serán la lucha contra los revolucionarios lo que unirán a los liberales. 
Los liberales, en contra del tópico, siempre fueron defensores de un Estado fuerte como garantía de la defensa de la propiedad y de los intereses del gran capital. Precisamente los dos Estados más fuertes de la época ( Gran Bretaña y Francia ) fueron la avanzadilla del centrismo liberal. Entre 1815 y 1848 se periflan ya las tres opciones ideológicas de una manera clara. Las referencias son la comunidad ( conservadores), el individuo ( liberalismo) y la sociedad ( socialistas). Curiosamente tanto conservadores como socialistas se confrontan desde posiciones diferentes al liberalismo individualista, lo cual puede alumbrar sobre la aparición del totalitarismo en el siglo XX.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

DERECHOS TORCIDOS






Reseña de Derechos torcidos. Conversaciones sobre "el derecho a decidir", la soberanía, la libre determinación y la España federal, Miguel Candel y Salvador López Arnal. Barcelona : El Viejo Topo, 2017, 136 páginas

Para centrar una crítica desde la izquierda al nacionalismo catalán

Luis Roca Jusmet

La legalidad sin democracia es tiranía. La democracia sin legalidad es demagogia Aristóteles

La verdad es que esta no va a ser una reseña imparcial. El libro lo han escrito dos amigos, con los que además formo parte de la asamblea de ASEC/ASIC. Con Salva comparto además una colaboración habitual en El Viejo Topo.
Pero también es cierto que, queriendo ser objetivo, considero esta conversación me parece absolutamente imprescindible para centrar lo que sería una crítica desde la izquierda al nacionalismo catalán. Estamos hablando de algo muy serio, que es la necesidad de articular de manera sistemática lo que sería una posición de izquierda transformadora no contaminada por el discurso nacionalista.
La conversación tiene formato de entrevista. Pero en cada pregunta de Salvador López Arnal hay toda una reflexión previa condensada. Miguel Candel, cual terapeuta wittgensteiniano, analiza el significado de las palabras que configuran el discurso soberanista. Digo soberanista y no independentista porque lo que hacen los autores es desmontar la ideología que está detrás de la apuesta soberanista que agrupa a los independentistas pero también a casi toda la izquierda catalana que se presenta como no nacionalista y no independentista.
Se disuelve el concepto fantasma de "derecho a decidir", que cómo bien se aclara en el libro, lo que oculta es la voluntad de secesión de una élite política que quiere formar estado propio. Argumenta de manera históricamente muy consistente como el relato nacionalista ha distorsionado la Historia de Cataluña. Cómo y porqué el Presidente Wilson o el mismo Lenin apoyaron "el derecho de autodeterminación" y porqué no tiene sentido aplicarlo a Cataluña, que ni es un territorio ocupado ni una colonia. Una autocrítica desde la izquierda comunista a la inercia con qué ha ido arrastrando esta fórmula sin una mínima reflexión basado en el necesario principio leninista de "análisis concreto de la situación concreta"

martes, 14 de noviembre de 2017

¿ HACIA UN CAPITALISMO RENTISTA ?



Imagen de cubierta: LA CORRUPCIÓN DEL CAPITALISMO

La corrupción del capitalismo.

Guy Standing
( traducción de Antonio Iriarte )

Barcelona : Ediciones del Pasado y Presente S.L., 2017

 Escrito por Luis Roca Jusmet

Guy Standing es un economista investigador de Estudios del Desarrollo de la Universidad de Londres. Pero es también un ciudadano comprometido, fundador y copresidente de Bien, una ONG que promueve la Renta Básica Universal. En este libro pretende hacer un diagnóstico de la fase contemporánea del capitalismo, que el califica como rentista, y plantear una alternativa política al neoliberalismo, que es su expresión política y justificación ideológica.
En este capitalismo rentista que se consolida a partir de los años 80 del siglo pasado se constituye una nueva clase dominante, que es lo que llama la plutocracia, y una nueva clase dominada, que son los trabajadores precarios ( tema al que había dedicado su anterior libro: El precariado. Una nueva clase social).No existe un mercado libre, para Guy Standing, sino un armazón económico-político mundial que beneficia a esta plutocracia rentista. Inicialmente las instituciones internacionales, como el FMI y el BM, aplican unos programas muy duros a los países en vías de desarrollo, basados en la debilitación de la función pública y la privatización, que tiene como consecuencia la corrupción interna y el deterioro del medio ambiente. Un capitalismo "de amiguetes" en el que reina el oportunismo y el clientelismo. En los años 80 del siglo pasado se aplica a los países industrializados: en la Europa del Este se empieza aplicando en forma de terapia de choque. Se trata de privatizar los beneficios y de socializar las pérdidas. En el siglo XX se pasó, según su análisis, de la Gran transformación de los años 20, que consolida las burocracias nacionales y las instituciones financieras a la Transformación Global que construye el mercado global y este capitalismo rentista que soluciona las diferencias entre inversores y Estados con más de 3000 acuerdos al servicio de los primeros. El capitalismo rentista implica una manipulación y la política se acaba mercantilizando y la democracia empobreciendo. Al mismo tiempo aumenta la concentración de la riqueza, la desigualdad y la inseguridad social. Ha habido un saqueo de bienes comunes, una pérdida de los servicios públicos y una ganancia exclusiva de la plutocracia. Grecia es un ejemplo claro.
El análisis empírico y preciso que realiza Guy Stanfing es el de los tres mecanismos básicos que alimentan y sostienen este capitalismo rentista : las patentes, las subvenciones y las deducciones fiscales. El autor desmonta todas las justificaciones ideológicas que las sostienen. Defiende el acceso público a la información y a los productos de investigación, la limitación de las patentes a casos muy específicos y la limitación del tiempo de protección. También la financiación públicas de los inventos y la generalización del creative commons. Plantea, por otra parte, que es necesario acabar con las subvenciones y las deducciones fiscales y regular los lobbies y las puertas giratorias entre el mundo de la política y del gran capital.

SOBRE EL MOVIMIENTO SOBERANISTA CATALÁN


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Luis Roca Jusmet

  La movilización sistemática que hay en Cataluña está fascinando a muchas gentes, progresista y de izquierdas, que no entienden la naturaleza del movimiento. Es una ilusión peligrosa en que ya se ha caído otras veces.
 No hay que dejarse fascinar por los movimientos de masas. Su valor depende de la naturaleza del movimiento y sobre ella no debemos equivocarnos porque podemos pagarlo muy caro.
 El movimiento que pide hoy el referéndum y la independencia hoy en Cataluña, que es el mismo, no es un movimiento emancipador. No es un movimiento político y democrático de los no-iguales por la igualdad, en sentido que apuntaba Jacques Rancière.
 Las élites politico-culturales quieren un  Estado  y por esto piden un referéndum, porque no pueden declarar la independencia de manera unilateral. Saben que aceptar el referéndum es aceptar la soberania de los catalanes  y la posibilidad de la secesión.
 Hay, por supuesto, un movimiento popular de masas detrás de estas demandas.
Este movimiento se basa en varios sentimientos. Pasiones, que diría Spinoza. Uno es el de la indignación, basada en el odio al PP. Otro es el desprecio hacia todo lo español. La venganza de quién se considera agraviado y humillado. Luego la esperanza, basada en la ilusión de una República independiente que resolverá nuestros problemas cotidianos. Finalmente el narcisismo de las pequeñas diferencias, como diría Freud. Hay aquí algo de supremacista, de quién se considera superior. En este caso por ser catalán. Pasiones muy ligadas a cualquier movimiento nacionalista. Un movimiento que parte de la interiorización de un relato que desde décadas han elaborado y difundido las élites político-culturales catalanas : Cataluña contra España. La Cataluña moderna contra la España rancia que nos coloniza culturalmente, que nos ocupa políticamente y nos explota económica. Un relato basado en falsedades y distorsiones. El movimiento tiene algo de totalitario porque es excluyente, porque acaba considerado "pueblo" a quién se identifica con el relato.
 Es la ideología hegemónica. Ahora, por puro mimetismo, una buena parte de los catalanes, aceptan el discurso cotidiano de los ideólogos nacionalistas. Se basa en mentiras. 
 Dice que se ha eliminado la autonomía, cuando han sido los parlamentarios secesionistas ( que representan a un 47 % de los votantes y a una tercera parte de los catalanes) los que se han cargado las instituciones autonómicas aprobando, de manera opaca y callando a la oposición, leyes contra la Constitución y el Estatuto de Autonomía y han cerrado el Parlament. No se ha eliminado ningún derecho básico ni libertad fundamental. Todas las acciones van contra el referéndum. Así y todo se está haciendo propaganda institucional y no-institucional  por el referéndum-Si. Lo digo junto porque la campaña es la misma y la hacen los mismos. No hay Estado de excepción en cataluña ni nada que se le parezca.
 El PP es un partido liberal conservador. Bastante corrupto ( como CDC, el partido que dirige el movimiento secesionista) y que respira nacionalismo español. Pero los argumentos que están dando para parar el referéndum no son desde el nacionalismo español sino desde el Estado de Derecho. Y la Constitución en la que se basa este Estado de Derecho no es neofranquista, sino producto de una ruptura con el franquismo. La elaboraron liberales, demócratacristianos, socialistas y comunistas. Bastante aceptable, aunque debe revisarse y mejorarse. El PP ha actuado tarde y bastante mal pero no ha eliminado ni libertades ni derechos básicos en Cataluña. Y hay que apoyar al Estado de derecho frente a un referéndum ilegal y sin garantías democráticas mínimas que quiere imponer a los catalanes una ruptura con España de imprevisibles consecuencias. 
 La izquierda que se presenta como radical, la de Unidos Podemos y, todavía peor en Cataluña, En Comú Podem, es absolutamente miope. Como dice el viejo dirigente catalán de CCOO y del PCE-PSUC Paco Frutos, están haciendo de "palanganeros" del nacionalismo. No entiende que la lucha emancipatoria pasa por mantener, ampliar y profundizar el Estado de derecho. Que la esperanza debe ser la de una España más justa y esto es la izquierda quién lo debe plantear.

viernes, 10 de noviembre de 2017

NUEVA RESEÑA DE "EJERCICIOS ESPIRITUALES PARA MATERIALISTAS


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Reseña

Roca Jusmet, L. (2017). Ejercicios espirituales para materialistas. El diálogo (im) posible entre Pierre Hadot y Michel Foucault. Barcelona: Terra Ignota, 154 páginas.

Escrito por Julián Arroyo

 Roca es un gran conocedor tanto de la obra de Foucault como del pensamiento de Hadot, como ha mostrado en diversas ocasiones con sus comentarios rigurosos y tomas de posición a varios trabajos de estos dos autores. Por eso, de entrada, contamos con una buena base de confianza para leer el libro.
Puede haber lectores que sientan cierta extrañeza al encontrarse con la relación Hadot-Foucault. Quizás éstos sean los más interesados en entrar en la lectura de este trabajo, porque, precisamente, en la admiración está el comienzo de la filosofía, como bien se sabe. Aquí se encontrarán con una aportación precisa al estudio de la relación entre Hadot-Foucault.
El objetivo de Roca es claro desde el principio: quiere plantear una alternativa ante los "tiempos convulsos e inciertos" (página 9) que nos han tocado vivir. No se trata de los fundamentalismos, ni de neoliberalismo, lo que propone es adentrarse "en las artes de la existencia tal y como las propusieron los antiguos" (página 10).
En el capítulo uno propone a estos dos autores como "dos trayectorias paralelas" (página 19). Se diferencian en unos pocos años: Hadot nace en 1922 y Foucault en 1926. Por eso los contextos socio-culturales de ambos pueden ser coincidentes. Uno es de clase media-baja, el otro pertenece a la burguesía. El primero se hace sacerdote, se forma filosóficamente en el Instituto Católico de París y enseña filosofía tomista. El segundo estudia filosofía bajo la orientación de Hyppolite, es introducido en el marxismo por Altusser y milita en el partido comunista francés, aunque es muy celoso de su libertad individual. Los dos despegan a partir de 1950 (hay que corregir los puntos 1.2 de las páginas 29 y 30). Hadot deja el sacerdocio en 1952. Lo hace en parte por el integrismo de la jerarquía de Roma y también porque se enamora de Iseltrant Martin, con la que se casa, aunque el matrimonio fracasaría once años después.
Mientras tanto, Foucault se forma como filósofo y psicólogo, trabajando en varias universidades, como Nanterre y Vincennes, además de ser profesor agregado de la École Normale Supérieure. Los dos confluyen en los años 80. Sus vidas fueron diferentes, pero sus "trayectorias filosóficas paralelas" (página 36), siendo "hijos de una misma época y de una misma cultura" (página 37). Sin embargo, esto es inevitable, lo que importa es qué llevó a Foucault a ocuparse de la concepción grecorromana de la filosofía como modo de vida. Este giro no parece encajar en su pensamiento por el que era conocido. ¿Fue, acaso, una transformación de su pensamiento de los años 70? No es que lo abandone, pero sí puede haber una cierta transformación filosófica, fruto de su estudio del pensar grecorromano. Al final, como escribe Nietzsche uno se lleva su propia biografía. Ahora bien, esta evolución sólo puede extraerse de los cursos del Collège, que publicó Gallimard a partir de las grabaciones, pero que nunca fueron revisados por el autor, a causa de su muerte temprana.
El capítulo dos lo dedica Roca al análisis de Hadot, quien hizo de la filosofía una forma de vida y no "un discurso intelectual sistemático" (página 50). El sujeto tiene que ser transformado por ella. Para que esto suceda hay que aprender a leer (porque los textos nos hablan, si los dejamos), a lo que Hadot ha dedicado 80 años. La filosofía es una mirada sobre el mundo ("cada alma es lo que mira"), una percepción diferente y no la construcción de un sistema. Wittgenstein le enseñó mucho acerca de esto.
Para esto, Sócrates es el maestro indiscutible, no ofrece conocimientos, sino un modo de vivir basado en hechos y no en palabras. Lo que importa es hacer, no saber, aprender a ocuparse del alma. A esto lo denomina Hadot ejercicios espirituales, que consisten en "transformarse interiormente", llevando una forma de vida, un estilo que dé sentido a la palabra, según escribe en Exercices spirituels et philosophie antique (París, 2002, páginas367-8). Para los antiguos la filosofía era habla, oralidad, no escritura. Sócrates no escribió nada y hasta Platón se resiste a escribir ("nunca he escrito nada sobre lo que me preocupa". Carta VII). Sin embargo, nunca dejaron de dialogar, porque es el diálogo el que nos cambia, haciéndonos comprender. No se trata de decir, sino de mostrar, con Wittgenstein. No importa el cómo sea el mundo, sino que sea. Esto nos lleva también al cielo estrellado de Kant y a la ley moral. Hay que descender a lo cotidiano, en lugar de estudiar la naturaleza, que "ama ocultarse", según Heráclito, y a los seres concretos, al presente. Nadie se engañe, esto es también objetividad, dado que el sujeto se trasciende a sí mismo y se conecta con el Todo.
El capítulo tres analiza la última etapa de la vida de Foucault, en la que se ocupa del cuidado de sí, porque "sólo el que se conoce y se cuida a sí mismo es capaz de gobernar a los otros" (página 75). Para esto es necesario el autoexamen, que nos permite ver desde lo alto y mantener el silencio para construirnos como sujetos éticos.
La filosofía siempre ha pensado el presente desde la tradición cristiana. Ya va siendo hora de cambiar tal perspectiva. El máximo responsable de esto ha sido Hegel. La filosofía debe ser transmitida desde la Universidad, porque no es algo particular como en los antiguos, sino una función del Estado, del que los filósofos son sus funcionarios y tienen encomendado este oficio. Cuando la filosofía se hace una forma de vida, las cosas cambian completamente. Hegel estableció la separación tajante entre pensamiento y vida y su influencia ha sido total. Foucault se formó con Hyppolite, que no en vano fue uno de los grandes hegelianos franceses. Sin embargo, ya en El orden del discurso, de los años 70, señaló Foucault que "toda nuestra época [...] intenta escapar a Hegel", aunque no lo logró del todo.
Entre los dos pensadores franceses hay acuerdos y desacuerdos, lo cual es normal. A esto dedica Roca el capítulo cuatro y hasta se lanza a imaginar la respuesta que Foucault daría a los argumentos de Hadot. Cuando se conocen, en otoño del 80, Foucault le propone que presente su candidatura al Collège de Francia, nada menos. Ya tenía que valorarle para proponerle tal cosa. Puede que también estuviera pensando en dar un enfoque nuevo a sus trabajos en ese año, aunque podría resultar arriesgado ofrecer una respuesta firme y segura, por más que en el 82 emprende la investigación del cuidado de sí. ¿Se encuentra, quizás, aquí el último Foucault?

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