Escrito por Luis Roca Jusmet
Mircea Elíade nació en 1907 en Rumania. A finales de la segunda década se traslada a Italia para entrar en contacto con Giussepe Tucci para que le dirija su tesis sobre el Renacimiento, A Elíade le interesaba la dimensión mística del yoga y el hinduismo. Tucci le puso en contacto con un guru Surendranath Dasgrupa, que será su mentor mientras aprendía sánscritos y estudiaba los textos védicos en su lengua original. Pero con el que acabará mal a raíz de la relación que mantendrá con su hija. Escribe su testimonio en "Diario indio (1929-1931), los primeros de sus espléndidos diarios. Y también su novela "Maytreya", que le dará a conocer como un valor literario en Rumanía. De 1932 a 1949 dará clases en la Universidad en Bucarest.
El 27 de agosto de 1946 llegó a París como profesor visitante de l´Ecole practique des Hautes Etudes, donde impartirá clases hasta 1957. Mircea Eliade conforma, con Émile Cioran y Eugene Ionesco, la trilogía de los rumanos universales que después de la Segunda Guerra Mundial se instalaron en París. Empieza aquí su tercera etapa de diarios ( 1945-1969), que acabará en Chicago. El año 1957 se traslada a Chicago, donde ejerce como catedrático de Historia de las Religiones. Morirá allí el año 1986, a los 79 años.
Henry Rocquet publica sus conversaciones con Mircea Elíade, el mismo año de su muerte. Se habían realizado al final de la vida de Elíade. Resulta muy interesante la explicación que da el mismo Mircea Elíade a Rocquet de porque quiso titular el libro que recoge estas conversaciones " La prueba del laberinto": " Si, se me ocurrió este título como fruto de mi experiencia. no del diálogo, sino de la grabación, que impone entre nosotros en todo momento la presencia de "la máquina", cosa que para mí viene a ser una prueba, una verdadera "prueba iniciática", ya que no estoy habituado a tal cosa. De ahí el título de "La prueba del laberinto". Dice Elíade : "En efecto, por una parte supone la prueba para mí de verme en la necesidad de recordar cosas casi olvidadas. Y luego está el hecho de este ir y venir, de este empezar constantemente de nuevo, que es como caminar por un laberinto. Pero pienso que el laberinto. es la imagen por excelencia de la iniciación. Por otra parte considero que toda existencia humana está constituida por una serie de pruebas iniciáticas; el hombre se va haciendo al hilo de una serie de iniciaciones conscientes e inconscientes." "Un laberinto es muchas veces la defensa mágica de un centro, continúa diciendo, de una significación. Todos hemos tenido la experiencia de perdernos en un laberinto. Pero la vida no está hecha de un laberinto. la prueba se renueva." Es una entrevista inteligente y completa que nos permite seguir muy bien la trayectoria espiritual de Elíade.
La obra de Elíade dedicada al estudio moderno de las religiones, desde su valor simbólico, es impresionante. No solamente trabajará una fenomenología y una hermenéutica del fenómeno religioso y las religiones, sino también sobre el símbolo, el rito y el mito.
Es interesante la relación entre Mircea Elíade y René Guenón. Los seguidores de Guenón sostienen que tuvo una influencia decisiva sobre Elíade, que este no reconocía para quedar bien con el mundo académico. Mircea Elíade lo cita un par de veces en el diario portugués, planteando que en parte es el personaje más interesante de su época. En una de las entrevistas que le hicieron al final de su vida, Elíade relativiza mucho la influencia que tuvo sobre él, calificándolo de soberbio y dogmático. En todo caso Elíade no quería desmarcarse del mundo académico aceptando a personajes malditos como Guenón en su trayectoria espiritual.


