jueves, 29 de diciembre de 2016

¿ ES EL MOVIMIENTO SOBERANISTA CATALÁN UN MOVIMIENTO POPULISTA ?




 Intervención en el seminario organizado por el Centro Libre de Arte y Cultura  ( CLAC) en Barcelona el dia 16 de diciembre en Barcelona.

Luis Roca Jusmet

La agregación de las masa despersonaliza, unifica, apelmaza, a condición de que los sujetos renuncien a su razón crítica. Todos los fenómenos de agrupamiento, que abarcan desde los sectarios hasta al populismo, se estructuran a partir de la centralidad de esta dimensión hipnótico-sugestiva de la transferencia, que, por casualidad, sitúa Freud cual condición de la agregación de las masas como conjunto identitario. "Desprovisto de mente", dirá Bion significativamente.

Massimo Recalcati

  1. 1.EL CARÁCTER REACCIONARIO DEL NACIONALISMO Y DEL POPULISMO
El nacionalismo y el populismo son movimientos modernos de carácter reaccionario. Lo son porque van en contra de lo más progresista de la modernidad, que es la potenciación de un sujeto emancipado que solo puede serlo desde la singularidad y la universalidad. Porque es un sujeto ético singular, que ha de ser capaz de construir un proyecto de vida propio en el marco de unos principios de respeto y del reconocimiento del otro, Esta última es la dimensión universal del humanismo, que requiere unos valores comunes y unas leyes, tanto morales como jurídicas, que cumplir. La moral y el derecho han de ser por tanto universales en su fondo, aunque se concreten de manera distinta. El que sea el mejor documento que quizás ha sido capaz de elaborar la humanidad, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, recoge esta aspiración. No se trata de sacralizarlo, sino de entenderlo como una base que se puede mejorar, pero que sobre todo se debe aplicar. En este sentido son unas normas morales interiorizadas y unas constituciones que las recojan. Esta es la dimensión política de la cuestión.
Tanto el nacionalismo como el populismo podemos decir que son, en general, reacciones contra esta defensa complementaria de la singularidad y la universalidad. Lo son porque defienden la particularidad, lo identitario, lo grupal. Lo particular se opone a lo singular porque quiere mantener la homogeneidad, la uniformidad interna. En este sentido podemos decir que no soporta la crítica y, menos aún, la disidencia. Lo particular se opone a lo universal porque, al igual que incluye también excluye y separa. En sus peores manifestaciones segrega y, en el límite, elimina al otro, que ve como un adversario. Hay una tendencia tribal en los humanos que hace que esta doble conquista de la emancipación sea tan difícil. Por una parte tenemos el miedo a la libertad, que nos hace buscar un que nos dirija, un grupo que nos proteja. Es lo que se ha llamado psicología de masas y servidumbre voluntaria. Por otro lado hay también un impulso hacia el rechazo del otro, al diferente. La conclusión es que, por su propia naturaleza, tanto el nacionalismo como el populismo tienen una carácter reaccionario.
Pero el nacionalismo y el populismo son reaccionarios porque luchan contra la verdad a través de relatos distorsionados y de sueños imposibles. Se basan en la ilusión.

2. EL POPULISMO

. El término populismo se ha puesto de moda y lo hace de una manera muy ambigua, englobando movimiento que son heterogéneos. Hay, por tanto, de intentar precisar al máximo sino queremos perdernos en la confusión aquella de que "de noche todos los gatos son pardos". Algunos de estos movimientos procedentes del fascismo ( FN) y otros del marxismo ( Laclau), junto a los que revindican la anti política ( M5 estrellas) o la irrupción de los no políticos en la política ( Trump). Lo que hay en común en este populismo del siglo XXI es :
  1. La oposición "pueblo"/antipueblo. El antipueblo es la oligarquía, que se identificar básicamente con los representantes políticos;. un chivo expiatorio ( diferente del antipueblo ) que son siempre los inmigrantes. Lo que sí hay siempre es un líder que moviliza a partir de un mensaje demagógico basado la configuración de una contradicción pueblo/antipueblo. La demagogia está en que reduce y simplifica la complejidad de intereses y conflictos sociales a la de un grupo que llama "pueblo" que se opone a una casta política, culpable de todos los males sociales que sufre este pueblo. Se distorsiona por tanto la descripción de lo real para adecuarlo a la coherencia de una narración que tiene un objetivo político. Se dice también lo que la gente quiere hoy, a nivel de propuestas, sabiendo que no es posible.
  2. El líder carismático, que siempre se comunica directamente con el pueblo.
  3. La demagogia. Tanto en el análisis como en las propuestas.
  4. La movilización en la calle y las propuestas de democracia directa, en contra del valor y la autoridad de las instituciones y sus leyes
Los populismos comparten una lógica narrativa que se basa en una idealización de una comunidad imaginada, a la que se llama pueblo, que no coincide nunca con el colectivo heterogéneo al que se refiere. Por otra parte la oligarquía, el antipueblo, es otra simplificación, basada en este caso en una idealización negativa. El análisis político es totalmente reduccionista y, por tanto, falso. Cuando hablamos de sus propuesta nos encontramos con su imposibilidad. No hay nunca en el populismo un conjunto de propuestas concretas y realizables sino unas vaguedades que nunca se llevan a la práctica pero que recogen las aspiraciones de aquellos a los que se dirigen.



3. EL MOVIMIENTO SOBERANISTA CATALÁN
Movimiento soberanista quiere decir movimiento independentista ( es sus conclusión lógica) y es de naturaleza nacionalista necesariamente, aunque algunos quieran negarlo. Porque soberanía quiere decir que Cataluña es una nación ( si lo es ¿ porque no tener un estado propio?) y esta nación únicamente puede formularse en términos identitarios La nación se convierte entonces en el significante-uno del que deriva todos los demás. Este significante se basa en una identificación imaginaria ( yo soy catalán) que está por encima de cualquier elemento singular ( me diluyo en el grupo) o universal ( nosotros contra ellos ). Este movimiento soberanista se construye en torno a un relato que se ha ido fraguando desde el pujolismo. Un relato cuyo rasgo fundamental es el de considerar a Cataluña una nación política y cultural. explotada económicamente, ocupada políticamente y culturalmente hace siglos por el Estado español, 3) Cataluña debe ir caminando hacia su soberanía. Este relato debe ir interiorizándose por las generaciones venideras a través de las instituciones políticas y educativas y los mass media catalanes. Para ello deben utilizarse todos los fondos públicos necesarios como una tarea prioritaria. Pujol se convierte en el líder carismático del proceso. Los hijos políticos de Pujol ( Mas, Oriol Pujol) radicalizan la propuesta hacia el independentismo a medio plazo y se alían con ERC, mientras sus nietos mezclan este ideal con consignas antisistema. Poco a poco el movimiento pasa a la calle y se crean organizaciones de masas ( ANC y OC) plantea que está por encima de las instituciones y las leyes, armas de dominio del Estado español. Finalmente toma el poder absoluto de la Generalitat y el Parlament a través de la alianza de Junts pel sí/ CUP, planteando que el mandato democrático está por encima de las leyes. Catalán es entonces todo aquel que se identifica con este proyecto político-cultural y el contrario es botifler, aliado del enemigo. De esta manera la ciudadanía ya no es un sujeto universal, un sujeto vacío de derechos, sino un grupo particular de ciudadanos, los que cumplen unas condiciones.

lunes, 26 de diciembre de 2016

SOBRE LA IDEOLOGÍA




Escrito por Luis Roca Jusmet

Voy a intentar sintetizar en este artículo el concepto de ideología que me parece más operativo para entender la realidad social. Síntesis que es resultado de múltiples lecturas, que van desde Althusser hasta Ricardo Orozco, pasando por Terry Eagleton y Slavoj Zizek. Síntesis que no, es, por supuesto, producto de una falsa equidistancia o un confuso eclecticismo,  sino de lo que he pensado en diálogo con todos estos, y más, pensadores.
 La ideología es una construcción social que tiene tres dimensiones : la simbólica, la imaginaria y la práctica. La simbólica es la más consciente y racional. es un discurso con una lógica interna que formula las creencias, las normas y los valores de una sociedad. Es decir, un conjunto ordenado de significantes que nos dice lo que somos nosotros, lo que es la sociedad, lo que es el mundo y lo que debemos hacer. La simbólica tiene que ver, por lo tanto, con la lengua y con la ley. La imaginaria es la menos consciente y racional. Es el conjunto de representaciones ( imágenes de palabras, símbolos, arquetipos) que subyacen al discurso de una manera no racional y, en muchas ocasiones, no conscientes. Son la carga emocional que dan al discurso que acompañan y que produce identificaciones y rechazos.  Las prácticas son los rituales, las rutinas sociales, los hábitos. La ideología es una realidad cultural, lo cual quiere decir que una realidad física con unas significaciones que van más allá de su sentido material. 
 La ideología se construye culturalmente por la sociedad. lo cual quiere decir que la ideología dominante, o hegemónica como gusta decirse hoy, es una red de significaciones que se elaboran desde instituciones y desde redes de poder. La lengua es una realidad material porque está hecha de significantes que se relacionan con unas reglas determinadas. Con ella se elabora el discurso ideológico. Este discurso ideológico se va elaborando, actualizando, transmitiendo por diversos circuitos institucionales y sociales, que son redes de poder. Son campos de saber relacionados con relaciones de poder. Aquí podemos aprender mucho de Michel Foucault, aunque no hable explícitamente de ideología. No responde a un plan porque responde a uno o varios proyectos, no deja de ser algo contingente, que se va construyendo desde muchos frentes que interactúan entre sí. Forman el Otro simbólico, el Gran Otro de la Ley. Porque la ideología es el discurso normativo, el discurso de la ley.
 Este discursos lleva un complemento menos consciente, menos racional, que es el imaginario social. Es decir, una serie de representaciones imaginarias que tienen, siguiendo el lenguaje del neurocientífico Antonio Damasio, un marcador somático. Marcador somático quiere decir una carga emocional polarizada, de identificación ( atracción) o de rechazo. Este imaginario social existe en la medida en que es interiorizado como un Ideal, el Ideal del yo. Pero esto es ya un proceso individual porque lo que básicamente interioriza cada sujeto es el Ideal del padre, entendido por tal el que asume una función simbólica con al que identificarse para separarse de ser un objeto del Deseo del Otro materno. Padre y Madre son aquí funciones que no necesariamente ocupan un padre o una madre real. Este Ideal tiene elementos singulares, pero, en la medida en que se identifica básicamente con la ideología dominante esta puede seguir siéndolo. La ideología adopta la forma de superyo porque el sujeto se identifica con el Ideal. Se estructura entonces un narcisismo secundario en el que el Ideal tiene la fuerza de la pulsión. La ideología está entonces corporizada porque funciona a través del cuerpo de los sujetos. El discurso, que funcionaría en el plano mental, es entonces la parte más superficial. Porque el marcador somático del imaginario ligado a él funciona en el cuerpo. Esto aparte de los rituales, los hábitos, las rutinas lo son siempre del cuerpo.

martes, 20 de diciembre de 2016

HAIKU DE INVIERNO


Resultat d'imatges de haiku de invierno



La lluvia inunda el horizonte.
Vuelve el invierno.
El fuego debe ser encendido


 El 22 de diciembre a las 16 horas empieza el invierno

sábado, 17 de diciembre de 2016

¿ DETERMINA LA LENGUA UNA COSMOVISIÓN ?


Resultat d'imatges de el prisma del lengauje

El prisma del lenguaje 

Guy Deutscher

(Traducción de Manuel Talens)
Editorial Ariel, Barcelona 2011

Escrito por Luis Roca Jusmet

Quizás la palabra imprescindible sea excesiva, pero en todo caso sí me parece que éste es un libro necesario para salir de la confusión en que estamos sumergidos respecto a lo que dicen hoy los lingüistas sobre la relación entre el lenguaje, el pensamiento y el mundo. Políticamente comprobamos cómo se utiliza, a conveniencia, tanto el relativismo como el universalismo lingüístico para justificar las propias posiciones. Los nacionalistas quieren sostener la identidad política que reivindican sobre una identidad cultural que en la mayoría de los casos remiten a la lengua. De esta manera, dicen que cada pueblo tiene una cultura propia que viene determinada fundamentalmente por una lengua propia y que ésta genera un mundo propio, una manera específica de concebirlo. Sus críticos afirman que hoy los lingüistas defienden que la lengua es simplemente un instrumento y que sus bases, siguiendo el innatismo de Chomsky, son universales entre todos los humanos. Al mismo tiempo, estos planteamientos sobre el relativismo/universalismo lingüístico tienen mucho calado filosófico. El lenguaje, sobre todo como manera de acceder a lo real, ha sido uno de los temas estrellas de la segunda mitad del siglo XX, y todavía continúa. De Wittgenstein y Heidegger llegamos al famoso giro lingüístico enunciado por Rorty, a partir del cual justifica una teoría convencionalista de la verdad. Igualmente, todos los estructuralistas, post-estructuralistas y post-modernistas han teorizado sobre el tema. Por todas estas razones me parece muy importante que un lingüista consistente y abierto coja el toro por los cuernos e intente concretar, con todos sus matices, qué es lo que puede sostener desde la ciencia lingüística sobre el problema.
Guy Deustscher es este valiente y brillante lingüista que se ha atrevido a hacerlo. Nacido en 1962 en Tel Aviv, pero instalado académicamente en Inglaterra (Cambridge, Manchester, Oxford), plantea con el estilo claro y riguroso de lo mejor de la tradición anglosajona una elaboración impecable sobre la cuestión, evitando en todo momento esas generalizaciones apresuradas que tanto daño hacen hoy a las teorías y contrastando lo que dice con abundantes datos empíricos y con una ética de la verdad que le hace huir como la peste de las seducciones del discurso atractivo e ingenioso.

viernes, 16 de diciembre de 2016

LÓGICA Y DERECHO : LA ARGUMENTACIÓN JURÍDICA

Resultat d'imatges de argumentación jurídica




Curso de argumentación jurídica

Manuel Atienza

Madrid : Editorial Trotta, 2013

 Escrito por Luis Roca Jusmet

Tanto el tema del Derecho como el de la argumentación me parecen dos temas fundamentales para la vida de cualquier ciudadano. No son específicos del filósofo ni del jurista. Seguramente el marxismo dogmático y el anarquismo crearon un escepticismo respecto al Derecho. Las leyes entendidas como un instrumento de las clases dominantes, del poder establecido, como formas de dominación. Ha sido necesario un cuestionamiento crítico del Derecho como el que hizo por ejemplo, Foucault, para poner las cosas en su lugar. Esto significa que hay que volver a entender el Derecho como algo fundamental para la emancipación humana y no como un obstáculo para ella. La libertad no se opone a las leyes : estas son su garantía. La argumentación es, por otra parte, algo necesario para vivir con un mínimo de racionalidad. Esto quiere decir que aunque el libro sea bastante específico y requiera un cierto esfuerzo para leerlo contiene muchos conceptos y explicaciones que pueden interesar a alguien que no sea un experto en la materia pero que tenga, eso sí, tenga un cierto bagaje conceptual en temas de Filosofía del Derecho y de lógica. Este es mi caso y puede ser el de muchos lectores potenciales. El libro es muy riguroso pero intenta ser claro.
Hay diez capítulos que tratan de las temáticas teóricas y una serie de materiales complementarios para cada uno de ellos. Como aconseja el autor vale la pena leer la parte teórica y luego ir profundizando en cada una de ellas.
Argumentación. Se consideran tres tipos : formal, material y pragmática. Atienza apunta que creo que hay que radicalizar más : el cuestionamiento entre la argumentación formal y la material, entre la manera de razonar y lo que razonamos. La lógica formal es la deductiva. Sirve para muy poco, tanto en la vida ordinaria como en la judicial. La deducción implica que la conclusión ya está contenida en las premisas. El razonamiento formal puede servir para las consecuencias lógicas de una hipótesis científica y hay que ver como y cuando. Pero en los casos que hablamos lo que importan son en primer lugar las premisas y en segundo como sacamos una conclusión a partir de ellas sin poder aplicar unas reglas, que casi nunca podemos. Las premisas son los enunciados que deben ser verdaderos o falsos. ¿ cómo lo sabemos ? Esta es la primera cuestión. Y la segunda : como relacionamos las premisas, que ya hemos comprobado que son verdad, para llegar a una conclusión. Tampoco vale la inducción, que sería pasar de casos particulares a una generalización. En la mayoría de casos es la coherencia entre las premisas la que nos lleva a una conclusión. ¿ segura ? No, probable. Pero es con un margen de incerteza que siempre concluimos.

LA RAIZ DEL FUNDAMENTALISMO

Los orígenes del fundamentalismo en el judaísmo, el cristianismo y el islam
Karen Armstrong
( traducción de Federico Villegas )
Ed.Tusquets, Barcelona, 2009, Barcelona





Karen Amstrong es una de las expertas en cultura religiosa en el mundo anglosajón. Se describe a sí misma como una “monja fugitiva”, ya que vivió siete años de vida monacal y está interesada por las formas modernas de espiritualidad.
El libro, cómo ya advierte la autora, trata específicamente sobre el judaísmo, el islam y el cristianismo protestante en EEUU. Caracteriza lúcidamente el fundamentalismo como un fenómeno contemporáneo y no como una especie de resto del pasado. Es importante entender que la tradición es un invento moderno, ya que sólo se formula cuando existe un cambio social que la cuestiona. El libro está escrito con un indiscutible rigor que aborda estos tres fundamentalismos desde sus raíces (que son los del capitalismo, aunque no lo diga) hasta la actualidad. Los entiende como reacciones iniciales de carácter defensivo frente al impacto de la sociedad moderna. Van desarrollando posteriormente un carácter ofensivo, basado en una movilización política y en la gestación de una cultura alternativa a la socialmente imperante. Cuestión, que como bien dice la autora, plantea no sólo conflictos con enemigos externos sino sobre todo una fractura interna en países como Israel, EEUU, Irán, Egipto y Turquía. El análisis del desarrollo del fundamentalismo islámico en estos tres países en la historia reciente es muy preciso y nos permite entender su dinámica política de estos últimos años. También me parece clave entender el sionismo como un movimiento contrapuesto inicialmente al fundamentalismo pero que finalmente acaba siendo, en parte, fagocitado por éste. Otra hipótesis interesante de la autora es su afirmación que la represión de los movimientos religiosos lleva a radicalizarlos y a volverlos más agresivos.

EL HOMBRE COMO ANIMAL SIMBÓLICO

 
Escrito por Luis Roca Jusmet

 Desde que desde los años 30-40 del siglo pasado  Ernst Cassirer empezó a dar importancia a lo simbòlico y Sartre y Lacan al imaginario, se han desarrollado toda una serie de elaboraciones y debates sobre el tema que han sido tan sugerentes como confusos. Sugerentes porque han abierto nuevas vías de análisis y confusos por las ambigüedades conceptuales y terminológicas en que se han dado. Pero un problema añadido en la mezcla de niveles en que se dan los trabajos y las discusiones. Por ello me parece fundamental diferenciar los tres niveles en que se efectúan :
1) Nivel epistemológico. Aquí se trata de entender lo simbólico y el imaginario como formas de conocimiento del mundo.
2) Nivel psíquico. Aquí se trata de entenderlos como registros diferenciados de nuestro psiquismo.
3) Nivel social. Hablamos aquí de lo simbólico y del imaginario como campos de lo social.
 A nivel epistemológico tenemos el imaginario entendido como el conjunto de imágenes mentales. Una imagen mental es una representación concreta de una percepción o una mezcla de imágenes mentales que proceden de percepciones. En esto seguimos a Hume y a Freud, que decía que todas las representaciones provienen de percepciones.Sartre critica a Hume por lo que llama la ilusión inmanentista, que considera que la imagen es siempre un resto de una percepción. Para Sartre la imagen es la conciencia de un objeto mental. Pero esto es precisamente la ilusión de la conciencia intencional como característica de lo psíquico en la que caen los fenomenólogos. De la misma manera podemos criticar a Sartre en la medida en que considera que el imaginario no tiene que ver con la percepción. Para él lo único que importa en la percepción, aparte de la información sensorial, es la Gestalt 
( configuración según leyes propias del proceso perceptivo) y la atención. Pero lo cierto es que la percepción es una imagen que captamos y que reconocemos a partir de nuestro imaginario lingüístico, que es la red de significantes que tenemos en la memoria llamada declarativa. Esta es una aportación del psicoanalista Ansermet y del neurocientífico Magistretti de que las imágenes que tenemos como resto de las percepciones son significantes. lo son porque o bien porque son representaciones de una imagen ( sea visual, sonora o táctil) o lo son de una palabra ( que es una imagen sonora o visual, según sea oral o escrita). 
 Si lo planteamos a nivel de conocimiento tenemos entonces que los significantes o lo son de imágenes o de conceptos. Para Castoriaidis es lo que llama significaciones imaginarias o lógicas. las primeras son un magma y las segundas están estructuradas lógicamente. Esto plantea varias problemáticas. Una es la del estatuto del concepto. Para Castoriadis el concepto es una derivación de la imagen basada en una ontología conjuntista-identitaria. Para Spinoza, en cambio, el concepto es lo que nos permite captar la esencia formal de un modo finito de existencia. por lo tanto el concepto es un grado superior de conocimiento con respecto a la imagen, porque la imagen sería la representación concreta de la percepción ligada a un afecto, es decir una idea inadecuada y el concepto implica conocer la esencia formal de una cosa singular, es decir sus propiedades, por lo que estaría por encima del concepto. 

VITALISMO CONTRA MECANICISMO



 

Escrito por Luis Roca Jusmet

Empezaré la reflexión sobre esta dicotomía a partir del capítulo III del libro de Georges Canguilhem El conocimiento de la vida. El nombre del capítulo es, precisamente, "Filosofía". Intenta elaborar un trabajo filosófico sobre la base de la ciencia biológica y aquí trabajo filosófico quiere decir análisis conceptual.
 La primera cuestión que plantea Canguilhem es la necesidad de una ciencia biológica emancipada de las ciencias como la física o la química, No porque la vida no sea una realidad físico-química, sino porque es una materia diferenciada. El primer obstáculo es que sean los propios científicos los que reaccionen en contra de esta planteamiento, acusándolo de vitalismo y considerándolo anticientífico. Este planteamiento formula que la versión científica es la mecanicista. Vitalismo , para Canguilhem, quiere decir continuidad en la sucesión de formas, epigénesis en el desarrollo del ser y totalidad en el planteamiento. Mecanicismo quiere decir discontinuidad, performación y atomismo. El vitalismo tiene filiación aristotélica, pero sobre todo hipocrática. La consecuencia médica es la natura medicatrix, es decir la potenciación del organismo y de sus sistema defensivo como defensa frente a la causa mórbida. El vitalismo  expresa la confianza del viviente en la vida, es una exigencia moral. El vitalismo es la visión dominante de la antigüedad y del renacimiento. Pero continúa después de la revolución científica de Galileo y Newton, y teorías como la del reflejo se basan en su planteamiento. o en la propia neurología.El vitalismo clásico ( S.XVII-XVIII)  acepta la inserción d ela vida en un medio físico.

sábado, 10 de diciembre de 2016

ELOGIO DE LOS DERECHOS HUMANOS

  

 

Escrito por Luis Roca Jusmet

 Sptephen Hessel, el último superviviente entre los redactores de la Declaración Universal de Derechos Humanos ya nos recordó que los que formaban parte de la comisión eran como él, luchadores por la libertad. Que se escribieron con sangre para evitar los nuevos desmanes del totalitarismos. Para fundamentar un Estado de Derecho cuya legitimidad le venía de ser capaz de garantizar a través de leyes los derechos de las personas, de los ciudadanos.
Aunque es cierto que la genealogía de la declaración viene básicamente por línea europea lo cierto es que recoge los mejores valores que ha generado la historia humana, muy bien expresados en los principios de la revolución francesa : libertad, igualdad y fraternidad.
 Por una parte el valor central de la dignidad. Después de leer el estremecedor relato autobiográfico de Primo Levi "Si esto es un hombre..." entiende más lo que quiere decir despojar a un indidviduo de su dignidad humana. Pero constantemente nos enfrentamos a conductas que vulneran la dignidad, a través del machismo, del racismo, del clasismo o de la misma pobreza en que viven millones de personas. Porque la dignidad tiene unas exigencias materiales : alimentación, viviendam educación, sanidad.
Ernest Tugendhat busca una fundamentación más moral de la D.U.D.H y Habermas/Rawls, se orientan hacia más  política. En el primer caso es a partir del respeto humano que debemos requerir su cumplimiento , tanto a los individuos como a los Estados. No sólo Rawls o Habermas critican este planteamiento, sino también gente más radical como Jacques Rancière, que ven el peligro de transformarlos en un simple humanitarismo. La cuestión, dicen, es política, y es el demos político, la mediación entre iguales, el que debe garantizarlo. Quizás el debate no es excluyente y podemos considerar que la D.U.D.H tiene a la vez un fundamento moral y es una exigencia política. La justificación político-moral la podemos encontrar tanto en la teoría del contrato social ( con base en Spinoza, en Locke y en Rousseau , actualizada por Rawls) como en la racionalidad práctica ( con base en Kant y desarrollada posteriormente por Habermas y por Apel). Habría que añadir también el sentimiento de humanidad ( en Hume pero también en Confucio ). En todo caso, como plantea Paul Ricouer, se trata de enlazar el deber ( racional) con el deseo ( sentimiento) no de  contraponerlos. Mill podría ser una buena referencia en este sentido. Me parece que vale la pena insistir en la necesidad de los tres aspectos : el acuerdo, la argumentación y la vinculación afectiva. También recoger la idea de Rorty de que el reconocimiento del otro no es una tendencia natural, sino un producto histórico, siempre muy frágil, que hay que consolidar y potenciar.or el contrario. Me parece que son los términos éticos como reconocimiento y como respeto los que nos permiten una buena aproximación a lo que es la dignidad y no los centrados en el yo, como la autoestima,lamentablemente tan omnipresente en nuestra sociedad narcisista.

PLATON , LOS DERECHOS HUMANOS Y EL HOMBRE ELEFANTE

Luis Roca Jusmet


   
 Me encuentro cada año con la dificultad  de explicar la Teoría de las Ideas de Platón a mis alumnos de segundo de bachillerato. No sigo ningún manual porque en los manuales aparece formulada de una manera que suena absurda. Se trata de explicar a Platón desde su época pero transmitiendo lo que tiene de actual. Lo que tiene de actual quiere decir de que manera nos puede servir para una ontología del presente.
 Popper, por ejemplo, a pesar de ser un filósofo inteligente , no entiende a Platón. Ni entiende su teoría política ni tampoco su teoría ontológica. Utiliza unos anacronismos que no conducen a nada fecundo. Explica su teoría política desde un concepto contemporáneo, que es el de totalitarismo, y no capta lo que tiene de interesante para pensar la democracia actual. 
 Con su teoría ontológica pasa lo mismo. La teoría de los tres mundos tiene su interés. Está el mundo físico, el mundo de la cultura y el mundo mental. Es decir, hay una realidad física, una realidad de los significados de lo cultural y una realidad mental. Pero esta teoría no tiene nada que ver con Platón. porque el Mundo de las Ideas no es un mundo mental. la palabra Idea engaña y yo les digo a mis alumnos que piensen en Forma más que en Idea. Platón construye su Teoría de las Ideas-Formas para explicar lo que de común y de permanente tienen las cosas singulares y cambiantes.
 Yo les explico a mis alumnos dos cosas para entender su actualidad. Una es la física matemática. Las fórmulas matemáticas que explican lo que es la energía o la gravedad son herederas de las Formas platónicas. Expresan lo que hay de permanente y universal en unos fenómenos concretos y cambiantes.
 Pero les hablo sobre todo de los Derechos humanos.
Esta formulación se basa en la Forma humana. Esta Forma representa lo que de común y permanente tenemos los Humanos. lo cual no existe en el Mundo Sensible donde los individuos tienen un sexo, una edad, un color, una personalidad. Pero les hablo sobre todo de la película El Hombre elefante.

lunes, 5 de diciembre de 2016

SOBRE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

Resultat d'imatges de constitucion española


Escrito por Luis Roca Jusmet

 La Constitución española aprobada el año 1976 hay que entenderla en el contexto en que aparece, es decir el de la transición de una dictadura a una democracia, que se da en condiciones especialmente complejas. 
 El franquismo duró casi 40 años y esta larga duración se explica por la combinación de métodos represivos e ideológicos. Ninguna dictadura puede aguantar, por muy feroz que sea su represión policial, si tiene toda la población en contra. El régimen, por su parte, salió de una guerra civil que duró tres años. Lo cual quiere decir que la población española estaba dividida. Aunque los militares que dieron el golpe representaban los intereses de un sector minoritario ( oligarquía financiera y terrateniente, capital industrial, jerarquía militar y eclesiástica) supo movilizar a amplios sectores populares en su apoyo. La explicación es clara : la ideología. Al ganar la guerra civil el régimen golpista inició una represión atroz y sistemática de todos los sectores que consideraban republicanos. Los hijos de los perdedores tuvieron que sobrevivir callando y se fue creando una despolitización general, un conformismo generalizado. Los defensores activos del franquismo eran tan minoritarios como los luchadores antifranquistas. Ciertamente que se fue creando un movimiento obrero en las grandes fábricas, sobre todo, junto a un movimiento estudiantil que cada vez tenía más fuerza. Esta resistencia estaba sobre todo organizada por el PCE-PSUC y CCOO. Digo sobre porque existían otras organizaciones socialistas, izquierdistas, nacionalistas periféricos y liberales progresistas que formaban parte del conglomerado antifranquista.
 Cuando muere Franco, el movimiento antifranquista no tiene suficiente fuerza ni recursos como para organizar y garantizar mínimamente una victoria en la calle sobre el aparato policíaco-militar franquista. Pero las estructuras políticas del franquismo, ya bastante deterioridadas, se debilitan mucho más con la muerte de Franco. Porque Franco era el Bonaparte que unía a todos los sectores. Se había pasado de una Dictadura militar-fascista a una Dictadura militar-bonapartista. Lo cual quería decir que no había un elemento para cohesionar a las diferentes familias del franquismo mientras que el Ejército controlaba el monopolio de la violencia. La situación se complicaba por las acciones armadas de ETA y la crisis económica. Los sectores menos ideologizados y pragmáticos del franquismo ven la necesidad de una reforma política en profundidad sin calibrar exactamente cual sería su alcance, aunque la legalización del PCE-PSUC quedaba excluida claramente de entrada, así como el cuestionameinto del nacionalismo español. Poderes internacionales ( USA y Europa) presionan por una cambio político. Se imponía una negociación pero esta negociación, mal que les pesara, pasaba por el PCE-PSUC, que ya controlaba relativamente el movimiento obrero ( a través de COO) y estudiantil. Pero no hay que olvidar que el movimiento franquista todavía existente se oponía frontalmente al cambio. Y el Ejército vigilaba las líneas rojas ( no legalización del PCE-PSUC, mantener la Unidad de la Patria española). Y, por supuesto, la exigencia de no pedir reponsabilidades por los crímenes y torturas del franquismo ( que para ellos aparecían de otra manera, por supuesto).
 En este contexto se elabora una Constitución en la que participó la izquierda ( PCE-PSUC, PSOE) y los nacionalistas ( CDC, PNV). Una Constitución que tuvo sus limitaciones ( mantenimiento monarquía, papel explícito del Ejército para mantener la Unidad de España, mantenimiento trato favorable a la Iglesia..) pero que se se formulaba como la base legal de un Estado de derecho que garantizaba la ciudadanía con plenos derechos de los españoles. Como mínimo era la segunda Constitución democrática que lo hacía en toda la historia de España ( incluida Cataluña y el País Vasco). Y en la correlación de fuerzas existentes dudo que fuera posible una opción mejor. La Constitución debe entenderse como una ruptura del franquismo, no como una continuidad. Los franquistas, los izquierdistas ( en el sentido infantil apuntado por Lenin) y los nacionalistas radicales estaban en contra. El PNV pidió la abstención, que solo ganó en el País Vasco.

sábado, 3 de diciembre de 2016

LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y LA TRANSICIÓN


Reseña 

Los partidos en la Transición. Las organizaciones políticas en la construcción de la democracia española.


Rafael Quirosa-Cheyrouze y Muñoz (ed)


Madrid : Biblioteca Nueva, 2013
 


  Escrito por Luis Roca Jusmet



La transición vuelve a estar de moda. Y está bien que lo esté, porque continúa estando pendiente un análisis riguroso, desde la distancia crítica y sin que esté marcada por las preferencias político-ideológicas de cada coyuntura. Porque se ha pasado de una valoración idealizada (la Transición española como modelo) a una devaluación absoluta por parte del círculo ideológico de Podemos. Pero también están apareciendo trabajos muy precisos y muy interesantes como esta publicación y su complementaria, un libro que ya apareció hace pocos años sobre los movimiento sociales y la Transición. Ambas forman parte de un ambicioso proyecto de científicos sociales, historiadores en su mayoría, liderados por Rafal Quilosa-Cheyrouze. Se tratan de unas investigaciones sobre el Tiempo Presente que me parecen, con todas sus dificultades, imprescindibles.

El libro está estructurado en tres bloques que, en realidad, se pueden reducir a dos. Bien precedidas por cierto, por una buena presentación del coordinador, Rafael Quirosa-Cheyrouze. Una, la primera parte que recoge una serie de artículos que analiza la Transición, alguna de sus variables y el contexto de cambios de regímenes autoritarios a democráticos que se dan en Europa. Los dos primeros artículos, que presentan una valoración más global, son los que me han parecido más interesantes. Uno es el de Encarnación Lemus López, catedrática de Historia contemporánea de la Universidad de Huelva. Su artículo me parece un buen inicio porque marca justamente la necesidad de equilibrar una visión excesivamente crítica de la Transición, que en un determinado momento fue imprescindible para desmitificarla. Presenta varias cuestiones interesantes, desde una revaloración de lo que había tratado de manera muy crítica. Ciertamente que fue un proceso reformista dirigido desde el gobierno y basado en unos pactos que tuvieron un papel claramente desmovilizador. El miedo fue un factor fundamental y quizás detrás de los diferentes miedos concretos (al terrorismo, a la guerra civil, a la revolución, al golpe de Estado hubiera un cierto miedo a la libertad. Pero lo cierto es que acabaron transformándose las instituciones y pudo consolidarse, con todas sus imperfecciones, una democracia. Es interesante también su reflexión positiva sobre las redes de coordinación de los grupos antifranquistas que acabaron en la Platajunta. Montserrat Duch, profesora de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, complementa bien el trabajo anterior y ambos dos dan un buen marco general para entrar en el análisis más concreto de los partidos. Nuevamente el papel del miedo y el del consenso, pero también trata aquí de manera lúcida es papel del olvido. La contradicción entre un movimiento antifranquista desde abajo que no tenía la suficiente fuerza como para derribar al régimen y toda una operación de ingeniería política desde arriba, entre el entusiasmo inicial y el desencanto posterior. Señala el error de una formulación genérica falsamente simétrica ("Todos fuimos culpables) y la falta de responsabilidades concretas que se derivaron de la. Fue el precio de la llamada "reconciliación nacional", la creación de un "muro de silencio" cuyas consecuencias quizás todavía estemos pagando. Completan este primer bloque un riguroso análisis del sistema electoral y su parcialidad y otro que analiza el tipo de discursos políticos en la Transición. Trabajos empíricos que corresponden respectivamente a Alvaro Soto Carmona( de la Universidad Autónoma de Madrid) y a Mario P. Díaz barrado ( Universidad de Extremadura). Y finalmente los análisis de las transiciones políticas de Portugal, los países de la antigua Europa del Este y México, que corresponden a Fernando rosas ( de la Universidad Nova de Lisboa), José Weldenberg (de la Universidad Nacional Autónoma de México) y Guillermo A. Pérez Sánchez 
( Universidad de Valladolid). Este último me parece especialmente interesante porque nos ofrece de una manera muy sintética y clara todo la reconstrucción del efecto dominó que empezó en Polonia y acabó en Bulgaria.

Entramos después en el que es el segundo bloque, que es el análisis de los partidos, subdividido en los estatales y en los nacionalistas-regionalistas. Los primeros van de la extrema derecha a la extrema izquierda y los segundos de las llamadas "nacionalidades históricas" a las "regiones", algunas de las cuales quieren constituirse igualmente como "nacionalidades". En conjunto está bien pero falta quizás los elementos de conexión entre unos partidos y otros ( que los hay, aunque sean débiles) y entre los "estatales" y "no estatales". Quedan los análisis excesivamente divididos y faltan, bajo mi punto de vista, algunos elementos claves.

El análisis de la extrema derecha de José L. Rodriguez Giménez ( Universidad Rey Juan Carlos) es preciso y riguroso, peor no del todo completo. La extrema derecha que analiza es la que surge de la radicalización del propio franquista pero no entre en lo que sería el fascismo con pretensiones europeistas ( vinculado por ejemplo al italiano) con grupos como CEDADE. Es decir grupos de extrema derecha que plantean una retórica más antisistema que conservadora. Esto nos permitiría ver la débil pero real red que se teje en el franquismo entre la extrema derecha y la extrema izquierda a través de personalidades importantes que no aparecen en el libro. Este es el caso de Juan Colomar. Procedente de Mallorca viene a Barcelona en los años 60 y se integró en las falanges universitarias pero siempre desde la disidencia. Después de una transformación ideológica entró en el FOC y fue el impulso de su núcleo troskista, el grupo Comunismo. Fundó la LCR y dentro de ella la Liga Comunista desde el grupo "Encrucijada" ( paso al artículo sobre la extrema izquierda). Tras la muerte de Franco vuelve a sus lecturas nietzscheanas y se relaciona con Ernesto Milá, dirigente de estos últimos grupos fascistas de retórica disidente. Luego fundará en los años 90 el grupo "Partido nacional Republicano" : anticapitalista, españolista y xenófobo.

Vamos ahora al interesante capítulo sobre Alianza Popular, cuyo preciso análisis corre responde a Charles Powell ( Universidad CEU-Sao Paolo). Muy interesante los matices que nos permiten entender, sobre todo, el ambiguo papel de Fraga en la Transición. Manuel Ortiz-Heras ( Universidad de Castilla-La Mancha/SEFT) traza igualmente un análisis muy riguroso sobre el complejo papel de Suárez y la fundación, devenir y crisis de la UCD. Finalmente, Rafael Quirosa-Cheyrouze y Muñoz , junto a Mónica Fernández Amador ( ambos de la Universidad de Almería) nos muestran su trabajo sobre "el nacimiento y muerte del Centro Democrático Social" a partir del intento de Suárez de sobrevivir con un partido propio al debacle de la UCD. Solamente quería añadir un detalle que no aparece y que es interesante para ver estas extrañas redes que se van tejiendo entre personas que se van desplazando por grupos ideológicos aparentemente incompatibles. El hombre que montó el CDS en Cataluña y que fue el único diputado en las elecciones en que participó el grupo fue Antonio Fernández-Teixidó. Este hombre era el brazo derecho de Juan Colomar, del que he hablado. Pero cuando Colomar cuestionó el troskismo y acabó derivando hacia un entorno para fascista Fernández Teixidó lo hizo hacia el liberalismo. Fracasado el CDS entró por la puerta grande en CDC de la mano de Jordi Pujol, grupo del que es parlamentario y del que fue incluso Conseller.

La parte que habla de los partidos de izquierda es, para mí, la menos lograda. Lo es porque tanto el que habla del socialismo, como el del PCE y el de la izquierda revolucionaria me parece muy disperso, poco centrado en el hilo conductor fundamental, sobre todo el de la izquierda revolucionaria. El artículo de Abdón Mateos López ( Centro de Investigaciones históricas de la Democracia Española de la UNED) se titula "Del laberinto socialista al partido de la transición". Y ciertamente lo es, por lo que resulta difícil sintetizo lo fundamental. Pero de todas maneras opino que da un papal excesivo a Tierno Galván y al PSP y se olvida del núcleo fundamental que funda el PSC catalán, que tendrá un papel fundamental en la constitución del PSOE. Tanto los que venían del MSC ( Raventós y Obiols) como del FOC ( Pasqual Maragall, Narcís Serra, Isidre Molas). También es interesante el proceso seguido por el Partido Socialista de Euskadi a partir de la incorporación de Euskadiko Ezquerra, aunque ya se aleje de la Transición como tal. Igualmente el papel crítico de Pablo Castellano y de Izquierda socialista. En todo caso no quiero negar el valor que indudablemente tiene un artículo que, evidentemente, no puede hablar de todo.

Tenemos después el artículo de Antonio Elorza sobre el partido comunista titulado extrañamente "Comunismo y nacionalismo en la Transición". Digo extrañamente porque la posición del PCE en el tema de las nacionalidades periféricas me parece importante peor no central. Ciertamente que tiene un papel en el PSUC pero el tema del papel y la deriva del PCE-PSUC en la Transición va más allá de esta problemática. El autor del artículo es el único que tiene una doble condición diferente de los demás: participó activamente en lo que analiza y es también un escritor mediático. El artículo me parece demasiado parcial e insuficiente, parece más centrado en las cuestiones que analiza personalmente Elorza que no en una visión amplia de lo que trata. Por otra parte me parece que olvida ( en un caso la cita, en otro ni la nombra) a dos personalidades fundamentales del PCE y del PSUC respectivamente, expulsado por disidente el primero y autexcluido el segundo. Me refiero a Fernando Claudín y Manuel Sacristán.

jueves, 1 de diciembre de 2016

CONTRA EL NACIONALISMO

Resultat d'imatges de contra la seduccion de la frontera


Reseña de 

La seducción de la frontera. Nacionalismo e izquierda reaccionaria. Contra Crogmagnon 3

Félix Ovejero Lucas

Barcelona : Montesinos, 2015

Escrito por Luis Roca Jusmet

Tuve la oportunidad de conocer a Félix Ovejero cuando aceptó de manera desinteresada mi invitación a participar en un debate sobre el tema del derecho a decidir en el instituto donde trabajo.
Félix se me mostró como una persona con una actitud amable pero con unas ideas beligerantes. Para él el tema del nacionalismo catalán no admite concesiones . Es, para él, el primer enemigo a batir por una izquierda que sea consecuente. Y él se encuentra, como todos sabemos, en territorio comanche, ya que en Cataluña la izquierda ha caído en las redes del discursos nacionalista.
Este libro es el tercero de la serie Contra Cromagnon 3 y es, he de decirlo, imprescindible para los que consideramos que izquierda y nacionalismo son incompatibles. Para los que sabemos que la cuestión no es elegir entre un nacionalismo catalán o uno español, como se empeñan en hacernos los que no entienden que lo que aquí nos jugamos es entre una concepción cívico-republicana de la nación o una idea étnico-cultura lista. La primera está en la tradición de la izquierda ilustrada, que no puede entender la libertad si no es complementándola con la defensa de la igualdad de derechos. Porque de esto se trata, de defender una comunidad política fundada sobre la universalidad de la ciudadanía y no sobre un criterio particular identitario. No ceder no un milímetro en este planteamiento, esta es la dura tarea que se ha impuesto a sí mismo Félix Ovejero y que ofrece a sus lectores como una buena caja de herramientas para la lucha ideológica,
El libro está dividido en tres partes. En la primera nos ofrece un análisis histórico y crítico de lo que quiere decir nación en el mundo moderno y sobre las falacias en las que se basa el supuesto derecho a la secesión. Falacias que tienen una fundamentación ideológica en el liberalismo y no en el republicanismo progresista, mal que le pese a esta izquierda que Félix Ovejero no duda en calificar de reaccionaria. En el segundo entra en un análisis del relato nacionalista vasco y catalán, discurso desde el que se plantea legitimar la reivindicación de una supuesta emancipación nacional de un estado opresor. Para ello acudirá, por una parte, al análisis que hace Gaizka Fernández Soldevila en su excelente estudio sobre la historia de Euskadiko Ezquerra. Luego pasa, siguiendo el caso vasco, a la escritura autobiográfica de Teo Uriarte, que pasó de la dirección de ETA a una apuesta radical contra su totalitarismo nacionalista. También acude a la historia de Antonio Robles, que explica su experiencia personal en Cataluña. En el análisis de como se construye y se impone este relato no falta la referencia a Martin Alonso, que nos proporcionó un análisis muy preciso y lúcido de como un grupo de intelectuales, sobre todo historiadores, se constituyó en el grupo ideológico de las élites políticas catalanas. La tercera parte del libro, bajo el título de "Debates" es una recopilación de los mejores artículos de Félix Ovejero sobre el tema, así como de un interesante debate con Arcadi Oliveras que en su momento publicó la revista El Viejo Topo.

EL CATALANISMO : DEL ËXITO AL ÉXTASIS






Escrito por Luis Roca Jusmet



El catalanismo, del éxito al éxtasis. 1. La génesis de un problema social.

Barcelona : El Viejo Topo, 2014



Martin Alonzo Zarza es un lúcido científico social ( doctor en ciencias políticas, licenciado en sociología, filosofía y psicología) que ha trabajado críticamente el tema del nacionalismo y la retórica de la violencia.. Este libro es el primero de los tres que formarán parte de una análisis del movimiento sobernaista-independentista que se ha llamado a sí mismo "el procés".

El objetivo de este primer libro es entender como se ha gestado el problema. Esto quiere decir que no puede entenderse como un proceso espontáneo sino como el producto relativo de una cierta ingeniería social. Digo relativo porque está claro que han aparecido contingencias, que no todo responde a una planificación, aunque sí a la dirección de una élite. ¿ Cuál es el problema ? El problema es que Cataluña está sometido, se dice, desde hace cuatro siglos, al dominio de España. La única solución es la emancipación, es decir, la independencia. La caja de herramientas para analizar el proceso es la metodología del EPS ( Estudio de los problemas Sociales).

Se trata, de entrada, de entender el relato que define y justifica el problema y su solución. Relato que, para funcionar, debe interiorizarse por amplios sectores de la población, que entonces se movilizarán para resolverlo, Se trata de crear unas estructuras cognitivas compartidas, que dan un terminado significado a los hechos y provocar una determinadas acciones. Lo que podríamos llamar un "imaginario colectivo". Son por tanto una ideas estructurales que se van solidificando con sus mecanismos de defensa. Esto ocurre en un contexto concreto, que no hay que olvidar, que es la crisis de la izquierda, que ya venía del hundimiento del PSUC,y el agotamiento del pujolismo. Pero el pujolismo había hecho un trabajo muy eficaz para ir generando esta identidad colectiva sobre la base de la lengua y la cultura, basada en unos constructos simbólicos. Es el éxito del catalanismo, que podemos constatar en el hecho de que casi todos los parlamentarios son catalanistas. Todo ello en un contexto de los dramáticos efectos de la crisis.

A partir de aquí el EPS analizará, desde estas condiciones previas, la dinámica que se va generando y los nuevos elementos y actores que se van incorporando. Es el paso del catalanismo del pujolismo al éxtasis soberaneara de ERC ( al que se incorpora la nueva dirección de CDC) y de la Asamblea nacional Catalana y Ómnium Cultural. Se va constituyendo un problema social sobre una verdad narrativa que funciona como legitimadora de la acción colectiva. El EPS entiende que hay siempre una dimensión objetiva y otra subjetiva del problema. La subjetiva hace referencia a cual es la percepción subjetiva de lo que va ocurriendo, lo cual determina las motivaciones de los actores. Se establece así un régimen de verdad en el que los enunciados tienen un carácter performativo. Es decir, existe el agravio precisamente porque se afirma, con lo cual entramos en una argumentación circular. Al mismo tiempo hay lo que Alonso llama un enrolamiento axiológico, que quiere decir que el mismo enunciado establece la superioridad moral del que lo enuncia desde el victimismo. A partir de este relato que se va cocinando medida que se va constituyendo la demanda. la demanda.

Martin Alonso nos describe el proceso de manera precisa. El año 2002 surge la Comisión de la Dignidad por la exigencia de que vuelvan a Cataluña los Papeles de Salamanca. El 2003 gana las elecciones Pasqual Maragall, que reivindica una reformulación de l´Estatut, con el apoyo de Zapatero. Estamos en el Gobierno del Tripartit ( PSC, ERC y ICV-EUiA). Las encuestas dicen que el tema del autogobierno solo preocupa al 3%. A la manifestación de la Diada asisten 6000 personas. El 10 de mayo del 2014, el Conseller de la Generalitat, Josep Bargalló , d´ERC. En esta conferencia apunta como horizonte el 2014 para dar un salto adelante hacia el independentismo y critica los 25 años de Autonomía. El proyecto, diseñado por una élite político, es pasar a la ofensiva en el camino hacia la independencia en un proceso en el que la llamada sociedad civil debe tener el protagonismo.

EL CATALANISMO, DEL ÉXITO AL ÉXTASIS II La intelectualidad del “proceso”




Martín Alonso

Barcelona : El Viejo Topo

  Martin Alonso Zarza es un lúcido científico social ( doctor en ciencias políticas, licenciado en sociología, filosofía y psicología) que ha trabajado críticamente el tema del nacionalismo y la retórica de la violencia.. Este libro es el segundo de los tres que formarán parte de un análisis del movimiento soberanista-independentista que se ha llamado a sí mismo "el proceso". El objetivo del  primer libro era entender cómo se ha gestado el problema y la solución. Para el autor es un  producto relativo de una cierta ingeniería social. Digo relativo porque está claro que han aparecido contingencias, que no todo responde a una planificación, aunque sí al proyecto de una élite política. La caja de herramientas que utiliza Martín Alonso como análisis es la metodología del  EPS (Estudio de los Problemas Sociales). Este primer libro, como ya dije en el momento de hacer la reseña, me parece imprescindible para cualquiera que esté interesado por el tema.
 Martín Alonso distingue tres planos explicativos complementarios del PI( proceso independentista): la acumulación del poder en una élite, los recursos y la producción intelectual que la justifica. Partimos de la construcción de una identidad nacional. La identidad es siempre una identificación subjetiva y se basa en la creencia que el actor tiene de sí mismo. La identidad nacional es una identidad de grupo, que viene siempre definida por los límites entre “nosotros y ellos”. Hay un narcisismo de las pequeñas diferencias ( como diría Freud), en la que nos centramos en lo que nos separa y nos identificamos con ello; lo sacralizamos a través de mitos. Hay todo un mercado de ideas del soberanismo, en el que hay unas élites que dirigen y tienen intereses en el proyecto, unos intelectuales que crean la ideología necesaria y unas  masas que reciben el mensaje y se movilizan. Los recursos son de orden material (dinero, infraestructuras, inmateriales y mensurables ( tiempo, organización, contactos, movilizaciones) e inmateriales y no mensurables ( capital simbólico: ideología, conocimientos, información). Las élites dirigen los recursos materiales, las organizaciones políticas y sociales los recursos inmateriales mensurables y los intelectuales el capital simbólico. El marco da seguridad psicólogica y recompensas materiales y simbólicas.  Las élites son siempre las mismas
 El libro se centra mucho en el reclutamiento de los intelectuales y la competencia imperfecta que genera en el mercado de las ideas. Los nacionalistas son apoyados, subvencionados, promocionados por las élites dirigentes. Los críticos al nacionalismo todo lo contrario, hasta el punto de la exclusión. Se centra en varios casos concretos, especialmente los conversos de la izquierda al nacionalismo. Otro de los temas que merecen para el autor un estudio exhaustivo por su importancia, es el del Simposio Cataluña contra España, el Tricentenario (1714-2014) y la inauguración  del Born Centro Cultural (BCC). Hay aquí todo un trabajo de distorsión histórica para adaptar los procesos al relato que debe concluir en la necesidad de la independencia. Martín Alonso señala y critica la importancia de los historiadores en la construcción de mitos nacionales en diferentes casos concretos. La historia ha sido claramente instrumentalizada.
 Otra cuestión que aborda es la de los recursos combinados de movilización, desmovilización y contramovilización. Movilización a favor del soberanismo-independentismo, contramovilización cuando aparece una reacción (ya desde el caso del Foro Babel, hace ya décadas) hasta la desmovilización de los sectores que no participan en el movimiento. Todo evidentemente en una dinámica que oculta detrás de lo étnico lo social, es decir la lucha de clases.

SOBRE LA FUNCIÓN POLÍTICA DE LOS NACIONALISMOS

Resultat d'imatges de DIOSES UTILES

Reseña 

Dioses útiles. Naciones y nacionalismos

José Álvarez Junco

Barcelona : Galaxia Gutenberg, 2016

 Escrito por Luis Roca Jusmet

La verdad es que el título que he puesto a la reseña puede ser solamente uno entre otros posibles y adecuados. Porque los temas y problemas que trata el autor son muchos y todos los aborda desde la lucidez, el rigor y la claridad.El libro está dividido en dos bloques diferenciados, el primero de los cuales, metodológico y conceptual es un instrumento más que valioso, tanto para saber lo que podemos entender hoy por nación cómo por nacionalismo. El autor nos explica muy bien cómo los estudios científicos contemporáneos cuestionan los tópicos heredados sobre el tema. Que el sentimiento nacional es un fenómeno natural de pertenencia a una sociedad, tan antiguo como ella; que el Estado es una construcción que tiene como base natural la nación ; que el nacionalismo es una doctrina política moderna. Estas hipótesis se replantea en términos críticos a partir de la Segunda Guerra Mundial y de los desastres provocados por los nacionalismos. Desde estos nuevos planteamientos se pasa a considerarse a la nación como un efecto, más que cómo una causa, del Estado moderno. El sentimiento nacional es moderno, aunque pueden encontrase antecedentes en la Biblia ( la creencia de los judíos como pueblo escogido) o de Grecia ( cómo pueblo civilizado frente a los bárbaros). Lo más específico del nacionalismo moderno es que va ligado a la idea de soberanía popular : la nación es soberana y es, por tanto, un sujeto político. Dentro del nacionalismo hay que diferenciar entre el cívico-republicano, ligado a la revolución francesa, y el étnico, ligado a la construcción de Estados como Alemania. Se hace también una sugerente analogía entre el nacionalismo y la religión; se pone también de manifiesto su utilización por la élites dominantes para consolidar su poder o para oponerse a él por parte de las élites locales.
Destacaré sobre todo la definición de la antropóloga Benedict Anderson en su concepción de la nación como un artefacto cultural que puede definirse como una "comunidad imaginada" ; ligada por cierto a la revolución técnica de los medios de educación y a la masificación de la educación, que le permiten que la población interiorice su relato y símbolos. Eric Hobwsman señalará que también hay que enterderla como ligada al liberalismo, en el sentido de abrir espacios políticos antifeudales y antimonárquicos y ampliar y estructurar los mercados. Se va señalando su carácter de fenómeno de masas y la coexistencia entre un nacionalismo heroico y agresivo y otro más banal y cotidiano. La sociología histórica de autores como Charles Tilly insistirá en el aspecto político más que en el cultural en la formación del Estado-nación. Será el creador de una burocracia como nuevo centro de poder. En todo caso, la nación es siempre construcción cultural, tenga más o menos bases objetivas. Esto llevará al problema de fondo de que hasta que punto hay características objetivas y hasta que punto es una identificación subjetiva. En la mayoría de casos hay una continuidad con las monarquías europeas pero solo esto. Ávarez Junco plantea, la necesidad de una distancia crítica y una objetividad del historiador, que no que no puede verse atrapado por los propios mitos creados por el nacionalismo. La definición final es que la nación es "un conjunto de seres humanos entre los que domina la conciencia de tener rasgos que los identifican como grupo ( lo cual implica un doble movimiento de unir y de separar) en un territorio. El Estado moderno es, entonces, "un conjunto de instituciones públicas que administran un Estado con medios coactivos, con recursos propios y capacidad de legislar."

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