martes, 14 de junio de 2016

SLAVOJ ŽIZEK. LA VERDAD DEL CAPITALISMO







 Escrito por Luis Roca Jusmet


 La verdad del capitalismo es el poder de la abstracción en el sentido que lo desterritorializa todo, desvanece todo lo que es sólido y destruye todas las relaciones tradicionales ( familiares, vecinales, amistosas ) para establecer una única relación que es puramente económica. El capitalismo se convierte cada vez más en una especie de máquina simbólica sin raíces y es el horror a este vacío es el que abre paso a todo este tipo de identificaciones imaginarias, ya que los lazos orgánicos de tipo simbólico que crean la comunidad son eliminados progresivamente. 
 El capitalismo es un sistema económico que ha alcanzado su fase de globalización. Lo mercantiliza todo llevándolo a su máxima abstracción,ya que todo se mide por su valor de cambio, que es el dinero. Es un sistema excesivo por naturaleza ya que su lógica no tiene límite, en la medida que se parte del dinero para buscar mas dinero. Es el fetichismo de la mercancía y esta es su fe, ya que como dijo Benjamin el capitalismo es una religión. El capitalista se mueve por codicia, no por avaricia, no quiere acumular sino aumentar su capital. Sus propias necesidades y deseos están sometidos a este imperativo. Las crisis forman parte de el y su capacidad de adaptación hace que sea capaz de transformar una catástrofe en un negocio. Pero el capitalismo es cada vez más virtual porque cada vez es mas especulativo. Lo que hace en la actualidad es endeudar a gobiernos y ciudadanos en una espiral que tambi{en es infinita. Pero sus propias contradicciones ( lucha por las materias primas, que se van acabando,propiedad intelectual... ), la deriva , ecológica y las desigualdades cada vez más profundas que va generando parece que lo empujan a la catástrofe final. No es verdad que el capitalismo sea el final de la Historia, que no haya nada más allá de él Aquí Žižek plantea la interesante cuestión de que aunque muchos nieguen retóricamente esta afirmación, en el fondo se la creen, y están convencidos de que después de la caída del socialismo real el único horizonte posible es el del capitalismo. Es cierto que el capitalismo siempre está en crisis y que cada vez parece más fuerte, que tiene una enorme capacidad de regeneración, y que puede convertir cualquier catástrofe en una nueva fuente de inversión; pero también lo es , como decía Marx , que lo que puede acabar con el capitalismo es el capitalismo mismo, es decir sus contradicciones internas, y algunas son específicas de este tardocapitalismo globalizador que nos toca vivir. Esta implosión se da en varios frentes : el principal es la paradoja de que el propio desarrollo del capitalismo vuelve obsoleta la noción de propiedad privada, ya que el poder depende en gran parte de la información, que ya no está regulado como propiedad privada. Otro es que la irracionalidad propia del sistema capitalista llega a un límite difícilmente sostenible. La bolsa, por ejemplo, se está volviendo tan virtual que lo que determina su valor ya no son las expectativas sino las expectativas de las expectativas. Las grandes corporaciones, en tercer lugar, no basan su fuerza en un mayor desarrollo tecnológico sino en su bloqueo, ya que lo hacen es comprar a las empresas pequeñas para neutralizarlas y que no puedan investigación.




 Políticamente el capitalismo se ha identificado con la democracia liberal, aunque el capital hay potenciado otras formas más autoritarias. El tema de la ideología es uno de los más elaborados Žižek,desde el inicio de su trabajo teórico El discurso hegemónico del tardocapitalismo es el universitario, tal como formula Lacan en su Seminario del año 1969-70, tras el Mayo francés. Lo que plantea es que este discurso sostiene unas relaciones de poder que sustituyen al viejo discurso autoritario del amo que ya no se presenta como tal, sino como un gestor cuya última justificación es el discurso científico. Es un amo invisible que nos manipula en una libertad de elegir que nos lleva siempre a una elección forzada, Podemos elegir dentro de las coordenadas que nos imponen es lo que podríamos llamar la servidumbre liberal. Los acontecimientos de mayo en París eran un síntoma de esta transformación. El síntoma revela siempre una verdad y lo que manifiesta no sólo es éste cambio de discurso sino también que este nuevo poder integrará la transgresión como parte del juego establecido. Es decir que cada vez más la transgresión ( estética, sexual, estilo de vida) se convierte en la norma, en lo aceptado en el sistema. De aquí deriva también la biopolítica, entendida como administración de la vida de los individuos, manipulados para proporcionarles una vida agradable en un mercado que puede ofrecerles todo tipo de satisfacciones para sus demandas. Pero se les que se va vaciando de su condición de sujetos del deseo para convertirlos en objetos pasivos (clientes) de un sistema que los manipula en nombre de la gestión de una vida sana. Y también les va convirtiéndolos veladamente en Homo sacer, es decir en individuos despojados de su condición real de ciudadanos responsables. La ideología política hegemónica actualmente es la postmodernista liberal democrática de la tolerancia, la corrección política y el multiculturalismo como el discurso de este tardocapitalismo globalizador.El nacionalismo, que aparece como un resto patológico de los lazos simbólicos tradicionales en la modernidad. Si la democracia moderna se refiere a un sujeto sin atributos ( en el sentido que no hay nada que nos diferencie del otro en esta igualdad formal de derechos) este sujeto busca identidades imaginarias con las que identificarse, una de las cuales sería la nación. Esta pasa a ser entonces una comunidad imaginaria que proporciona una identificación patológica y actúa como un fetiche que oculta los antagonismos sociales básicos ( la lucha de clases) y a la misma desintegración de los lazos simbólicos tradicionales. Pero este liberalismo tiene un síntoma que es el nacionalismo populista de extrema derecha. El nacionalismo es el goce del liberalismo, que presenta a un sujeto vacío y sin atributos. Es el goce narcisista del Uno que rechaza al Otro ( xenofobia). por estos los partidos neofascistas acaban normalizándose  en las sociedades liberales. Por otra parte la falta de Ideal de Yo con la caída del padre hace que haya un superyo materno que empuja al goce y que quiera sustituir la falta de identidad simbólica que da el ideal del Yo a partir de identificaciones imaginarias totales con el líder ( totalitarismo) y el fundamentalismo.
 Pero frente al modelo occidental de capitalismo ahora está apareciendo otro más eficiente, que es capitalismo asiático ( China, Malasia, Signapur...) que es totalmente jerárquico y autoritario. El partido gobernante es un instrumento directo de la lógica capitalista y de que esta sea sostenible e impone sus criterios y prioridades en beneficio del sistema y no de los grupos particulares de capitalistas. Si a esto le unimos las alternativas autoritarias que aparecen en Europa y EEUU frente al malestar de la democracia liberal el panorama es inquietante. 
 Lo que nos presenta entonces Žižek es un panorama desolador, que es la de un capitalismo cuya lógica voraz y devastador conduce al desastre global y que en el tiempo que le queda de vida puede adquirir formas cada vez más autoritarias.

1 comentario:

  1. El escarnecimiento del Ideal, la caída del Padre, su sustitución por los fetiches del consumo dibujan la lógica perversa del sistema, que reniega de la castración, la falta, la fisura de la lucha de clases - la angustia se carga sobre un Otro que debe asumirse como víctima. Es necesario que haya víctimas y que los integrados gocen con su sufrimiento; Ptrick Bateman, American Psycho...

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