domingo, 28 de noviembre de 2010

LA FELICIDAD



La Felicidad. Todo lo que debe saber al respecto y por qué no es lo más importante de la vida

Wilhelm Schmid
( traducción de Carmen Plaza y Ana R.Calero)

Pre-textos, 2010, 65 páginas

  Artículo escrito por Luis Roca Jusmet

 Editorial Pre-textos nos ofrece, en su línea habitual, un libro de formato austero y elegante y de contenido interesante. Se trata de un breve ensayo de Wihelm Schmidt, profesor alemán de filosofía, nacido en 1953; anteriormente la misma editorial nos ofreció un trabajo interesante sobre la búsqueda de un nuevo arte de vivir a partir de la obra de Michel Foucault. Schmid.
 Este pequeño ensayo es un trabajo conceptual sobre la noción de felicidad . No es una debate retórico, ya que detrás de la discusión terminológica hay un profundo problema ontológico.  
 Schmid se acerca al término dando un inteligente rodeo que pasa por las nociones afines de suerte, bienestar y plenitud. Continúa después por el elemento paradójico que puede contener el concepto y que nos permite hablar, como aquí hace, de la felicidad de la infelicidad. Pero lo que es más interesante es la vinculación entre felicidad y sentido, ya que la primera sólo la podemos entender en el horizonte abierto por el segundo. La pregunta por el sentido es recogida de una manera muy precisa por el filósofo. Resulta igualmente sugerente la relación que hace entre la felicidad y la conexión con los otro en sus diferentes formas. El recorrido es brillante, sobre todo teniendo en cuenta su carácter sintético y la poca reflexión filosófica actual sobre el tema.
 Podemos hablar de ética específicamente, por supuesto, pero la manera de vivir no puede separar de la sociedad en la que se vive, que está condicionada por el sistema en que está enmarcada. Le falta a Schmidt el aspecto político y el contexto. El tardocapitalismo globalizador en que vivimos, y también su posible transformación, tiene mucho que ver con la manera cómo entendemos la felicidad y la manera cómo podemos acceder a ella. Sino reflexionamos las propuestas sobre esta base, que es la de la crítica al presente y las alternativas que se abren, todo puede quedar en frases esperanzadoras que parecen más bien una declaración de buenas intenciones que una propuesta real y posible.
 Pero el libro me hace ver también un peligro, que tiene que ver con la posibilidad de que la filosofía se convierta en una terapia más, que nos continua encadenando a un Otro que nos dice lo que hay que hacer. Lo que este mismo Foucault sobre el que el autor escribe, llama poder pastoral. Cuando Kant propuso el sapere aude, es decir el pensar por uno mismo como mayoría de edad del hombre, rechazó cualquier forma de tutorización de un adulto sobre otro. Schmidt se defiende de esta acusación planteando que lo que separa la filosofía de los libros de autoayuda es el escepticismo de los filósofos, que nunca dan fórmulas ni certezas.  Parece una buena respuesta que permite cuestionar la validez ética de las llamada consultorías filosófica. ¿ Es aceptable que el filósofo, más allá de lo que muestra con una forma de vida que podemos llamar filosófica, quiera, pueda y cobre por asesorar al otro ? ¿ Es justificable la filosofía como una terapia ? 
 En todo caso lo que sí es interesante es esta dimensión ética de la filosofía entendida como forma de vida, lo que Pierre Hadot llamaba un ejercicio espiritual. Aunque siempre teniendo en cuenta, insisto, esta línea que lo separa de la dependencia del Otro. El maestro existe y es necesario, pero siempre para facilitar la emancipación, como dijo Sócrates, y no para generar dependencias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Temas