jueves, 26 de octubre de 2017

SPINOZA Y ORIENTE

Resultat d'imatges de  zen


Escrito por Luis Roca Jusmet

 "Oriente" es, por supuesto, un tópico. Es un significante cuyo significado no es un concepto que de manera rigurosa enuncia una forma, es decir un conjunto de propiedades comunes sino algo imaginario, poco preciso. Lo sé y lo acepto.
 Si uso el tópico es porque en nuestro imaginario europeo moderno ya desde Schopenhauer este tópico ha tenido un peso específico en nuestra mentalidad. Porque ha hecho referencia a un camino espiritual perdido por la Modernidad en Europa. Un camino de transformación interna a través de una serie prácticas y al mismo tiempo una conversión por el conocimiento. Lo que Pierre Hadot llamaba un ejercicio espiritual. 
 Lo Oriental sigue el recorrido de la India, China y Japón. El hinduismo, el taoísmo y el budismo zen. 

Aquí podemos establecer algunas analogías:

  ONTOLOGÍA :

Substancia de Spinoza con el Tao o el Vacío de los budistas.
Determinismo de Spinoza con el karma del
hinduismo. Hay una cadena causal de causas-efectos que hace que nada de lo que ocurre. La duración como un despliegue, una cierta ilusión del registro temporal.

 EPISTEMOLOGÍA  :

- Ciencia intuitiva de Spinoza con la Iluminación del budismo. La razón de Spinoza se parece a la intuición budista.

ÉTICA :

- El camino de la sabiduría es el camino de la libertad interior. La superación de las pasiones de Spinoza es la superación del deseo en el budismo. Lo que Spinoza entiende por lo que se traduce por deseo no tiene nada que ver con lo que se traduce por deseo en el budismo. El trabajo interno que propone Spinoza es similar al que plantea el budismo zen.


 Spinoza nos ofrece un camino desde nuestra propia tradición cultural similar a la que nos plantea el budismo zen, configurado desde una tradición cultural bien diferente de la nuestra. El budismo zen es sugerente para personas para las que no pertenecemos a la tradición extremooriental, chinojaponesa. Y lo fue también el hinduismo. 
 Pero no podemos dejar de ser lo que somos. Como nos enseña el filósofo francés François Jullien en su inmersión en la cultura china, nunca dejaremos de ser europeos que nos interesamos y aprendemos de China.
 Vale la pena volver a Spinoza para que a partir de él podamos elaborar unos ejercicios espirituales que nos conduzcan a la sabiduría desde unos planteamientos más cercanos. Este es un buen desafío.






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