Turismo familiar en Budapest. Como siempre, una experiencia valiosa. Aprender a moverse, a relacionarse, a aprender en un escenario nuevo. Una experiencia compartida única. Con sus mejores y peores momentos, por supuesto, porque la convivencia no es fácil, pero globalmente muy positiva.
Pero hablemos de Budapest, ciudad muy acogedora e interesante. Antes de llegar no sabía prácticamente nada de la ciudad : algunas noticias históricas desilvanadas, la literatura de Sandor Marai y la excelente película de Costa-Gravas, "La caja de música".
Es impresionante la vista del Danubio, atravesando las dos partes de la ciudad, Buda y Pest ( que antes eran independientes). Están unidas por ocho puentes y conectados con una pequeña isla entre las dos partes de la ciudad : la isla Margarita, que viene a ser como un inmenso y magnífico parque para la ciudad. Las colinas de Buda y de Géller resultan impresionantes, con excepcionales vistas sobre la ciudad.
Budapest está asentada sobre una falla que contiene más de cien manantiales termales. A través de una adecuada infraestructura dispone de muchos balnearios con piscinas y baños termales, algunos espléndidamente decorados ( como los de Szt.Géllert en un original estilo art nouveau). Un auténtico placer pasarse unas horas relajado en cualquiera de ellos.