Escrito por Luis Roca Jusmet
El año 1976, justo después de acabar el curso Defender la sociedad, Michel
Foucault da una conferencia en la Facultad de Filosofía de Bahía, en
Brasil, que titula Les maillons du pouvoir. Quiere decir
literalmente las mallas del poder. Prefiero traducirlo por las redes del poder porque me parece un término más actual y, por tanto, más claro. Es un texto interesante porque el
filósofo francés está totalmente inmerso en la problemática del
poder y a punto de desplazar sus problemáticas del estudio del
micropoder al del macropoder, es decir, del Estado. La conferencia, que fue publicada el año
1981, formula, por una parte, la concepción global del poder que
Foucault siempre mantuvo, y por otra recapitula sobre sus estudios de
micropoder ( hospitales, ejército, escuela, prisiones) que hasta el momento había realizado. Es también
el momento en que ampliará su análisis de la sociedad disciplinaria
a otros mecanismos más indirectos de la sociedad moderna, a los que llamará la gubernabilidad o biopolítica de las poblaciones.
Hay en el texto una
primera reflexión sobre la insuficiencia de la concepción del poder
en la tradición occidental. Empieza cuestionando el psicoanálisis y la
dicotomía establecida por Freud entre instinto y cultura, en la que la cultura
tiene un aspecto represivo que limitará y descabezará el
impulso instintivo, Foucault reconoce, de todas maneras, que algunos psicoanalistas
posteriores ( Klein,Winnicott, Lacan) han matizado
mucho mejor la cuestión. Lo hacen al plantear la represión como un mecanismo de la
propia pulsión y que provoca una carencia que da lugar a una falta que originará el deseo. El deseo será entonces, paradójicamente, un efecto de la
represión. La misma pulsión será entendida como el resultado de la interacción
entre el cuerpo y la ley. Pero así y todo, continua Foucault, lo que se modifica es la
concepción del deseo, no la del poder. El poder sigue considerado en términos negativos, vinculado a la
fuerza negativa de la ley. Es una concepción jurídica vinculada a la obligación o a la prohibición. Los
estudios etológicos también contribuyen a esta idea, sobre todo a
partir del axioma de Levi-Strauss de que la cultura aparece a partir
de la prohibición del incesto. Foucault señala que, de todas
formas, nuevos antropólogos como Pierre Clastres abren otros
horizontes.
Foucault se pregunta
porqué en la sociedad moderna aparece el poder de esta forma
negativa. Hay que remitirse al Derecho romano, reactivado por la burguesía contra
la monarquía Pero añadiéndole la idea de soberanía popular , donde el pueblo es la fuente de las leyes y por lo tanto del poder. Porque el Estado monárquico no
deja de ser un inconveniente para el capitalismo por dos razones. La primera es que es un poder discontinuo y excesivamente centralizado al que muchas
cosas se le escapan. En segundo lugar porque era un obstáculo, un freno para la
actividad económica.
La sociedad moderna es, en todo caso, una trama heterogénea de poderes, que no es lo mismo que un único
poder jerarquizado que se ramifica desde un único poder central. No es un
cuerpo unitario, son múltiples cuerpos relacionados entre sí de una
manera compleja. Las relaciones de poder que aparecen no tienen una
función exclusivamente negativa sino positiva,
productiva y se ejerce a través de tecnologías que se van
perfeccionando. El conjunto le da una continuidad. En las tecnologías del poder en el siglo XVIII, la vida aparece como objetivo y aparece inicialmente como disciplina sobre los cuerpos, para hacerlos así productivos para el capitalismo.
Se complementaran posteriormente con las tecnologías para regular la población, que es lo que llamará específicamente la biopolítica. La sexualidad será clave porque
en él confluyen los dos aspectos : los placeres de los cuerpos y la
reproducción de la población.
La cuestión, concluye Foucault, no es
criticar el poder, porque el poder está en todas partes y continuará
estándolo. De lo que se trata es de preguntarse dos cosas. La primera es quien ejerce el poder y sobre quienes lo hace. La segunda cuales son las consecuencias de
estas relaciones de poder, tanto sobre quien(es) lo ejerce(n) como sobre quien(es) lo padece(n)