Reseña de
Hijos de Dionisios
Sociogénesis de una vanguardia nietzscheana ( 1968-1985)
Francisco Vázquez García
Madrid : Biblioteca Nueva, 2014
Escrito por Luis Roca
Jusmet
Francisco
Vázquez García es uno de los filósofos más interesantes de
nuestro país. Forma parte de que podríamos llamar la Escuela de
Cádiz . Es un grupo de filósofos que han trabajado de manera muy
fecunda a Michel Foucault y se dedican, entre otras cosas, a la
sociología del conocimiento filosófico. Francisco Vázquez ya hace
unos años que coordinó, con otro de los miembros del grupo ( José
Luis Moreno Pestaña) el sugerente libro Pierre
Bourdieu y la filosofía. Francisco
Vázquez escribió más tarde una magnífica historia de la filosofía
española desde principios de los 60 hasta los 90 ( La
filosofía española, herederos y pretendientes. Una lectura
sociológica (1963-1990). A
ella le siguió otro excelente trabajo de José Luis Moreno Pestaña
que trataba del período anterior y cuyo título (
La norma de la filosofía. La configuración del patrón filosófico
español tras la Guerra Civil).
Pero me gustaría citar también otro gran trabajo del grupo que es
el de Valentín Galván, que se publicó como De
vagos y maleantes. Michel Foucault en España.
La
sociología de la filosofía es una disciplina bastante novedosa en
nuestro país. Pero hay trabajos muy interesantes en esta línea
fuera de él, como el enciclopédico estudio del profesor de la
Universidad de Pensilvana Randall Collins, los estudios de
Martin Kutsch de Cambridge y sobre todo los del Centro
de Sociología Europea fundado
por Pierre Bordieu. Estas son las referencias de Francisco Vázquez
García y del resto del grupo.
Es
un enfoque sociofilosófico que estudia a filósofos de manera
relacional y comparativa, situándose en un punto de equilibrio que
evita tanto los reduccionismo sociológicos como la filosofía no
contextualizada, que entiende únicamente los textos a partir de sí
mismo o de la tradición de la que forman parte. Las condiciones
sociobiográficas ( entorno cultural, clase social ) influyen peor no
determinan. La competencia filosófica y el valor filosófico de sus
escritos tienen de esta manera un valor autónomo. Pero también hay
que precisar que la competencia filosófica no deriva solo de un
trabajo intelectual, ya que como dijo Ortega ( maestro de la escuela)
hay que entenderla dentro del proyecto vital del filósofo.
El
libro analiza un grupo concreto de filósofos españoles a los que
califica como vanguardia nietzscheana y que tuvieron una clara
influencia entre los años 1968 y 1985. Sus representantes más
importantes y a los que dedica un amplio estudio, son Eugenio Trías
y Fernando Savater. Pero aunque estos jóvenes filósofos pretendían
romper con toda la tradición anterior, en realidad no lo hacen,
porque continúan con una lectura sacralizada de los textos
importados, siguiendo el canon marcado en los años 50. Es una
filosofía de "lectores", que asimilan con cierto mimetismo
lo que viene de fuera, en este caso la filosofía francesa que hace
de Blanchot, Bataille, Klosowski, Foucault, Deleuze ( mediaciones de
su influencia nietzscheana). No hubo una revolución simbólica como
pretendieron. Pero si aportaron frescura y alegría a una filosofía
ascética, que venía de la herencia de los seminaristas en los años
50 o de la militancia marxista en los 60 y principios de los 70. Esta
era la novedad, que surgieron como una ruptura con unas formas de
vida y de pensar muy rígidas. Utilizaron materiales literarios y
cotidianos y se dirigieron a un público amplio y mundano, no al
mundo académico. Fueron, a su manera y con las limitaciones del
momento, creativos. Montaron una revista ( "Cuadernos Gaya
ciencia”, entre 1975-6), una pequeña institución alternativa (
El Col·legi de Filosofía de Barcelona, que se inició en 1976)
y pusieron en marcha en San Sebastián la Facultad Zorroaga, que se
mantuvo activa entre 1978 y 1985. 


