viernes, 4 de octubre de 2013

CONSTRUIR UNA PROPUESTA FEDERAL






Escrito por Luis Roca Jusmet

 La Constitución dice que España es una nación y que en España hay nacionalidades. Es un neologismo que permite diferenciar algunas regiones dándoles una entidad más consistente sin decir que son una nación. Definirla o no como nación no es secundario, porque la nación es soberana y es, por tanto, el sujeto que decide. Cuando se introdujo la reforma del Estatut se planteaba una cuestión que era claramente inconstitucional. Zapatero era demasiado conciliador y parecía que pasaría algo que no podía pasar. Otra cosa es que debería haberse planteado entonces una propuesta de reforma de la Constitución. Pero no tuvo el valor de hacerlo y quedo enredado en sus propias contradicciones. No hay que escandalizarse que el Tribunal Constitucional no aceptara este término : por coherencia no lo podía hacer. En todo caso lo correcto sería decir no que Cataluña tiene derecho que es una anción, no que lo es. Porque una nación se define por una identidad política ( que no tiene y sería dudoso decir que alguna vez lo tuvo) y no cultural ( que todavía sería más difícil de definir).
 Otra cuestión es que la existencia de un movimiento independentista masivo ( no dijo mayoritario, esto no lo sabemos) plantee la necesidad de hacer la consulta. Pero el "derecho a decidir" es el derecho a separarse. Nadie pide una consulta si no es para esto. La ambigüedad entre "el derecho a decidir" y la voluntad de crear un Estado propio nos plantea dudas respecto a quien quiere o no la independencia. Sobre todo a nivel de representación política. Sabemos que los votantes de ERC y el CUP quieren la independencia y los del PP y Ciutadans no. Podemos sosopechar que la mayoría de los votantes de CiU sí la quieren y la del PSC no. No sabemos lo que quieren los votantes de ICV/EUiA. Ni tampoco los que se abstienen de votar.

 En estas circunstancias la Constitución debería reformarse para aceptar que una comunidad autónoma, si lo quieren la mayoría de sus representantes, pudiera hacer la consulta. De momento solo en el País Vasco ( no digo Euskadi) y en Cataluña se ha dado el caso. Es cierto que la Constitución la votaron la mayoría de catalanes. Pero también lo es que fueron, en gran parte, otros catalanes. Y también que era en un contexto en el que pesaba mucho la amenaza de golpe militar. En todo una nueva Constitución debería eliminar la referencia a la Unidad de España ( bajo amenaza de intervención del Ejército) y también el carácter monárquico del estado. Quizás estaría bien reivindicar el derecho a decidir si queremos una monarquía o una república.
 Dicho esto surge la pregunta de que hay que votar. En Eusakdi parece que la pregunta debería se independencia o continuidad. Pero en Cataluña se está perfilando una opción federalista.  Ha surgido una asociación, muchos artículos y lo defienden dos partidos parlamentarios, el PSC y UDC. También parlamentarios de ICV/EUiA. Los dirigentes del PSC , UDC y de la asociación Federalistes d´Esquerres deberían reunirse para formular una propuesta clara. ICV y EUiA deben definirse como partido
 Si siguiésemos estos pasos podrían perfilarse tres opciones claras. cada una de ellas debería explicar las consecuencias  de lo que defiende. Esto, por supuesto, necesita su tiempo. El gobierno español cierra las puertas y el catalán tienen demasiada prisa para impulsar un debate sereno y democrático.

4 comentarios:

  1. Hola Luis, me encuentro de nuevo por aquí animada por tu entrada a seguir con el Tema. La traída y llevada cuestión territorial se está convirtiendo en el eje de las reflexiones sobre el presente y el futuro político de este lugar en el que actualmente vivo. Considero que Zapatero más que conciliador, dio alas a un imposible, pero que no sólo él alentó un proceso políticamente imposible. La irresponsabilidad de los miembros del Parlamento catalán me parece clarísima. Una cosa es querer más autogobierno, prosiguiendo un proceso iniciado antes de Zapatero y perfectamente encajado en la Constitución vigente entonces y ahora. Otra es formular una ley orgánica como es un Estatut fuera del marco constitucional. Estaba servido el resultado, tanto por la parte del Tribunal Constitucional como por la interpretación del resultado que se hizo, considerándolo expresivo del rechazo de España a las aspiraciones de Cataluña. No leí ni un reproche a como había procedido el Parlament catalán. Los ojos ya se cerraban a muchas cosas, se empezaban a cerrar a más. El interés en atizar el fuego contra España con el argumento pusilánime de la eterna incomprensión comenzaba a tapar todo lo que no era ni había sido durante años y años no sólo nada de eso, sino todo lo contrario. Entonces debería haberse dado cauce a un nuevo proceso constitucional, al menos a que se planteara desde Cataluña. Dado que no caben las aspiraciones de Cataluña en el marco constitucional vigente, propongamos cambios de éste. Pero no, la salida fue el cerrar filas emocionalmente cargadas para lamerse las heridas y empezar la enésima renuncia a la racionalidad. Es lo que tienen a menudo la militancia y la disciplina de partido, único en este caso y reeditado recientemente, el pasado mes de septiembre, a raíz de la Diada de Cataluña. Esta militancia disciplinada establece que estás con Cataluña de la manera prevista, con el agravio en el alma y la herida de la ofensa a flor de piel, o estás en contra. Y aparece el derecho a decidir, sin más. Sin nueva constitución, ni nuevo proyecto social en Cataluña, con un mapa de partidos más partido que nunca. Eso sí, con ilusión. Naturalmente del estado emocional del rechazo y el agravio al de la ilusión no hace falta ser un gran psicólogo para saber que se pasa con verdaderas ganas. Gusta más, es más atrayente. Cuarenta y nueve años siendo de aquí y creo que es la primera vez que ser catalán es festivo y vivido con alegría. Pero eso no puede marcar el rumbo político de ninguna sociedad en la que rija el derecho, se respete la pluralidad y sea, o pretenda ser, verdaderamente democrática.

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    1. Totalmente de acuerdo con lo que dices, Dolors, de la primera a la última línea.
      un abrazo

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  2. Lo mejor de Federalistes d'Esquerres, presididos por un filósofo, es la insistencia en que hay que debatir en la plaza pública con argumentos, esto es, desde la racionalidad. También me ha gustado que denuncien el servilismo de los medios de comunicación, sumados a aquella creación de la verdad que ya Foucault denunció: la verdad se crea por repetición. A ver si la filosofía puede hacer un verdadero servicio a la sociedad que no consista en tener un espacio privilegiado para repetir su historia a los adolescentes, cosa que cada día que pasa más incomodidad me hace sentir. A ver si la filosofía puede ir más allá del espacio definido por la prensa y los aparentes imperativos de la comunicación y aportar análisis claros, contundentes y reveladores de lo que sucede. A ver si la filosofía nos ayuda de veras a pensar en lo que está pasando. Comenzando por desear a todos esos políticos y partidos que mantienen esta situación reduccionista que los confiten de una vez. Y entonces a debatir, como propones. Pero a debatir la ciudadanía, no esos cafres que nos quieren para mantener su estatus quo. No creo que la pregunta sea qué hay que votar, sino si puede tener sentido votar en este contexto legal y social. Cambiémoslo después de pactar y discutir propuestas. Quizás entonces se descubrirán sinergias que para muchos ya están a la vista y, como dicen los expertos, el escenario será otro. Opino que hay que cambiar el escenario y para eso hay que hablar y no precisamente en el Parlament. Porque no, no nos representan a muchos ya. Un saludo, Luis.

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  3. Bueno, Dolrs, aquí plnteas cuestiones interesantes.
    Coincido contigo en que lo mejor de Federalistes e sintroducir el debate. Y está bien la presencia d ela filosofía, aunque Manuel Cruz no me despierte personalmente mucha simpatía. Pero esto es lo de menos, no quiero ser subjetivo.
    El debate debe ser ciudadano, y ya lo es. Esto no quita que mantenga que debe eleborarse una tercera alternativa, la federal. Y que debe ser abierto. Quizás me equivoque al dar tanto portagonismo a los partidos pero son el poder institucional y debemos contar con ellos. Estaría bien que fuera Federaliste d´Esquerra los que canalizaran el debate pero también estaría bien que el PSC, UDC y sobre todo ICV lo apoyaran.
    me alegro mucho de tus comentarios, Dolors y a ver si te animas a participar en más temas.
    Un abrazo

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